✨︎ Resumen (TL;DR):
- La pérdida de hielo marino alteró permanentemente la química oceánica del Ártico.
- Los niveles de nitrato vital sufren una caída irreversible y sostenida desde 2009.
- La escasez del nutriente amenaza directamente la cadena alimentaria y la pesca.
El Océano Ártico superó un umbral químico crítico en 2009 que colapsó de forma permanente sus niveles de nitrato, un nutriente esencial para la vida marina. Investigadores de la Universidad de Edimburgo determinaron que la pérdida de hielo desencadenó este cambio irreversible, afectando directamente a los ecosistemas y las pesquerías del Atlántico Norte.
El equipo analizó más de dos décadas de muestras provenientes del estrecho de Fram, la vía principal que conecta las aguas del Ártico con el Atlántico. Su análisis, publicado en Communications Earth & Environment, documentó una caída constante y sostenida de nutrientes.
La disminución coincidió con el derretimiento acelerado del hielo marino en la región. Este fenómeno expuso a la luz solar vastas plataformas continentales poco profundas, las cuales representan casi la mitad del suelo del Océano Ártico.
Esta entrada de luz directa desató una reacción. La desnitrificación bentónica es un proceso químico natural que convierte el nitrato en gas nitrógeno dentro de los sedimentos marinos. Al intensificarse, terminó despojando al océano de la fuente principal para el crecimiento del plancton.
“Durante años, se esperaba que la pérdida de hielo marino en el Océano Ártico aumentara el crecimiento del fitoplancton porque más luz solar podría alcanzar las aguas superficiales”, explicó Marta Santos-García, colíder del estudio.
“Nuestros hallazgos sugieren que esta relación ha cambiado: el Océano Ártico parece haber pasado de ser un sistema principalmente limitado por la luz a uno cada vez más limitado por la disponibilidad de nitrato, con consecuencias de gran alcance para los ecosistemas marinos, las cadenas alimentarias y el papel del Ártico en el clima de la Tierra”, añadió Santos-García.

Reconfiguración total de la cadena alimentaria
La falta del nutriente obliga al ecosistema a sostener únicamente especies más pequeñas de plancton, lo que genera consecuencias directas e inmediatas: * Reduce la cantidad de alimento disponible para peces, aves marinas y mamíferos. * Disminuye las poblaciones marinas que sostienen industrias enteras. * Debilita la capacidad del océano para absorber el carbono atmosférico mediante fotosíntesis.
Los investigadores afirman que una recuperación del ecosistema es altamente improbable debido a la reducción continua del hielo.
El profesor Raja Ganeshram, líder del proyecto durante dos décadas en la institución británica, advirtió sobre la escala del problema a nivel internacional.
“Los cambios que reportamos sugieren que el ecosistema del Océano Ártico pasó un punto de inflexión alrededor de 2009. Cómo esta cascada de cambios afecta la cadena alimentaria debe ser monitoreado de cerca, ya que esto tiene profundas implicaciones para nosotros, incluida la pesca comercial en el Océano Atlántico Norte”, sentenció Ganeshram.
