Webb y Hubble: 27 objetos tras Neptuno desafían modelos

Webb y Hubble: 27 objetos tras Neptuno desafían modelos

Webb detectó 27 objetos tras Neptuno; Hubble midió colores similares a TNO grandes y hay menos cuerpos de los previstos.

Por Humberto Toledo el 9 de septiembre del 2026 a las 4:20 am PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • El telescopio espacial James Webb detectó 27 objetos transneptunianos nuevos y el Hubble midió sus colores en luz visible.
  • El objeto menor mide unos 5 kilómetros, aproximadamente cinco veces menos que el límite de los telescopios terrestres más sensibles.
  • Los pequeños tienen colores parecidos a cuerpos de su misma familia que son cientos de veces más grandes; por debajo de cierto tamaño, hay menos cuerpos de los que anticipan algunos modelos.

El telescopio espacial James Webb detectó 27 objetos transneptunianos nuevos y el Hubble midió sus colores en luz visible. Los equipos publicaron el 8 de septiembre de 2026 dos artículos complementarios en The Astronomical Journal: los pequeños se parecen en color a TNO de cientos de kilómetros y hay menos cuerpos diminutos de los que anticipan algunos modelos de formación planetaria.

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Qué son los TNO y cómo los encontraron

Un objeto transneptuniano (TNO) es un cuerpo helado que orbita al Sol más allá de Neptuno. La mayoría brilla más de 100 millones de veces menos que lo que alcanza a ver el ojo humano sin ayuda, según la NASA.

Su valor científico está en la etapa que dejaron congelada: el momento en que un disco de polvo y guijarros alrededor del Sol se agrupó en planetesimales del tamaño de una ciudad. Esos planetesimales fueron los ladrillos que después formaron los planetas. Más allá de Neptuno, esa segunda fase nunca ocurrió.

Los dos telescopios espaciales de la NASA se coordinaron por primera vez para estudiar esta población. Los equipos también realizaron el rastreo más profundo de estos objetos.

Ninguno de los dos telescopios habría bastado por sí solo. El Webb localizó cada objeto en imágenes de infrarrojo cercano con su cámara NIRCam. Con esas posiciones, el equipo pudo identificarlos en imágenes del Hubble y medir sus colores en luz visible.

El color de los pequeños coincide con el de los grandes

El color de un TNO funciona como una huella de su composición superficial. Marielle Eduardo, estudiante de doctorado en University of Victoria, explicó que los cuerpos ricos en materiales de tipo orgánico se ven más rojos y que aquellos con más agua y hielo tiran a azul.

En conjunto, los TNO son objetos rojizos, desde un rojo apenas por encima del de la hojarasca de otoño hasta los tonos más intensos que existen en el sistema solar.

El equipo dirigido por Anastasia Morgan, estudiante de doctorado en Northern Arizona University, comparó los objetos recién descubiertos con TNO de cientos de kilómetros y no encontró la diferencia de color que esperaba.

El equipo esperaba que miles de millones de años de choques hubieran rehecho la superficie de los objetos pequeños. Las mediciones no mostraron esa señal. Morgan dijo en el comunicado de la NASA: “de algún modo están ‘recordando’ y preservando la historia de cómo se formaron”.

Quedan dos explicaciones abiertas y los equipos todavía no saben cuál pesa más: que los choques hayan sido menos frecuentes de lo calculado o que estos objetos conserven su composición original a pesar de haberlos sufrido.

Sus órbitas conservan el lugar de origen

Los TNO dinámicamente fríos siguen en órbitas casi circulares dentro del plano del sistema solar, donde se formaron. Los dinámicamente calientes nacieron entre las posiciones actuales de Urano y Neptuno, y la migración de los planetas gigantes los empujó hacia afuera. Hoy recorren órbitas alargadas que entran y salen de ese plano.

Ni siquiera ese viaje borró su origen. David Trilling, profesor de física y astronomía en Northern Arizona University y coautor del estudio, dijo: “Conservan una firma de dónde nacieron, aunque sus órbitas se hayan revuelto desde entonces”.

También faltan cuerpos pequeños

Eduardo encabezó el segundo artículo, que midió cuántos objetos hay de cada tamaño. Las poblaciones fría y caliente tienen distribuciones de tamaño muy parecidas, aunque se formaron en regiones distintas del disco primitivo.

Para Eduardo, ese parecido apunta a que las condiciones de formación no determinan el resultado del proceso.

Por debajo de cierto tamaño, además, hay menos cuerpos de los que anticipaban algunos modelos de formación planetaria. El mismo conjunto de 27 objetos contradice así dos expectativas: cómo deberían evolucionar las superficies y cuántos cuerpos pequeños debería haber.

De dónde salen las cifras de 5 a 10 kilómetros

En la mayoría de los TNO, el equipo no puede medir el tamaño de forma directa. No hay manera de distinguir un cuerpo pequeño y brillante de uno grande y opaco. Por eso el equipo usa el brillo como aproximación, un método que funciona porque estos objetos reflejan la luz dentro de un rango estrecho, explicó Eduardo.

Por eso las cifras que las instituciones publicaron el mismo día no coinciden del todo:

  • La NASA sitúa el objeto más pequeño observado en unos 5 kilómetros de diámetro.
  • Northern Arizona University ubica al menor del lote entre 5 y 10 kilómetros.
  • University of Victoria destaca como clave del proyecto la capacidad de observar TNO de apenas 10 kilómetros y sitúa entre 10 y 50 kilómetros los objetos nuevos cuyo color el equipo comparó con el de los grandes.

Las tres versiones calculan esos tamaños a partir del brillo, no con una medición directa del diámetro.

Las tres coinciden en el salto de sensibilidad. El menor objeto del rastreo es aproximadamente cinco veces más pequeño que el límite de los telescopios terrestres más sensibles. Uno de los 27 era tan tenue que la NASA comparó verlo desde la Tierra con distinguir un enjambre de luciérnagas en la Luna.

El próximo rastreo buscará TNO de un kilómetro

Eduardo y Wesley Fraser, profesor adjunto en University of Victoria e investigador del National Research Council of Canada, ya tienen preparado un programa más amplio con el Webb para buscar TNO de hasta un kilómetro.

En el trabajo actual participaron además Northern Arizona University, el Space Telescope Science Institute de la NASA, el Centro de Astrofísica de Harvard y el Smithsonian, University of Waterloo y University of Pennsylvania.

Los datos de los 27 objetos no resuelven ninguna de las dos preguntas: cómo evolucionan las superficies de los TNO pequeños y cuántos cuerpos de ese tamaño debería haber. El rastreo hasta un kilómetro puede ensanchar esos huecos o cerrarlos.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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