✨︎ Resumen (TL;DR):
- Investigadores de Northwestern identificaron neuronas SOM en la amígdala central de ratones que participan en la evitación de amenazas tras administrar CP55940.
- Las dosis mayores hicieron que los ratones permanecieran inmóviles más tiempo y evitaran más el olor de un depredador; el cannabinoide redujo la liberación local de GABA.
- Al bloquear genéticamente la liberación de neurotransmisores de esas neuronas, desapareció el aumento de la evitación, pero persistió la inmovilidad defensiva.
Investigadores de Northwestern identificaron en ratones células que producen somatostatina, conocidas como SOM, y que intervienen en la evitación de amenazas después de administrar el cannabinoide sintético CP55940. El estudio, publicado el 2 de octubre de 2026 en Nature Communications, aporta una pista sobre la ansiedad asociada a los cannabinoides, pero no demuestra que el mecanismo opere igual en humanos.
Las células SOM son neuronas que producen somatostatina y se encuentran en la amígdala central, una región del cerebro que participa en las respuestas al miedo y al estrés. El equipo estudió su actividad después de exponer a los animales a un olor de depredador.
Con las dosis mayores, los ratones permanecieron inmóviles durante más tiempo y evitaron más la zona donde estaba el olor. Los investigadores usaron microscopios miniatura para observar cómo cambiaba la actividad de las neuronas SOM.

El cannabinoide debilitó un freno químico
Los ensayos con tejido cerebral apuntaron a un mecanismo de desinhibición. GABA es un neurotransmisor que limita la activación de esas células; el cannabinoide redujo su liberación local.
Al perder fuerza ese freno químico, las neuronas SOM podían responder con mayor intensidad. El resultado ayuda a explicar por qué el compuesto aumentó la evitación del olor en el experimento, sin establecer todavía cómo se relaciona esa respuesta con la ansiedad en personas.
Bloquear las neuronas separó dos respuestas
Para comprobar el papel de las SOM, los autores bloquearon genéticamente la liberación de neurotransmisores desde esas neuronas. La prueba incluyó siete ratones por grupo.
Con el bloqueo, CP55940 dejó de aumentar la evitación del olor, pero la inmovilidad defensiva persistió. El resultado sitúa a estas células en el circuito de evitación y distingue esa respuesta de la inmovilidad defensiva.
El alcance del resultado sigue acotado
El experimento usó un cannabinoide sintético y una amenaza experimental. No evaluó ataques de pánico en personas, consumo crónico ni los efectos del THC de la planta.
Las dosis empleadas tampoco permiten trasladar conclusiones a consumidores de cannabis. La investigación describe una respuesta observada en ratones, no un efecto confirmado en humanos.
Sachin Patel, autor sénior del estudio, planteó en el comunicado de Northwestern que estas neuronas podrían orientar futuros tratamientos para la ansiedad. La eficacia y seguridad de esa posibilidad terapéutica en humanos siguen sin demostrarse.
Por ahora, el dato concreto es que bloquear la comunicación de las neuronas SOM eliminó el aumento de la evitación del olor, mientras la inmovilidad defensiva continuó. El vínculo entre ese circuito y la ansiedad asociada al cannabis en personas sigue sin demostrarse.
