✨︎ Resumen (TL;DR):
- Un estudio publicado en la revista Science Advances determinó que el meteorito Hillsborough, que cayó sobre una casa en 2024, contiene aminoácidos y sales de salmueras antiguas.
- La roca es una condrita de tipo CM1/2, apenas la segunda caída presenciada de este tipo en la historia, y conserva un 1.8% de carbono en peso.
- Aunque no es evidencia de vida extraterrestre, el hallazgo refuerza la hipótesis de que los asteroides primitivos trajeron los componentes básicos de la vida a la Tierra.
El meteorito Hillsborough, que atravesó el techo de una casa en Nueva Jersey en 2024, contiene aminoácidos y rastros de agua salada primitiva. Un análisis internacional liderado por la NASA y el Instituto SETI confirmó que esta roca espacial conserva componentes orgánicos intactos gracias a que el dueño de la vivienda la resguardó de inmediato.
La investigación se publicó el 15 de julio de 2026 en la revista científica Science Advances. El objeto espacial original entró a la atmósfera terrestre a unos 14.4 kilómetros por segundo (más de 50,000 kilómetros por hora) y estalló al sur de la Estatua de la Libertad antes de fragmentarse.
De todas las piezas, la única recuperada cayó directamente sobre el dormitorio principal de una residencia. El dueño de la casa, aficionado a la astronomía, usó guantes y papel de aluminio para recolectar los fragmentos en frascos de vidrio, lo que evitó que la humedad de la Tierra destruyera la composición química original de la roca.
“Estaba en casa en ese momento, escuché un fuerte estruendo y encontré un agujero en el techo de la habitación principal. Percibí un fuerte olor a azufre y vi muchos fragmentos negros junto con escombros y polvo negro que cubrían mi cama, la alfombra y las zonas de alrededor”, detalló el propietario sobre el suceso.

Una condrita carbonácea sumamente extraña
Una condrita carbonácea de tipo CM es una clase de meteorito primitivo que destaca por contener altas proporciones de agua y compuestos orgánicos en su estructura química. El meteorito Hillsborough pertenece a la variante CM1/2, una roca intermedia extremadamente inusual que experimentó una fuerte alteración por agua líquida en su asteroide de origen.
Este hallazgo representa apenas la segunda caída presenciada de una condrita CM1/2 registrada en la historia de la ciencia. El único antecedente documentado ocurrió en Indonesia durante el año 2020 con el impacto del meteorito Kolang.
Al estudiar los fragmentos con microscopios electrónicos, el equipo científico detectó concentraciones inusualmente altas de sodio. Estas marcas microscópicas corresponden a antiguas salmueras, corrientes de agua cargada de sales que fluyeron en el asteroide original hace miles de millones de años.
“Gracias a la rápida reacción del propietario, estos son los meteoritos CM1/2 más prístinos que conocemos”, explicó Peter Jenniskens, investigador del Instituto SETI y autor principal de la publicación.
Ladrillos para la vida, pero no vida extraterrestre
Los investigadores identificaron sales frágiles de carbonato de sodio, las cuales suelen reaccionar y degradarse rápidamente al contacto con el aire. Este tipo de sal solo se había observado antes en muestras espaciales recolectadas directamente por misiones robóticas, como OSIRIS-REx de la NASA en el asteroide Bennu y Hayabusa2 en el asteroide Ryugu.
Los análisis químicos de Queenie Chan y Nana Ogawa confirmaron que la roca contiene un 1.8% de carbono y un 0.07% de nitrógeno en peso. La variedad de compuestos orgánicos solubles es comparable a la de la famosa condrita Murchison, recuperada en Australia en 1969.
La mayoría de estos aminoácidos no existen en la Tierra, lo que descarta cualquier posibilidad de contaminación local en el dormitorio. Los científicos insistieron en que la presencia de estas moléculas orgánicas no equivale a un descubrimiento de vida biológica activa fuera de la Tierra.
“Es una prueba más de que los ladrillos químicos de la vida pudieron haber sido entregados a la Tierra, y siguen llegando hoy, mediante estos fragmentos de asteroides carbonáceos”, afirmó Danny Glavin, astrobiólogo del Centro Goddard de la NASA.
Los astrónomos calcularon la órbita de la roca y determinaron que proviene de la familia de asteroides Erigone, en el cinturón principal. Algunos fragmentos de Hillsborough se conservarán en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, mientras continúa el análisis de la muestra.
“Si sigues el agua a través del sistema solar, en realidad estás siguiendo la vida. Seguir la historia del agua a través del sistema solar es una parte esencial para entender el origen de la vida”, concluyó Mike Zolensky, especialista del Centro Espacial Johnson de la NASA.
