✨︎ Resumen (TL;DR):
- Un modelo estadístico comparó la forma de cientos de lascas de Jebel Katefeh-1 y ALM-3 con conjuntos de autoría conocida; el resultado favoreció a los neandertales.
- La luminiscencia ópticamente estimulada sitúa la ocupación alrededor de 55,000 años, cuando el Nefud pasó de arena seca a sedimento de lago.
- En Arabia no se ha encontrado ningún hueso neandertal. El modelo alcanzó hasta 93% de aciertos, pero la atribución todavía no equivale a una prueba fósil.
Un estudio publicado el 12 de agosto de 2026 propone que neandertales llegaron a Jebel Katefeh-1 (JKF-1), un sitio junto a un lago hoy seco en el desierto de Nefud, al norte de Arabia Saudita, hace unos 55,000 años. El equipo hizo la atribución al comparar la forma de cientos de lascas con un modelo estadístico, porque Arabia no ha entregado ningún hueso neandertal.
James Blinkhorn encabezó la investigación, publicada en Quaternary Science Reviews. El trabajo reúne a 14 autores y cuenta con Huw Groucutt, arqueólogo de la Universidad de Malta, como coautor principal.
El título del artículo termina en signo de interrogación. La formulación refleja el límite central del hallazgo: las herramientas apuntan a un grupo humano, pero ningún fósil confirma quién las fabricó.

El yacimiento que no encajaba en Arabia
El sitio Jebel Katefeh-1, abreviado JKF-1, está cerca de la ciudad de Jubbah, junto a un lago seco del Nefud. El estilo de sus herramientas desconcertaba a los investigadores porque no coincidía con el de otros sitios de Arabia.
El estudio también incluyó ALM-3, un yacimiento vecino y más pequeño. Los dos conjuntos reunieron piezas hechas con el método Levallois.
El método Levallois es una técnica de talla que prepara el núcleo de piedra para desprender una lasca con la forma buscada.
Neandertales y Homo sapiens utilizaron esa técnica, así que encontrarla no permite identificar por sí sola al grupo que trabajó la piedra. El equipo midió algo más específico: la forma exacta de cientos de lascas, conjunto por conjunto.
Antes de atribuir las diferencias a una población, los autores probaron otras explicaciones. Revisaron el clima, el entorno, la materia prima disponible, el tipo de yacimiento, el tamaño del conjunto y la antigüedad.
Ninguna variable explicó las diferencias tan bien como la historia poblacional, es decir, el grupo humano que estuvo en cada sitio. Para entrenar el modelo, los investigadores utilizaron conjuntos de Arabia, el Levante y el noreste de África cuya autoría ya estaba establecida.
En las pruebas, el modelo separó ambas autorías con hasta 93% de aciertos. Una síntesis del trabajo describe ese rendimiento como superior a 93%. Al aplicarlo a JKF-1 y ALM-3, el resultado favoreció a los neandertales antes que a Homo sapiens.
El análisis también encontró una separación consistente entre las herramientas del suroeste asiático y las del noreste de África durante todo el periodo de 100,000 a 50,000 años. Esa diferencia técnica permitió leer el conjunto arábigo como más cercano al Levante que al noreste africano.
La fecha coincide con agua en el Nefud
Para afinar la edad del sitio, el equipo abrió una zanja nueva en JKF-1 y analizó los granos de arena con luminiscencia ópticamente estimulada.
La luminiscencia ópticamente estimulada (OSL) es un método que calcula cuánto tiempo ha pasado desde que un grano de arena recibió luz solar por última vez.
Las herramientas aparecieron en una capa donde la arena del desierto, más antigua, cedía el paso al sedimento de lago, más reciente. Esa posición sitúa la ocupación alrededor de 55,000 años, cuando el Nefud atravesaba una etapa con agua.
La cifra no representa una fecha puntual. El rango publicado antes iba de hace 90,000 a 50,000 años, mientras que una síntesis publicada el 20 de agosto de 2026 colocó la ocupación entre hace 60,000 y 50,000 años.
El contexto climático sí está mejor definido: se trató de un episodio húmedo dentro de un periodo frío más largo, posterior a las fases de Arabia verde que suelen relacionarse con las salidas de Homo sapiens desde África.
Hace 55,000 años, los neandertales eran el único grupo humano documentado en el suroeste asiático. Knut Bretzke, arqueólogo de la Universidad de Tubinga que no participó en el estudio, planteó que el agua nueva pudo atraer animales de pastoreo hacia el interior del desierto y que los neandertales los siguieron.
El fósil más al sur sigue en Cisjordania
Ningún hallazgo en Arabia ha aportado un hueso neandertal. El fósil más meridional conocido del linaje sigue siendo un molar de la cueva de Shukbah, en Cisjordania.
Un trabajo de 2021 publicado en Scientific Reports, firmado por buena parte del mismo equipo, identificó ese molar como neandertal. El nuevo yacimiento queda mucho más al sur, pero JKF-1 y ALM-3 no entregaron restos humanos.
Groucutt señaló que un fósil ayudaría a resolver la discusión. El calor de Arabia conserva mal los huesos y el ADN antiguo, por lo que las herramientas de piedra siguen siendo la mejor ventana disponible para estudiar la prehistoria de la región.
El arqueólogo también situó el alcance de la propuesta: los sitios extienden el área conocida de los neandertales mucho más al sur y hacia ambientes bastante más abiertos de Arabia.
El modelo apunta a neandertales, pero tiene un límite
Bretzke considera convincente la evidencia de una presencia neandertal en el norte de Arabia, aunque cuestiona un punto concreto del método. Varios yacimientos usados como referencia son recolecciones de superficie.
En esos sitios, las piezas pueden acumularse durante periodos muy largos y no corresponder a una ocupación breve. Esa mezcla temporal introduce una reserva cuando el modelo compara conjuntos cuya autoría humana ya se conoce.
Aun así, Bretzke considera plausible la conclusión. También separa esa plausibilidad de una demostración definitiva:
“¿Creo que tenemos pruebas sólidas para demostrarlo? No.”
Knut Bretzke, arqueólogo de la Universidad de Tubinga
El balance de la evidencia queda así:
- Forma de las lascas: el modelo favorece una autoría neandertal para JKF-1 y ALM-3, pero varias referencias proceden de superficies donde las piezas se acumularon durante periodos extensos.
- OSL: sitúa la ocupación cerca de 55,000 años, en la transición entre arena desértica y sedimento de lago, aunque los rangos disponibles abarcan desde 90,000 hasta 50,000 años o, en otra síntesis, de 60,000 a 50,000 años.
- Fósiles: Arabia no aporta restos neandertales. El molar de Shukbah, en Cisjordania, mantiene la marca del fósil más meridional conocido.
El problema inverso apareció en agosto de 2026 con otro linaje humano extinto. Un análisis identificó como denisovanos dos huesos de pierna dragados frente a Taiwán, pero nadie pudo vincularlos con herramientas de piedra, animales descuartizados o campamentos.
En el Nefud ocurre lo contrario: existe un conjunto de herramientas con una atribución estadística, pero faltan restos humanos que la confirmen. Por ahora, el mapa del linaje conserva dos señales de naturaleza distinta, un molar neandertal en Cisjordania y una probabilidad mucho más al sur, en el desierto saudita. Sin un hueso o ADN antiguo, JKF-1 y ALM-3 respaldan una presencia neandertal plausible, no una identificación confirmada.
