✨︎ Resumen (TL;DR):
- Andrómeda tiene hoy un ritmo de formación estelar cercano a una quinta parte del que tenía hace 500 millones de años.
- Dos censos del Hubble cubrieron dos tercios del disco y unos 200 millones de estrellas individuales.
- La receta basada en ultravioleta lejano subestima por un factor de 2.1 el promedio de los últimos 100 millones de años.
Un equipo encabezado por Tobin Wainer, estudiante de doctorado de la Universidad de Washington, midió que el ritmo de formación estelar de Andrómeda equivale hoy a cerca de una quinta parte del de hace 500 millones de años. Sus dos censos del Hubble cubrieron dos tercios del disco y unos 200 millones de estrellas individuales; el mismo estudio calculó que la receta usada para galaxias demasiado lejanas para resolver sus estrellas subestima ese ritmo por un factor de 2.1.
El estudio se publicó el 27 de julio de 2026 en The Astrophysical Journal. La caída se intensificó durante los últimos 40 millones de años. El trabajo también puso a prueba la receta usada para estimar la formación estelar de galaxias lejanas.
La caída se aceleró en los últimos 40 millones de años
NASA resume la trayectoria con tres puntos de referencia: cerca de 1 masa solar por año hace 500 millones de años, alrededor de 0.5 masas solares por año hace 40 millones y aproximadamente 0.2 masas solares por año en la actualidad.
El estudio reporta promedios sobre ventanas de tiempo, no esos mismos puntos concretos. También separa la huella que fotografiaron los dos censos de la cifra extrapolada al disco completo:
| Periodo | Qué representa | Ritmo (masas solares por año) |
|---|---|---|
| Hace 500 millones de años | Cifra puntual resumida por NASA | ~1 |
| Hace 40 millones de años | Cifra puntual resumida por NASA | ~0.5 |
| Actualidad | Cifra puntual resumida por NASA | ~0.2 |
| Últimos 100 millones de años | Promedio dentro de la huella observada | 0.445 ± 0.006 |
| Últimos 20 millones de años | Promedio dentro de la huella observada | 0.285 ± 0.014 |
| Últimos 100 millones de años | Promedio extrapolado al disco completo | ~0.67 |
| Últimos 20 millones de años | Promedio extrapolado al disco completo | ~0.43 |
Una masa solar por año equivale a la masa del Sol convertida en estrellas nuevas durante un año. Dentro de la huella observada, el promedio de los últimos 20 millones de años quedó alrededor de 40% por debajo del promedio de los últimos 100 millones. Esa diferencia entre ventanas temporales permite hablar de un declive, aunque las cifras de NASA y las del estudio describan escalas distintas.
Un anillo concentra la formación estelar reciente
Para reconstruir la historia de Andrómeda, el equipo dividió las imágenes en más de 6,500 cuadros de unos 300 años luz por lado. Después leyó el color de las estrellas en cada cuadro.
Las estrellas azules son masivas y viven poco, así que su presencia delata nacimientos recientes. Las rojas duran mucho más y señalan zonas donde la actividad se apagó antes.
La formación estelar reciente no se reparte por todo el disco: se concentra en un anillo situado a unos 32,000 años luz del centro, algo menos de 10 kiloparsecs. Como ahí vive casi toda la actividad, cuando el anillo baja el ritmo, la galaxia entera también baja el suyo.
El equipo no atribuye el freno a falta de materia prima. Lo interpreta como una desaceleración natural después de un episodio intenso ocurrido hace unos 2,000 millones de años, probablemente ligado a una fusión.
M32 aparece como sospechosa, no como culpable
El descenso se nota más en el costado de Andrómeda que apunta hacia M32, y en esa zona comenzó hace unos 60 millones de años. M32 es una galaxia satélite compacta que parece el núcleo despojado de una galaxia mayor.
Tobin Wainer aclara que el equipo no puede afirmar que la caída se deba a M32, pero añade que “está ahí, y es sin duda el sospechoso más probable”.
La cautela responde a una limitación concreta. Los 16,000 años luz que separan a las dos galaxias son una distancia proyectada sobre el plano del cielo, no una separación real. Nadie sabe dónde está M32 en profundidad; sin ese dato, el equipo no puede reconstruir su órbita ni fechar un encuentro.
PHAT y PHAST hicieron visible el entorno de M32
El primer sondeo, PHAT, cubrió la mitad norte del disco en 23 bloques. PHAST agregó 13 bloques más al sur, numerados del 24 al 36, como parte de un programa de 195 órbitas del Hubble.
La campaña barrió unos 0.45 grados cuadrados y catalogó más de 90 millones de estrellas. M32 cae dentro del bloque 28.
La huella conjunta de los dos censos cubre dos tercios del disco y unos 200 millones de estrellas individuales. Antes de esa cobertura, el vecindario de M32 no contaba con imágenes que permitieran distinguir estrellas individuales.
La receta ultravioleta subestima el ritmo en galaxias lejanas
Un trazador de formación estelar es un indicador indirecto que convierte la luz ultravioleta lejana y la emisión infrarroja de 24 micras del polvo en una estimación de masas solares formadas por año.
Andrómeda es un caso poco común: está a 2.5 millones de años luz, lo bastante cerca para que el Hubble separe estrellas una por una. Incluso a esa distancia, el telescopio solo resuelve las más brillantes que el Sol.
En prácticamente cualquier otra galaxia, contar estrellas individualmente resulta imposible. La alternativa mide la luz ultravioleta lejana del conjunto, suma la emisión infrarroja de 24 micras que devuelve el polvo y convierte ambas señales con una fórmula en masas solares por año.
El equipo aprovechó la resolución de Andrómeda para calcular el ritmo por los dos caminos y compararlos. La receta basada en ultravioleta lejano subestima por un factor de aproximadamente 2.1 el promedio de los últimos 100 millones de años obtenido al contar estrellas.
El problema está en la fórmula de conversión. Esta da por sentado que el ritmo se mantuvo constante durante los últimos 100 millones de años; cuando una galaxia va frenando, ese supuesto se rompe.
El equipo generó una imagen sintética a partir de sus historias de formación estelar y la comparó con la observación del satélite GALEX. La imagen sintética coincidió bien con los datos. La luz ultravioleta en sí resiste la prueba; el límite aparece cuando el trazador promedia 100 millones de años mientras la tasa cambia.
La conclusión de los autores es que los trazadores promediados sobre esa escala de tiempo no son confiables cuando la tasa está cambiando. Presentan la medición de Andrómeda como una advertencia sobre el método, no como una recalibración del catálogo entero.
La advertencia alcanza a las tasas de formación estelar de miles de galaxias lejanas, calculadas con fórmulas de esa familia.
Roman ampliará el mapa más allá del Hubble
El telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA puede lanzarse tan pronto como el domingo 30 de agosto de 2026. Su campo de visión en infrarrojo cercano cubre al menos 100 veces más área que el del Hubble por observación.
La NASA ya aprobó un programa que fotografiará el disco completo de Andrómeda y zonas de su halo, con cientos de millones de estrellas medidas.
El mapa del Hubble deja fuera un tercio del disco, justo las regiones exteriores donde el ritmo podría comportarse de forma distinta. El trabajo actual queda como línea base para comparar esa parte con los datos de Roman.
Por ahora, el resultado deja dos cifras que deben leerse juntas: Andrómeda tiene hoy cerca de una quinta parte del ritmo de hace 500 millones de años y la receta ultravioleta subestima por un factor de 2.1 el promedio de 100 millones de años cuando la tasa cambia. Roman permitirá contrastar esa lectura con el tercio exterior del disco y el halo que el Hubble no cubrió.
