Yonsei cuestiona la cifra clave de la energía oscura

Yonsei cuestiona la cifra clave de la energía oscura

Yonsei cuestiona correcciones a supernovas: la pendiente pasa de -0.007 a -0.034 magnitudes por mil millones de años.

Por Humberto Toledo el 29 de agosto del 2026 a las 10:15 am PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • Yonsei publicó el 27 de agosto de 2026 una contrarréplica en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society al artículo británico que defendió la aceleración del universo.
  • En la misma muestra, el procesamiento británico da -0.007 y la variante que Yonsei considera más cercana al valor real llega a -0.034 magnitudes por cada mil millones de años; en valor absoluto, el segundo equivale a casi cinco veces el primero.
  • El artículo no aporta datos nuevos y propone una prueba con supernovas en galaxias jóvenes, para la que apunta a catálogos que llegarán con el Observatorio Vera C. Rubin.

El equipo de la Universidad de Yonsei, en Seúl, publicó el 27 de agosto de 2026 en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society una contrarréplica al trabajo de un grupo dirigido por la Universidad de Southampton que en junio sostuvo que el universo sigue acelerando. Yonsei cuestiona dos decisiones de método: comparar supernovas en un rango de corrimiento al rojo demasiado amplio y aplicar una corrección por masa de la galaxia anfitriona. En la misma muestra, el procesamiento británico da -0.007 y la variante que Yonsei considera más cercana al valor real llega a -0.034 magnitudes por cada mil millones de años; el artículo declara que no trae datos nuevos.

La discusión se concentra en una cifra: cuánto varía el brillo ya estandarizado de una supernova tipo Ia según la edad de la población estelar de la galaxia donde estalló. Esa variación se compara con el residuo de Hubble.

El residuo de Hubble es una medida que calcula la diferencia entre el brillo observado de una supernova y el brillo que predice el modelo cosmológico de referencia. Si la pendiente es cero, la escala de distancias funciona y la aceleración queda en pie. Si no lo es, el error crece con la distancia y afecta la medición que en 1998 llevó al descubrimiento de la expansión acelerada.

Los siete autores del Departamento de Astronomía de Yonsei rehacen el cálculo británico paso a paso sobre la muestra combinada de Rose y Gupta, con los parámetros del catálogo Pantheon+. Yonsei presenta el texto como una contrarréplica y el propio artículo declara que no trae datos nuevos.

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La misma muestra produce cuatro pendientes

El equipo rehace el cálculo y va retirando una corrección por vez; también prueba qué ocurre al quedarse con las supernovas más cercanas. El resultado que presenta el artículo es el siguiente:

Procesamiento Pendiente, magnitudes por cada mil millones de años Corrimiento al rojo
Parámetros de Pantheon+ sin cambios, con corrección por masa de la anfitriona -0.007 0.06 a 0.42
Sin la corrección por masa de la anfitriona -0.022 0.06 a 0.42
Además, sin la dispersión intrínseca dentro del error -0.024 0.06 a 0.42
Solo las supernovas más cercanas -0.034 0.06 a 0.20

La primera fila reproduce el resultado británico y el texto coreano la considera consistente con lo que publicó Phil Wiseman. La cuarta, con -0.034, es la que Yonsei considera más cercana al valor real. En valor absoluto, la pendiente cambia de 0.007 a 0.034, casi cinco veces el valor inicial.

La diferencia no proviene de un telescopio distinto. Proviene de qué se corrige y de qué supernovas entran al cálculo. Yonsei argumenta que el residuo de Hubble solo funciona como medida de brillo relativo cuando las supernovas comparadas están casi en el mismo corrimiento al rojo.

Al ampliar el rango de 0.06 a 0.42, la edad media de las galaxias anfitrionas se desplaza unos 3 mil millones de años, cerca de 40% del rango completo de edades. Para el equipo, esa variación puede confundirse con el efecto que se intenta medir.

La corrección por masa puede borrar la señal de edad

La otra decisión cuestionada consiste en aplicar una corrección por masa de la galaxia mientras se mide el efecto de su edad. Como masa y edad están relacionadas, Yonsei sostiene que el ajuste borra parte de la señal buscada.

El problema también aparece en el parámetro de polvo. Según el artículo, la corrección de Pantheon+ obliga a asignar a las galaxias masivas un parámetro de polvo de 1.5 o 2.1, lejos del 3.1 de la Vía Láctea y del 3.0 que Salim y sus colegas midieron en 2018 sobre 230,000 galaxias. Además, la dependencia con la masa va en sentido contrario al observado.

El artículo cierra esa sección hablando de “intentos algo forzados de suprimir correlaciones” mediante un modelo de polvo.

La segunda mitad aborda el otro reproche británico, el que da título al trabajo: la edad de la galaxia no es la edad de la estrella que explotó. Yonsei acepta la distinción, pero señala su consecuencia aritmética.

Si el análisis adopta el modelo de retardos propuesto por el grupo británico, la evolución de la edad de la progenitora se reduce. Sin embargo, la pendiente inferida para esa progenitora se vuelve unas cuatro veces mayor que la medida sobre la galaxia. Al combinar ambos efectos, la corrección final queda en torno a 85% de la que el mismo equipo publicó en 2025.

La crisis que junio dio por evitada sigue en debate

La Royal Astronomical Society publicó el 11 de junio de 2026 un comunicado con un titular en inglés que declaraba evitada la crisis. Phil Wiseman, de la Universidad de Southampton, dijo: “Por fortuna hemos evitado esta crisis”.

El mismo texto recogió la petición de Adam Riess de probar con especial cuidado las afirmaciones extraordinarias. ScienceDaily lo volvió a difundir el 29 de agosto de 2026, con la misma fuente y las mismas declaraciones, dos días después de que apareciera la contrarréplica coreana.

MNRAS es la revista de la propia Royal Astronomical Society. La sociedad promovió en junio el artículo que daba el asunto por resuelto, y su revista publicó en agosto el texto de Yonsei que lo reabre.

La disputa tampoco enfrenta de manera simple al modelo estándar con sus retadores. En agosto de 2025, Riess firmó con Alexie Leauthaud, de la Universidad de California en Santa Cruz, una perspectiva en Nature Astronomy que señala que se ensanchan las grietas del modelo ΛCDM y que este tiene dificultades para describir toda la historia de la expansión.

Lo que Riess defendió en el artículo de junio fue la calibración de las supernovas, no la idea de que el modelo estándar ya esté completo.

El artículo final bajó el tono del borrador

Los dos textos son públicos y no dicen exactamente lo mismo. En el borrador que Yonsei subió a arXiv el 20 de mayo de 2026, el equipo calificó de severa la subestimación de la pendiente rival, describió el modelo de polvo como muy incompatible con las curvas medidas y atribuyó a los argumentos británicos graves fallas metodológicas o inconsistencia interna con su propia lógica.

La versión publicada el 27 de agosto llama significativa a esa subestimación y cambia la descripción del modelo de polvo, de muy incompatible a difícil de conciliar. También habla de decisiones de método que influyen sustancialmente en el resultado. Donde el borrador consideraba claramente inapropiada la corrección por masa, el artículo final dice que introduce un sesgo. La frase sobre los “intentos algo forzados de suprimir correlaciones” sí llegó intacta.

La revista registra una ronda de revisión recibida el 9 de julio de 2026 y la aceptación el 4 de agosto de 2026. Durante ese proceso, el texto ganó una figura completa que no aparecía en el borrador.

Esa figura repite la regresión elevando por etapas el techo de corrimiento al rojo de 0.20 a 0.42. A medida que entran supernovas más lejanas, el valor absoluto de la pendiente se aplana de 0.034 a 0.024, mientras la muestra crece de 100 a 196 objetos. Un ejercicio paralelo con galaxias simuladas reproduce la misma caída.

Es la prueba directa del argumento central del artículo y no estaba en el borrador que citaron los primeros resúmenes.

La prueba propuesta apunta a galaxias jóvenes

El cierre no pide crédito por la corrección. Yonsei intenta volverla innecesaria con una prueba libre de evolución.

Una prueba libre de evolución es un método que usa únicamente supernovas alojadas en galaxias jóvenes y de edades parecidas a lo largo de todo el rango de distancias. Su objetivo es evitar traducir la edad de la galaxia a la de la estrella progenitora y aplicar una corrección por corrimiento al rojo.

El equipo atribuye la idea al trabajo de 1998 con el que Riess y sus colegas descubrieron la aceleración, hace 28 años. Para ejecutarla, apunta a los catálogos que llegarán con el Observatorio Vera C. Rubin.

El balance sigue siendo incómodo para ambos bandos: la respuesta a si el universo acelera hoy depende de qué correcciones se consideren legítimas sobre el mismo catálogo de supernovas. Los dos textos son públicos, el borrador en arXiv y la versión final en MNRAS, la revista de la sociedad que en junio dio la crisis por terminada.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

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