Meteorito de Nueva Jersey revela salmueras y aminoácidos

Meteorito de Nueva Jersey revela salmueras y aminoácidos

Un meteorito de Nueva Jersey conservó salmueras y cientos de aminoácidos gracias a un techo reparado a tiempo.

Por Humberto Toledo el 5 de agosto del 2026 a las 4:09 am PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • El equipo internacional encabezado por Peter Jenniskens clasificó Hillsborough como una condrita carbonácea CM1/2 y encontró restos de salmueras antiguas y cientos de aminoácidos.
  • La roca entró a la atmósfera con una masa estimada de 52 kilos, pero solo dejó 1.35 kilos recuperables. Es la caída de tipo CM número 22 y apenas la segunda clasificada como CM1/2.
  • La NASA señala que es la primera identificación de estas sales en una condrita CM. La variedad de aminoácidos superó a la de las muestras de Bennu y Ryugu.

Un meteorito que atravesó el techo de una casa en Hillsborough, Nueva Jersey, conservó restos de salmueras antiguas y cientos de aminoácidos formados dentro de un asteroide primitivo. Un equipo internacional encabezado por Peter Jenniskens, del Instituto SETI y del Centro de Investigación Ames de la NASA, publicó el análisis el 15 de julio de 2026 en Science Advances. La evidencia sobrevivió porque los dueños recogieron la roca sin tocarla y taparon el agujero antes de la lluvia de esa noche, el 16 de julio de 2024.

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El bólido dejó una sola pieza recuperable

El bólido cruzó el cielo a las 15:17:27 UTC, poco después de las 11 de la mañana en Nueva Jersey. El fenómeno produjo un estampido sónico al sur de la Estatua de la Libertad.

60 personas de Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Rhode Island y Pensilvania reportaron el evento a la American Meteor Society. Otras 16 alcanzaron a sentir la onda de choque.

2 cámaras de la red Allsky7, ubicadas en Northford, Connecticut, y Douglassville, Pensilvania, grabaron el paso junto con un timbre inteligente de Wayne, Nueva Jersey. Esos registros permitieron triangular la trayectoria y calcular dónde buscar fragmentos.

La roca entró a 14.4 kilómetros por segundo, unas 32,000 millas por hora, con el tamaño aproximado de una maleta de avión bien cargada. Los cálculos de brillo, velocidad y estampido estimaron una masa inicial de unos 52 kilos.

Era frágil y se deshizo a 35 kilómetros de altura. El radar Doppler del aeropuerto de Newark detectó una nube alargada de guijarros que caía desde Staten Island hacia Nueva Jersey. De todo ese material solo se recuperó una pieza, precisamente porque atravesó una casa.

El techo reparado preservó las sales

El dueño escuchó el impacto, encontró un agujero en el techo del dormitorio principal y percibió un olor fuerte a azufre. Sobre la cama, la alfombra y los muebles quedaron fragmentos negros y polvo oscuro.

En lugar de tocarlos con las manos, se puso guantes desechables, levantó los restos con papel aluminio y los guardó en frascos de vidrio. Después llamó a Mike Hankey, gerente de operaciones de la American Meteor Society, quien lo orientó por teléfono.

La familia siguió con otras 2 medidas decisivas. Durante semanas rastreó cada mota, levantó partículas de las paredes con cinta adhesiva y compró una aspiradora nueva dedicada únicamente a esa alfombra. Esa misma tarde tapó el agujero antes de que lloviera.

Jenniskens explicó que el meteorito es poroso y absorbe humedad del aire. Cuando entra agua, las sales que conserva en su interior se disuelven.

Peter Brown, profesor de física y astronomía de la Western University en London, Ontario, quien no participó en la investigación, lo resumió ante CNN: “Estos son los meteoritos CM1/2 más prístinos que conocemos.” Brown atribuyó la conservación de la salmuera a las acciones rápidas e informadas de los dueños.

El investigador también señaló que la lluvia de esa noche probablemente deshizo los demás fragmentos que cayeron a la intemperie.

Hillsborough es una condrita CM1/2

El laboratorio clasificó la roca como una condrita carbonácea de tipo CM1/2.

Una condrita carbonácea CM1/2 es un tipo de meteorito que se ubica entre CM1 y CM2 según el grado de alteración que el agua provocó en sus minerales dentro del asteroide.

Mike Zolensky, meteoritista del Centro Espacial Johnson de la NASA y coautor del estudio, encontró que Hillsborough había sufrido más alteración acuosa que una CM2 típica.

Hillsborough es la caída número 22 de tipo CM registrada en la historia y apenas la segunda clasificada como CM1/2. La anterior fue Kolang, que cayó en Sumatra del Norte, Indonesia, en 2020. No se ha registrado una caída de tipo CM1.

Salmueras, carbono y cientos de aminoácidos

Una salmuera es una solución de agua con sal muy concentrada que queda cuando el agua líquida se evapora. En Hillsborough, Zolensky y la mineralogista Jangmi Han localizaron fragmentos diminutos ricos en sal cerca de la superficie del asteroide, donde el agua líquida pudo evaporarse y dejar concentraciones cada vez mayores.

La NASA señala que es la primera vez que estas sales se identifican en una condrita CM. El Instituto SETI explica que, en ese medio, el fosfato permanece disuelto y se aceleran las reacciones entre minerales y compuestos orgánicos.

El análisis encontró varios rastros químicos relevantes:

  • La roca contenía 1.8% de carbono y 0.07% de nitrógeno en peso. Sus isótopos eran típicos de las CM, según la cosmoquímica Queenie Chan, de Royal Holloway, Universidad de Londres, y la biogeoquímica Nana Ogawa, de JAMSTEC.
  • También aparecieron compuestos organometálicos de magnesio, una familia de moléculas que en los seres vivos aparece en la sangre y en la fotosíntesis.
  • En 2 fragmentos analizados, la abundancia de aminoácidos equivalía a 0.56 y 3.75 veces la del meteorito Murchison, que sirve como referencia para este tipo de rocas desde 1969.

Danny Glavin, del Centro Goddard de Vuelo Espacial de la NASA, escribió a CNN que la mayoría de esos aminoácidos son raros o inexistentes en la vida terrestre. Su equipo concluyó que la mezcla se formó dentro del asteroide con ayuda de la química de las salmueras.

Los aminoácidos no son vida ni prueba de ella. Se forman por química no biológica dentro de los asteroides, y ningún autor del estudio afirma lo contrario.

Philippe Schmitt-Kopplin, de la Universidad Técnica de Múnich, añadió que el equipo todavía no sabe si los compuestos orgánicos de magnesio provienen de las salmueras o si son restos de impactos anteriores en el asteroide.

Bennu y Ryugu ofrecen la comparación

Estados Unidos y Japón dedicaron misiones enteras a traer material de asteroide sin contaminar. OSIRIS-REx recogió su muestra de Bennu en 2020 y Hayabusa2 hizo lo mismo con Ryugu en 2019. En ambos materiales ya se habían detectado salmueras.

Hillsborough extiende ese proceso a los asteroides de tipo CM. Según Glavin, la variedad de aminoácidos encontrada en la roca de Nueva Jersey resultó incluso mayor que la de las muestras de Bennu y Ryugu.

Las muestras de una sonda llegan bajo control estricto. Esta llegó a un dormitorio. El propio estudio identificó contaminantes terrestres que entraron cuando el meteorito atravesó un techo aislado con fibra de vidrio, y los descontó antes de contar los aminoácidos.

Jenniskens también reconstruyó el origen del fragmento. Según su análisis, se desprendió de un asteroide del cinturón interior que quedó destruido en una colisión hace unos 6 millones de años.

El pedazo resultante se partió hace unos 200,000 años por los ciclos de calor y frío que experimentaba al girar bajo el Sol. Después tardó todo ese tiempo en alcanzar la Tierra.

México y Costa Rica ya tenían antecedentes

Las condritas carbonáceas representan apenas 4% de los meteoritos recuperados en el mundo, de acuerdo con el trabajo que la Universidad de Costa Rica publicó sobre su propia caída. Dos de las más importantes del último medio siglo cayeron en países hispanohablantes.

El 8 de febrero de 1969, a la 01:05 de la madrugada, un bólido dejó caer sobre Pueblito de Allende, Chihuahua, la condrita carbonácea más grande encontrada en la Tierra. Se recuperaron unas 2 toneladas.

La NASA acababa de acondicionar el laboratorio lunar que esperaba las muestras del Apollo 11. Allende fue el primer objeto que pasó por ese laboratorio, según explicó Daniel Flores Gutiérrez, del Instituto de Astronomía de la UNAM. Hoy se le conoce como el meteorito más estudiado de la historia.

50 años después, el 23 de abril de 2019, una CM2 cayó sobre los distritos de Aguas Zarcas y La Palmera, en San Carlos, Costa Rica. Se recuperaron 27 kilos, la mayor caída de su tipo desde Murchison, en Australia, en 1969.

El autor principal de ese estudio, publicado en Meteoritics & Planetary Science, es el mismo Peter Jenniskens que ahora firma el análisis de Hillsborough. El trabajo contó con 6 coautores de la Universidad de Costa Rica. Desde entonces se han publicado 76 artículos científicos sobre esa roca.

Allende se reunió durante años en pleno desierto, con fragmentos comprados a vecinos, y aun así ayudó a reescribir la edad del Sistema Solar. Hillsborough aportó 1.35 kilos recogidos en cuestión de horas dentro de una casa.

La comparación establece una diferencia práctica: para las preguntas que requieren mucho material conviene el tonelaje; para las sales frágiles y la materia orgánica, las primeras horas resultan decisivas.

Cómo ayudar a encontrar otro meteorito

La American Meteor Society insiste en que cualquiera puede aportar datos. Los videos de timbres inteligentes y cámaras de tablero permiten calcular una trayectoria y buscar en el sitio correcto. La organización recibe reportes de bólidos en su sitio.

Si aparece un fragmento, la familia de Hillsborough ofrece un procedimiento concreto: no tocarlo con las manos, levantarlo con guantes desechables, papel aluminio y frascos de vidrio, y protegerlo del agua. El cometa 10P todavía puede observarse desde México, aunque no a simple vista.

La muestra terminó en un museo

Parte de los fragmentos ya se resguarda en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York. Denton Ebel, su curador, celebró que una muestra así llegara por sí sola hasta la puerta.

Hankey les había dicho por teléfono a los dueños que por su techo acababan de entrar al menos 100,000 dólares, de acuerdo con el relato publicado por The New York Times y replicado por otros medios.

Los dueños, quienes pidieron no ser identificados, le dijeron a CNN por correo electrónico: “Sentimos la responsabilidad de preservar el meteorito para la comunidad científica.”

El material que 2 agencias espaciales fueron a buscar a millones de kilómetros terminó en un dormitorio de Nueva Jersey. La química llegó al laboratorio porque la familia actuó antes de la lluvia: guantes desechables, papel aluminio, frascos de vidrio y un parche en el techo. Hillsborough muestra química orgánica extraterrestre, pero no evidencia de vida; en este caso, las primeras horas decidieron qué podía estudiarse.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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