✨︎ Resumen (TL;DR):
- El oxígeno en los ríos cayó un promedio de 2.1% desde 1985 debido al aumento de temperatura.
- Los ríos tropicales y del subcontinente indio son las zonas más castigadas por este fenómeno.
- Para el año 2100, regiones de América y el Ártico podrían perder hasta el 10% de su oxígeno.
Los ríos de todo el planeta se están asfixiando lentamente bajo el peso del aumento de las temperaturas globales. Un nuevo estudio masivo, que utilizó satélites e inteligencia artificial, rastreó el oxígeno disuelto en más de 21,000 segmentos fluviales durante casi cuatro décadas para confirmar una crisis ambiental silenciosa.
La investigación, publicada en la revista Science Advances, halló que los niveles de oxígeno han caído un promedio de 2.1% desde 1985. El 63% de esta disminución se atribuye directamente al agua más cálida, la cual tiene una capacidad física menor para retener oxígeno, una consecuencia directa del cambio climático.
Casi el 79% de los ríos estudiados mostraron concentraciones de oxígeno en declive. Qi Guan y Kun Shi, del Instituto de Geografía y Limnología de la Academia China de Ciencias, lideraron el equipo que analizó estos datos históricos para entender el impacto real del calentamiento en los ecosistemas de agua dulce.

El impacto crítico en los trópicos
El estudio rompe con la creencia de que los ríos de latitudes altas serían los más afectados por el deshielo y el calor. Los resultados demuestran que los ríos tropicales (ubicados entre los 20 grados sur y 20 grados norte) experimentan la desoxigenación más severa.
- Los ríos en el subcontinente indio son de los más afectados actualmente.
- El río Ganges, severamente contaminado, perdió oxígeno a un ritmo 20 veces superior al promedio global a principios de este siglo.
- Las olas de calor extremo causan el 22.7% de la pérdida de oxígeno en los ríos del mundo.
“La desoxigenación es un proceso muy lento. Si tenemos un periodo largo, el impacto negativo atacará los ecosistemas fluviales”, explicó Qi Guan en una entrevista con AP. El científico advierte que, aunque la contaminación por fertilizantes y las presas influyen, el calor es el factor dominante.
Un futuro con “zonas muertas”
Si la trayectoria actual de emisiones de carbono se mantiene, los investigadores proyectan que los ríos podrían perder un 4% adicional de su oxígeno para finales de siglo. En escenarios de alta contaminación, regiones del este de Estados Unidos y grandes áreas de Sudamérica verían desplomes de hasta el 10%.
Esta reducción de oxígeno facilita la aparición de zonas muertas, áreas donde la vida acuática no puede subsistir. Fenómenos similares ya ocurren en el Golfo de México y el Lago Erie, pero la expansión de estas condiciones a los sistemas fluviales pondría en riesgo la seguridad alimentaria y la biodiversidad global de forma permanente.
