Abu-Tartur suma cinco especies de tiburón con 14 dientes

Abu-Tartur suma cinco especies de tiburón con 14 dientes

14 dientes fósiles suman siete especies de tiburón en Abu-Tartur; el depósito no prueba una muerte masiva.

Por Humberto Toledo el 29 de agosto del 2026 a las 10:41 am PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • Un equipo encabezado por Tarek Yassin recogió 14 dientes fósiles y los asignó a cinco especies extintas en Abu-Tartur.
  • Con las dos especies descritas antes por el mismo grupo, el yacimiento llega a al menos siete lamniformes; dos registros son nuevos para Egipto y uno podría serlo para África.
  • Tres identificaciones incluyen la abreviatura cf. y la capa de fosfato mezcla animales de momentos y profundidades distintas, no una muerte masiva.

Un equipo encabezado por Tarek Yassin, de la Universidad de El Cairo, recogió 14 dientes fósiles en la meseta de Abu-Tartur, en el desierto occidental de Egipto, y los asignó a cinco especies extintas de tiburón. Con las dos especies que el grupo ya había descrito allí, el yacimiento suma al menos siete especies de lamniformes. Tres de las cinco nuevas asignaciones son tentativas, y la capa de fosfato no prueba una muerte masiva porque se formó lentamente y mezcló animales de distintos momentos y profundidades.

La revista Cretaceous Research publicó el estudio el 18 de agosto de 2026. Los autores usaron en el título la expresión “cementerio de tiburones” egipcio. El propio artículo aclara que esa etiqueta no describe una muerte colectiva: los dientes quedaron atrapados en una capa de fosfato que se formó muy despacio, por lo que el estrato reúne animales de épocas y ambientes diferentes en un espesor reducido de roca.

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Menos piezas, más especies en el mismo banco fosfatado

Yassin y Alhussein Ibrahim recogieron las piezas en superficie, dentro de las capas negra y amarilla de un banco de fosfato del sector Maghrabi-Liffiya. El sitio está en el área de la mina de Abu-Tartur, entre los oasis de Dajla y Jarga.

Las expediciones ocurrieron entre 2020 y 2022. El equipo depositó los ejemplares en la Universidad de El Cairo y los identificó al comparar su forma y anatomía con descripciones publicadas y colecciones suizas.

La comparación con el muestreo anterior muestra el alcance del registro. Ese trabajo, publicado en Historical Biology, describió 49 dientes aislados del mismo sector y solo pudo separar dos especies: Scapanorhynchus rapax y Cretoxyrhina mantelli.

La nueva colecta reunió menos de la tercera parte de ese material, pero permitió separar cinco especies, más del doble que el muestreo previo. Con las dos especies ya descritas, Abu-Tartur reúne al menos siete especies del orden Lamniformes, conocido como el de los tiburones caballa.

La roca pertenece a la Formación Duwi, un paquete del Cretácico superior que atraviesa los desiertos oriental y occidental de Egipto y registra el momento en que el mar entró de lleno en la región.

El banco fosilífero corresponde al Campaniense tardío, la parte alta de una etapa que Britannica sitúa entre 83.6 y 72.1 millones de años. El Cretácico completo abarca 79 millones de años, y el estudio previo del equipo fechó esos mismos afloramientos en esa subdivisión.

El registro corresponde a varios millones de años antes del cierre del periodo. El impacto que acabó con el Cretácico ocurrió después, mientras el modelado de ese evento sigue produciendo resultados nuevos.

Cinco nombres, tres asignaciones abiertas

La abreviatura cf. es una marca taxonómica que indica que un ejemplar se parece a una especie, pero el material disponible no basta para cerrar la identificación. Viene del latín confer, “compárese”, y los paleontólogos la colocan entre el género y la especie. Es nomenclatura abierta y funciona como una señal de cautela: tres de las cinco nuevas asignaciones de Abu-Tartur la llevan.

Estas son las cinco especies nuevas para el yacimiento y el grado de certeza que les asigna el estudio:

  • Cretalamna cf. C. maroccana: primer registro en Abu-Tartur, con asignación tentativa.
  • Scapanorhynchus cf. S. raphiodon: posible primer registro en África y posible ejemplar más reciente conocido de la especie. La asignación es tentativa y los autores piden más ejemplares.
  • Serratolamna cf. S. serrata: primer registro en Egipto, con asignación tentativa.
  • Squalicorax bassanii: primer registro en Egipto; el estudio la asigna a esa especie.
  • Squalicorax pristodontus: primer registro en Abu-Tartur; el estudio la asigna a esa especie.

El caso que exige más cautela es Scapanorhynchus cf. S. raphiodon. El género pertenece a la misma familia que el tiburón duende actual. Los dos dientes egipcios atribuidos a S. raphiodon miden 19.1 y 24 milímetros de alto.

Si la asignación se confirma, el hallazgo sería el primer registro de esa especie en África y el más reciente conocido. Los ejemplares previos van del Albiense al Campaniense temprano, mientras que el material de Abu-Tartur procede de depósitos posteriores.

Los autores mantienen abiertas ambas posibilidades. Antes de sostenerlas, piden más ejemplares y una revisión taxonómica.

Los dientes también difieren en su forma. Algunos son largos y finos como agujas; otros, anchos y aserrados para cortar; y otros, marcadamente curvos, con pequeñas puntas laterales llamadas cúspides accesorias. Sus colores van del amarillo y el marrón al gris y el negro, una variación que el equipo atribuye a la alteración química en distintas zonas del depósito.

Una capa que mezcla profundidad y tiempo

La fosforita se forma donde la productividad marina es alta y el fósforo se recicla y se concentra. La Formación Duwi conserva depósitos extensos de ese mineral.

El estudio interpreta el entorno de Abu-Tartur como una plataforma continental externa y un talud superior de aguas tropicales a subtropicales. También propone surgencias que habrían llevado nutrientes hacia la capa iluminada del mar.

Los dientes apuntan a franjas diferentes de ese ambiente:

  • Squalicorax sugiere aguas más someras, cerca de la costa.
  • Scapanorhynchus remite a condiciones más profundas del borde externo y el talud.
  • Cretalamna y Serratolamna encajan con una plataforma abierta estable.
  • En niveles superiores de esa cadena, el modelo coloca a Cretoxyrhina y a los reptiles marinos.

Durante ese intervalo se acumuló muy poco sedimento. El banco de fosfato comprimió un lapso largo en pocos centímetros de roca y produjo una acumulación promediada en el tiempo.

Por eso los taxones de nichos ecológicos distintos aparecen en la misma capa, aunque no necesariamente coincidieron en el agua al mismo tiempo. El “cementerio” del título describe la densidad de fósiles, no un evento de mortandad colectiva.

La comparación regional coincide con esa lectura. Los depósitos de fosfato del Cretácico superior en Marruecos y Siria también registran un número alto de especies de tiburón, y varios géneros y especies de Abu-Tartur aparecen en Palestina y Jordania.

El resultado deja a la meseta como una de las localidades egipcias más diversas en dientes fósiles de tiburón, pero con tres identificaciones todavía pendientes de cerrar. El equipo seguirá trabajando en la zona. Tarek Yassin dijo: “Creemos que todavía queda mucho por descubrir”.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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