Google guía desvíos para evitar estelas en el Atlántico

Google guía desvíos para evitar estelas en el Atlántico

Google y Reino Unido prueban desvíos de vuelos para evitar estelas en el Atlántico.

Por Humberto Toledo el 19 de agosto del 2026 a las 7:12 am PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • El Reino Unido y Google lanzaron Operation Blue Skies el 18 de agosto de 2026 para probar la evitación de estelas en Shanwick.
  • NATS pedirá cambios de altitud de hasta 2,000 pies durante 20 a 40 días por invierno; entre 1% y 5% de unos 10,000 vuelos en las horas de prueba cambiarían de ruta.
  • Ninguna aerolínea integra el consorcio: el programa cuesta 5 millones de libras, dura 30 meses y debe compensar una penalización de combustible de 1%, cerca de 100 kilos por avión.

El Reino Unido y Google lanzaron el 18 de agosto de 2026 Operation Blue Skies, el primer ensayo con respaldo gubernamental para evitar estelas de condensación en todo un espacio aéreo oceánico. El programa cuesta 5 millones de libras, unos 6.8 millones de dólares, dura 30 meses y NATS usará pronósticos de IA de Google para pedir a algunos vuelos del Atlántico Norte un cambio de altitud de hasta 2,000 pies. Ninguna aerolínea integra el consorcio, una decisión que busca evitar sesgos al medir el efecto climático.

El proyecto reúne al Met Office, Contrails.org, Imperial College London y la Universidad de Cambridge. El Aerospace Technology Institute (ATI) coordina el financiamiento público. Las estelas persistentes explican alrededor de un tercio del impacto climático de la aviación, según el consorcio.

Un pronóstico de estelas es un modelo de inteligencia artificial que combina imágenes de satélite, datos de vuelo y meteorología para ubicar regiones de aire frío y sobresaturado de hielo, donde nacen las estelas que pueden persistir. Los modelos de Google enviarán esa información a NATS, cuyos controladores aplicarán el procedimiento que ya usan para separar tráfico o esquivar turbulencia.

Ian Jopson, director de sostenibilidad de NATS, precisó que el desvío solo ocurrirá cuando sea seguro y operativamente viable. NATS limitará el cambio a unos 2,000 pies (610 metros).

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Foto: William Bradshaw / Pexels

Shanwick concentra la prueba en el Atlántico Norte

Según NATS, Shanwick es el espacio aéreo oceánico más transitado del mundo. Casi todos los vuelos entre Europa y Norteamérica pasan por ahí en algún tramo, y NATS lo controla desde su centro de Prestwick, en Escocia.

El ATI remite a un estudio de Teoh y coautores, publicado en Atmospheric Chemistry and Physics en 2024, que estima que Shanwick concentra cerca del 5% del calentamiento global atribuido a las estelas. Una fracción importante de ese calentamiento ocurre durante el invierno, entre noviembre y febrero.

El ensayo operará con límites definidos:

  • Temporadas: dos campañas de unos cuatro meses cada una, en los inviernos 2026-2027 y 2027-2028.
  • Días de prueba: entre 20 y 40 días por invierno, elegidos en periodos de menor tráfico.
  • Ventana diaria: unas siete u ocho horas por jornada.
  • Tráfico: alrededor de 10,000 vuelos pasarán por Shanwick durante las horas de prueba de cada año.

NATS desviaría entre 1% y 5% de esos vuelos. Paul Hodgson, líder técnico de Operation Blue Skies en Google, describió esa proporción como suficiente para demostrar una reducción estadísticamente significativa a escala del espacio aéreo. La estimación coloca en cientos los vuelos que cambiarían de ruta.

Un tercio del impacto aéreo no es un tercio del calentamiento

El consorcio coloca en alrededor de un tercio la parte del impacto climático de la aviación atribuible a las estelas. Esa proporción se compara con el efecto climático total del sector aéreo, no con el calentamiento del planeta.

Contrails.org participa en el programa como organización sin fines de lucro. También forma parte de la plataforma Breakthrough Energy, fundada por Bill Gates, y ubica las estelas entre el 1% y el 2% del calentamiento de la Tierra.

Las cifras describen el mismo fenómeno con denominadores distintos. Por eso, el tercio del impacto de la aviación y el 1% a 2% del calentamiento global no son intercambiables.

La prueba deja la decisión en manos de NATS

Las pruebas de evitación de estelas realizadas hasta ahora usaron aerolíneas socias. En esos ejercicios, el despachador o el equipo de planeación de vuelo presentaba por adelantado un plan que rodeaba las zonas pronosticadas.

Operation Blue Skies cambia el punto de decisión. No hay ninguna aerolínea ni grupo de aerolíneas dentro del consorcio, y la instrucción sale del controlador.

Ian Jopson, director de sostenibilidad de NATS, justificó la decisión: “Consideramos que sería problemático y generaría sesgo involucrar a una aerolínea en particular, dado que alrededor de 200 operadores pasarán probablemente por Shanwick durante las horas de prueba.”

Jopson agregó que NATS tuvo contacto previo con las aerolíneas sobre el programa. Como la prueba corre a nivel de espacio aéreo, el consorcio no informará a las tripulaciones durante el vuelo que el cambio de altitud responde a la evitación de estelas. El consorcio no espera cambios grandes fuera de los parámetros normales de operación de los aviones que crucen la zona.

La técnica ya se había probado con participación de una aerolínea. En 2026, Google y American Airlines informaron que la aerolínea redujo de forma significativa el impacto climático de algunos vuelos con la herramienta de pronóstico de Google. En Blue Skies, el plan de vuelo de la aerolínea deja de ser el punto de decisión: el controlador toma la decisión durante la operación diaria del centro de control.

El combustible extra es la cuenta pendiente

Mover un avión fuera de su altitud óptima quema más combustible y emite más CO₂. Por eso, el beneficio climático de evitar una estela debe superar esa penalización.

Jopson estimó que limitar los desvíos a unos 2,000 pies dejaría una penalización de combustible de 1% dentro del área de Shanwick, alrededor de 100 kilos por avión en promedio.

El Imperial College London evaluará los resultados y aportará la verificación independiente del impacto climático junto con la Universidad de Cambridge. El Met Office desarrolla una nueva capacidad británica de pronóstico de estelas.

Marc Stettler, profesor de Transporte y Medio Ambiente en el Imperial, firmó en 2020 el estudio que encontró que pequeños cambios en las trayectorias podían reducir el impacto climático de las estelas. Ahora describe el programa como una oportunidad para probar esa idea en el mundo real y a una escala nunca vista.

Steven Barrett, Regius Professor de Ingeniería en la Universidad de Cambridge, sostiene que evitar estelas podría reducir de forma drástica el impacto climático global de la aviación con un costo mínimo para pasajeros y empresas. Esa afirmación es la tesis que el ensayo pondrá a prueba, no un resultado obtenido.

El presupuesto pone cifras al ensayo

El proyecto suma 5 millones de libras, unos 6.8 millones de dólares. El Departamento de Transporte británico aporta 2.65 millones de libras mediante el Programa ATI, y los socios industriales cubren el resto.

Google UK participa pro bono con 1.4 millones de libras en especie, como investigación en IA, tiempo de ingeniería e infraestructura de cómputo. El ATI subraya que la totalidad del subsidio público va a los socios académicos, sin fines de lucro y de aviación.

El consorcio prevé publicar los resultados en literatura académica. El ATI espera que esos resultados alimenten decisiones futuras de la industria y de política pública.

Por ahora, Operation Blue Skies sigue siendo una prueba, no un resultado: durante los inviernos 2026-2027 y 2027-2028 deberá demostrar que el beneficio climático de evitar estelas compensa el 1% de combustible adicional estimado.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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