✨︎ Resumen (TL;DR):
- El monzón causó lluvias intensas en el noroeste del país, dejando afectaciones graves en Sonora y Chihuahua.
- Un puente colapsó en la carretera Agua Prieta-Janos tras registrarse precipitaciones de hasta 75 milímetros.
- Las tormentas coinciden con temperaturas de más de 45 °C en zonas desérticas, aliviando la sequía pero con riesgo mortal.
El monzón mexicano impactó con fuerza el noroeste de México este martes 21 de julio de 2026. El fenómeno provocó lluvias torrenciales de hasta 103 milímetros, el colapso de infraestructura clave y el desborde de ríos, en medio de una ola de calor que supera los 45 °C.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió alertas por tormentas en más de 20 estados. Los mayores acumulados se concentraron en Sonora, Chihuahua, Michoacán y Guerrero, donde las precipitaciones alcanzaron rangos de 50 a 75 milímetros.
Esta cantidad de agua provocó el colapso de un puente en el tramo Ramal a Palomas Viejo (kilómetro 26+650). El daño obligó al cierre total de la carretera federal Agua Prieta-Janos, una vía de conexión importante entre Chihuahua y Sonora.

Desbordamientos en Sonora y balance de daños
La Coordinación Estatal de Protección Civil de Sonora reportó el desborde de siete arroyos y cuatro cierres en carreteras de la entidad. El municipio de Quiriego registró el acumulado más alto con 103 milímetros de lluvia, seguido por Ures con 92.1 milímetros.
Aunque las autoridades sonorenses no registraron heridos ni fallecidos durante la jornada del martes, el gobierno estatal habilitó 144 refugios temporales en sus 72 municipios. Estos espacios tienen capacidad para atender a unas 23 mil personas ante la continuidad de las tormentas.
Por su parte, el doctor Arturo Quintanar, especialista del Instituto de Ciencia de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, explicó que el fenómeno se debe a un balance térmico. “La tierra se calienta rápido, el mar retiene el calor, y ese contraste dispara tormentas breves pero torrenciales”, señaló el investigador.
Una paradoja de agua, calor extremo y riesgo mortal
El monzón mexicano es un patrón meteorológico que genera lluvias torrenciales durante el verano en el noroeste del país al empujar aire húmedo desde el mar hacia la tierra. Este sistema aporta más del 60% de la lluvia anual en Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Durango, Nayarit y las dos Baja Californias.
Esto significa un alivio indispensable para combatir la sequía y reactivar la agricultura en la región del norte de México. Sin embargo, la humedad coincide con temperaturas extremas que superan los 45 °C en el noreste de Baja California y alcanzan de 40 a 45 °C en Sonora y Sinaloa.
El suelo desértico retiene el calor del verano, lo que impide que las lluvias de la tarde disminuyan la temperatura diurna. Además, las crecidas repentinas representan el peligro más grave del temporal. Durante la última semana, el monzón ha cobrado víctimas mortales en la región.
En Chínipas, Chihuahua, tres personas murieron arrastradas por la corriente del río Palmarejo al intentar cruzar un vado en camioneta, mientras que en Nogales, Sonora, un joven falleció sepultado por un deslave. Protección Civil reiteró el llamado a la población para evitar el cruce de arroyos, vados y vialidades inundadas.
