✨︎ Resumen (TL;DR):
- Un análisis de más de 3,000 restos óseos de Stegodon revela que los ‘hobbits’ consumían carne que ya había sido cazada por dragones de Komodo.
- La investigación confirma que el Homo floresiensis no usaba fuego para cocinar ni cazaba de manera sistemática.
- Los restos de carbón hallados en el sitio corresponden en realidad a la actividad de humanos modernos de los últimos 40,000 años.
Los antiguos humanos diminutos conocidos como “hobbits” (Homo floresiensis) eran carroñeros que consumían carne cruda dejada por los dragones de Komodo, descartando la idea de que eran cazadores capaces de cocinar sus alimentos. Un nuevo estudio publicado en la revista Science Advances desmitifica el comportamiento avanzado de esta especie en la isla de Flores, Indonesia.
Investigadores analizaron más de 3,000 restos óseos de Stegodon, un pariente extinto de los elefantes, hallados en la cueva de Liang Bua. Los resultados muestran que las marcas que antes se atribuían a herramientas de piedra de los “hobbits” corresponden en realidad a los dientes de los dragones de Komodo.
Estas marcas de dientes se concentran en las partes con más carne de los huesos, mientras que los cortes de herramientas de piedra aparecen en zonas secundarias. Esto sugiere que los “hobbits” cortaban la carne solo después de que los animales ya habían muerto, probablemente tras ser cazados por los dragones de Komodo.
Para comprobar esta hipótesis, el equipo de investigación alimentó a un dragón de Komodo con una cabra muerta y estudió las marcas resultantes de las mordidas. Al compararlas con los huesos antiguos, el patrón fue idéntico: el lagarto más grande del planeta ganaba la comida antes que los “hobbits”.

Cero evidencia de fuego
El estudio también analizó aproximadamente 4,500 muestras de huesos de las capas geológicas del Homo floresiensis y determinó que no existe rastro de fuego.
“Los huesos de rata demuestran el patrón con claridad: cero huesos quemados en las capas de Homo floresiensis, y cientos quemados en las capas de humanos modernos”, declaró Elizabeth Veatch, una de las autoras del estudio.
Solo un hueso de Stegodon mostró signos de exposición al fuego, pero los científicos concluyeron que se debió a una perturbación posterior provocada por humanos modernos. Los restos de carbón y huesos quemados que antes se asociaban a los “hobbits” pertenecen en realidad a actividades de humanos modernos de los últimos 40,000 años.
Un linaje más primitivo
Homo floresiensis es una especie extinta de homínido de baja estatura que habitó la isla indonesia de Flores. El descubrimiento de su verdadera dieta fortalece la hipótesis de que provienen de un linaje mucho más primitivo de lo estimado.
Chris Stringer, especialista del Museo de Historia Natural de Londres, señaló que el H. floresiensis “no puede reducirse a una simple forma más pequeña de Homo erectus” y debe considerarse descendiente de un linaje que llegó a la isla hace más de un millón de años.
A pesar de compartir su hábitat con los dragones de Komodo, estos homínidos lograron sobrevivir durante decenas de miles de años consumiendo plantas, insectos y carne cruda.
“Las afirmaciones de comportamiento avanzado se han ido desmoronando poco a poco, pero nuestro estudio confirma directamente nuestra sospecha de que el Homo floresiensis no utilizaba el fuego ni cazaba presas grandes, como se afirmó originalmente”, concluyó Veatch.
