La AMOC se fortaleció cuando cayó la fuga de Agulhas

La AMOC se fortaleció cuando cayó la fuga de Agulhas

Un estudio en Nature Geoscience halló que la AMOC aumentó 0.84 Sv cuando la fuga de Agulhas casi se apagó.

Por Humberto Toledo el 14 de agosto del 2026 a las 7:37 am PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • Un equipo dirigido por Suning Hou, de la Universidad de Utrecht, publicó el 3 de agosto de 2026 en Nature Geoscience una reconstrucción del Plioceno tardío.
  • Entre hace 3.6 y 3.3 millones de años, la fuga de Agulhas se redujo casi hasta apagarse mientras la AMOC se intensificó.
  • La simulación pasó de 10.94 a 11.78 Sv, un aumento de 0.84 Sv, alrededor de 8%. El hallazgo lleva a revisar el peso de la fuga en las evaluaciones de riesgo de la AMOC.

Un equipo dirigido por Suning Hou, de la Universidad de Utrecht, reconstruyó el Plioceno tardío con microfósiles y biomarcadores de dos perforaciones oceánicas. Encontró que la circulación de vuelco del Atlántico, conocida como AMOC, se intensificó entre hace 3.6 y 3.3 millones de años, justo cuando la fuga de Agulhas se redujo casi hasta apagarse. El estudio, publicado el 3 de agosto de 2026 en Nature Geoscience, cuestiona la explicación según la cual el agua salada que llega desde el Índico por el sur de África aporta la sal necesaria para mantener la AMOC.

La fuga de Agulhas es un flujo de agua cálida y salada que pasa del océano Índico al Atlántico al rodear el sur de África. Una de las explicaciones más citadas sostenía que ese aporte entrega al Atlántico Norte la sal necesaria para hundir agua y mantener la circulación en marcha.

Los registros apuntan a un desacoplamiento durante el Plioceno tardío: la fuga perdió fuerza mientras la AMOC aumentó. El artículo es de acceso abierto.

La AMOC se fortaleció pese a menor fuga de Agulhas
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La fuga de Agulhas dejó su rastro en el plancton

El equipo no midió una corriente desaparecida hace millones de años; analizó las marcas que dejó en los sedimentos. La cantidad de agua del Índico que logra entrar al Atlántico depende de la posición del frente subtropical del océano Austral. Si el frente se desplaza hacia el sur, el pasillo se ensancha; si migra hacia el norte, se estrecha.

Los quistes de dinoflagelados son microfósiles de plancton cuyas especies cambian según la masa de agua. En el sitio U1475, sobre la meseta de Agulhas y a 2,669 metros de profundidad, los investigadores analizaron 112 muestras de palinología. La proporción entre especies del norte y del sur permitió construir un índice para ubicar el frente.

Un segundo juego de muestras aportó la temperatura del mar mediante biomarcadores orgánicos. Un tercero repitió el ejercicio en el sitio 625, en el norte del golfo de México, donde nace la corriente que alimenta el Atlántico Norte.

A partir de hace unos 3.4 millones de años, el frente migró al norte. La región de Agulhas se enfrió unos 3 °C y el sitio U1475 quedó bajo condiciones subpolares, con especies que hoy solo aparecen alrededor de la península Antártica. Ese es el momento de mínima fuga.

La AMOC aumentó 0.84 Sv en la simulación

El artículo respalda esta interpretación con simulaciones previas del modelo IPSL-CM5A, que comparan dos momentos del Plioceno tardío.

Escenario simulado Momento CO2 Frente subtropical Fuga de Agulhas AMOC simulada
mPWP (cálido) hace unos 3.2 millones de años 400 ppm Más al sur Máxima 10.94 Sv
MIS M2 (frío) hace unos 3.3 millones de años 220 ppm Más al norte Mínima 11.78 Sv

En la simulación, el escenario frío, MIS M2, supera al cálido, mPWP, por 0.84 Sv, alrededor de 8%. La dirección contradice la explicación tradicional: con una fuga mínima, la AMOC no perdió fuerza, sino que aumentó.

El valor proviene de una sola familia de simulaciones. El propio texto advierte que comparar un modelo con datos del pasado requiere cautela cuando la diferencia es pequeña.

Los sedimentos apuntan a una termoclina más alta

Los sedimentos aportan una segunda señal presente en los tres sitios del Atlántico. Alrededor de hace 3.4 millones de años, la separación entre dos termómetros químicos distintos se amplió.

La termoclina es una frontera oceánica que separa el agua templada de arriba del agua fría de abajo. En el registro, esa frontera se elevó en toda la cuenca al mismo tiempo.

El patrón coincide con lo que se espera cuando la formación de agua profunda se intensifica y se desplaza hacia latitudes más bajas.

El estudio deja dos explicaciones abiertas

Los autores plantean dos lecturas posibles para el resultado. El movimiento del frente pudo no haber cambiado la fuga, o la variabilidad de la fuga pudo no quedar registrada en el sitio donde se esperaba detectarla, dentro de la zona de afloramiento de Benguela. El estudio no resuelve cuál de las dos explica el desacoplamiento.

También hay límites en los termómetros químicos. Uno de los dos, TEX86, no entregó una señal fiable en ninguno de los dos sitios, así que la reconstrucción de temperatura se apoya solo en el otro.

Los datos provinieron de tres laboratorios distintos. Para integrarlos en un registro único, el equipo restó 0.024 unidades a un conjunto y 0.05 al otro.

Suning Hou lo resume así: “La AMOC puede seguir fuerte aunque la fuga de Agulhas se debilite”.

El resultado corresponde a condiciones distintas a las actuales. En el Plioceno tardío, el casquete de Groenlandia era más pequeño, el nivel del mar más alto y no existía el aporte de agua dulce del Ártico que preocupa a los modelos actuales.

Su consecuencia práctica está en las evaluaciones de riesgo de la AMOC. Si la sal que llega desde el sur no es la palanca que se creía, esas evaluaciones tendrán que apoyarse más en lo que ocurre dentro del Atlántico Norte, donde se concentran las mediciones que llevan dos décadas registrando su debilitamiento.

Fuentes: 1, 2, 3

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