✨︎ Resumen (TL;DR):
- La NHTSA abrió la auditoría AQ26002 sobre cerca de 1,000 Cybercab para revisar cómo Tesla certificó un robotaxi sin volante, pedales ni espejos.
- El expediente no parte de un choque: examina la base técnica de la autocertificación y la aplicación de las FMVSS.
- El precedente de Zoox terminó con una exención en 2025, no con la certificación propia del vehículo.
El regulador federal de seguridad vehicular de Estados Unidos, la NHTSA, dio a conocer el 4 de septiembre de 2026 la auditoría AQ26002 sobre cerca de 1,000 Tesla Cybercab, horas después de que los primeros robotaxis de dos plazas empezaran a circular en Austin. La agencia no investiga un choque ni una falla mecánica: revisa el proceso y los datos técnicos con los que Tesla se autocertificó como conforme a todas las normas federales de seguridad vehicular, las FMVSS. El Cybercab no tiene volante, pedal de freno, acelerador ni espejos.

La NHTSA revisa un trámite, no un choque
Una Audit Query es un expediente de la Oficina de Investigación de Defectos (ODI) que revisa la base de una certificación, no una falla concreta. El expediente AQ26002 se abrió el 3 de septiembre de 2026 a partir de información pública y alcanza a cerca de 1,000 vehículos.
La NHTSA definió el objetivo como examinar “el proceso y los datos técnicos en los que Tesla se apoyó” al certificar el Cybercab. Tesla no respondió de inmediato a una solicitud de comentario de Reuters.
La autocertificación vehicular es un esquema regulatorio en el que el fabricante declara por su cuenta que cumple las FMVSS y la NHTSA revisa después. El sistema funciona igual para un Toyota Camry y para un robotaxi, aunque buena parte de las normas se redactó suponiendo que habría una persona al volante, con espejos, pedales y controles a su alcance.
Tesla resolvió esa contradicción al determinar que varias de esas normas no le son aplicables. El Cybercab carece de controles manuales convencionales fijos, incluidos el volante, el pedal de freno, el acelerador y los espejos. Ahora la agencia evaluará hasta dónde llega esa interpretación.
La cifra de la auditoría tampoco equivale a la flota que estaba en la calle:
- Alcance de AQ26002: cerca de 1,000 vehículos.
- Registro en Texas: Tesla tenía 420 vehículos autónomos registrados en el estado la mañana del viernes 4 de septiembre; solo 45 eran Cybercab.
Las acciones de Tesla caían más de 4.5% hacia las 9:56 horas del Este, según International Business Times.
El tope de 2,500 unidades explica la ruta de Tesla
La alternativa a la autocertificación es pedir una exención a la NHTSA. Waymo y Cruise usaron históricamente ese camino para desplegar vehículos con configuraciones fuera de norma. La agencia limita ese permiso a 2,500 unidades por año.
Tesla eligió la otra vía. En abril de 2026, Lars Moravy, vicepresidente de ingeniería de vehículos, respondió que no en X cuando le preguntaron si ese tope aplicaba al Cybercab.
La lógica es directa: si el vehículo cumple las FMVSS por sí mismo, no necesita una exención y tampoco queda sujeto a ese límite. El Congreso discute la SELF DRIVE Act, que elevaría el tope de 2,500 a 90,000 unidades. Si la certificación de Tesla se sostiene, ese cambio dejaría de ser relevante para la compañía.
El marco regulatorio también está en movimiento. En 2026, el Departamento de Transporte propuso eliminar la exigencia de controles manuales para los vehículos diseñados para conducirse solos. La propuesta todavía no está vigente y la auditoría de Tesla se abrió bajo las reglas actuales.
Zoox enfrentó la misma revisión y pidió una exención
El expediente AQ23001, publicado por la propia NHTSA, documenta el caso de Zoox, la empresa de vehículos autónomos de Amazon. En julio de 2022, Zoox anunció que había certificado un vehículo autónomo sin controles tradicionales como conforme a todas las FMVSS aplicables.
La NHTSA describió el caso como atípico porque Zoox se había autocertificado en vez de buscar una exención disponible. El 6 de septiembre de 2022, la agencia le envió una Special Order para pedir explicaciones y Zoox respondió el 7 de noviembre de 2022.
El 3 de marzo de 2023, la NHTSA abrió la auditoría AQ23001 sobre 64 vehículos, con el mismo propósito declarado que ahora aplica al Cybercab. Después inspeccionó dos vehículos en sitio.
En diciembre de 2024, la agencia entregó a Zoox un informe con “múltiples aparentes incumplimientos de las FMVSS aplicables”. En junio de 2025, tras dialogar con la NHTSA, Zoox pidió una exención de demostración.
La agencia concedió esa exención el 4 de agosto de 2025, con condiciones que incluían borrar u ocultar las declaraciones previas de Zoox sobre el cumplimiento de todas las normas. Hoy, todos los vehículos de propósito específico de Zoox que circulan por vías públicas en Estados Unidos lo hacen amparados por esa exención, no por su propia certificación.
Entre la Special Order y el cierre del caso transcurrieron casi tres años. El desenlace no determina el de Tesla, porque sus diseños, evidencia técnica y argumentos son distintos, pero sí muestra hasta dónde puede llegar una revisión de este tipo.
Los viajes continúan mientras la auditoría sigue abierta
Por ahora, los Cybercab siguen dando viajes en Austin. La apertura de un expediente no suspende sus operaciones.
La auditoría sobre la certificación tampoco es el único frente regulatorio de Tesla. La NHTSA investiga desde antes cómo responde el sistema Full Self-Driving con visibilidad reducida. Ese caso alcanza a 3.2 millones de vehículos y toca un software muy parecido al que conduce al Cybercab.
El caso de Zoox no obliga a Tesla a seguir el mismo camino. La decisión pendiente es más concreta: si la autocertificación del Cybercab basta bajo las reglas actuales o si la empresa tendrá que recurrir a una exención como ocurrió con Zoox.
