✨︎ Resumen (TL;DR):
- Construir un centro de datos de un gigavatio con chips Nvidia Vera Rubin costará 47,000 millones de dólares.
- El hardware representa 32,000 millones de dólares del total, mientras que la electricidad sumará 1,300 millones de dólares anuales.
- La nueva arquitectura ofrece un rendimiento de cálculo 3.5 veces mayor en comparación con la generación Blackwell.
El fabricante de tecnología Foxconn reveló que construir un centro de datos de inteligencia artificial con una capacidad de un gigavatio utilizando la próxima arquitectura Vera Rubin de Nvidia requerirá una inversión de 47,000 millones de dólares. Young Liu, presidente de la compañía, presentó estas cifras el 19 de junio de 2026 para dimensionar el enorme capital que los gigantes tecnológicos necesitan destinar a la infraestructura de inteligencia artificial de próxima generación.
El desglose financiero, basado en un informe de Bernstein Research, detalla que cada rack Vera Rubin NVL72 costará cerca de 9.1 millones de dólares. Esta cifra representa un incremento frente a los 8 millones de dólares estimados para la actual generación Blackwell de Nvidia.
A nivel de componentes, la memoria de gran ancho de banda (HBM), la memoria DRAM para CPU y el almacenamiento directo representan 3.2 millones de dólares por rack. Por su parte, las unidades de procesamiento gráfico (GPU) aportan 4 millones de dólares y los sistemas de red de datos añaden 1.2 millones de dólares a la factura de cada rack.
Vera Rubin NVL72 es un rack de servidores de inteligencia artificial que integra procesadores de última generación y memoria de gran ancho de banda para acelerar el procesamiento de modelos de lenguaje complejos.
Dado que cada uno de estos racks consume 220 kilovatios, una instalación a escala de un gigavatio requerirá un estimado de 3,557 racks. Esto eleva el costo de hardware a 32,000 millones de dólares, mientras que los 15,000 millones de dólares restantes se destinarán a la construcción física, terrenos y sistemas mecánicos y eléctricos.

El rendimiento justifica la inversión millonaria
A pesar de que el costo total de un gigavatio con tecnología Vera Rubin representa un incremento del 17 por ciento en comparación con los 40,500 millones de dólares que costaba una instalación equivalente con la arquitectura Blackwell, los analistas de la industria consideran que el gasto está justificado.
Cada rack Vera Rubin NVL72 entregará 2,520 petaflops FP8 de potencia de cómputo. En comparación con los 720 petaflops que ofrece la generación Blackwell, esta nueva tecnología ofrece un incremento de 3.5 veces en el rendimiento, lo que optimiza la eficiencia del capital por cada unidad de trabajo realizada.
Depreciación frente a consumo eléctrico
En el plano operativo, el análisis financiero muestra que el desgaste del hardware supera por mucho el costo de la energía eléctrica necesaria para mantener encendidos estos complejos. Con una tarifa estimada de 0.15 dólares por kilovatio-hora, la factura eléctrica anual de un centro de datos de esta escala será de aproximadamente 1,300 millones de dólares.
Sin embargo, esta cifra luce pequeña frente a la depreciación anual del hardware. Bajo un ciclo de vida estimado de seis años, la pérdida de valor de los equipos alcanzará los 7,900 millones de dólares anuales.
Foxconn mantiene una posición clave en la cadena de suministro de Nvidia y confirmó que el envío de los servidores Vera Rubin sigue programado para 2026. Además, la firma anunció una alianza con Bull para fabricar plataformas Vera Rubin NVL72 destinadas a la infraestructura europea, consolidando su papel estratégico frente a los millonarios planes de expansión de firmas como Microsoft, Meta y Alphabet.
