✨︎ Resumen (TL;DR):
- Genki Katata tomará el control de la base de datos de cerezos en flor de Kioto tras la muerte de su antecesor.
- El registro, iniciado en 812 d.C., muestra un adelanto en la floración de 12 días desde 1850 debido a un alza de 3.4 °C.
- Este archivo alerta sobre desajustes ecológicos entre plantas y polinizadores causados por el calor.
El biofísico ambiental Genki Katata, investigador del Canon Institute for Global Studies, asumió oficialmente la custodia del registro climático de los cerezos en flor de Kioto. Esta base de datos documenta la floración desde el año 812 d.C. y corría el riesgo de desaparecer tras el fallecimiento de su responsable anterior en 2025. La continuidad de este archivo permite a la comunidad científica rastrear el aumento de las temperaturas globales con precisión histórica.
El profesor Yasuyuki Aono, investigador de la Universidad Metropolitana de Osaka, mantuvo este registro durante décadas. Aono compiló fechas históricas a partir de diarios y documentos de la corte imperial. Tras su muerte por cáncer el 5 de agosto de 2025, dejó la línea correspondiente a 2026 en blanco.
Tuna Acisu, científico de datos en Our World in Data, inició una campaña pública para encontrar un sucesor. El puesto exigía conocimientos de botánica específicos para identificar el pico de floración de la especie Yamazakura en el distrito de Arashiyama. Ninguna universidad local o servicio meteorológico pudo asumir la tarea inicialmente.

El impacto del calentamiento en la floración
Los datos de Kioto muestran un patrón claro. Desde 1800, los cerezos florecen cada vez más temprano, revelando los efectos del clima.
- El promedio pasó del 17 de abril en 1850 al 5 de abril en décadas recientes.
- Este adelanto coincide con un aumento de 3.4 grados Celsius en la temperatura local.
- El récord de precocidad ocurrió en 2021, cuando el pico llegó el 26 de marzo, superando la marca previa del 27 de marzo de 1409.
La Agencia Meteorológica de Japón confirmó que la temporada 2026 mantuvo esta trayectoria, reportando las primeras flores el 23 de marzo.
Este desplazamiento temporal genera un efecto dominó en la biología de la región. El adelanto provoca desajustes entre el ciclo de las flores y la llegada de los polinizadores, además de dejar a los brotes vulnerables a las heladas tardías de primavera.
Los investigadores advierten que el calor continuo impedirá que algunas variedades de cerezos florezcan en las zonas del sur, ya que los árboles necesitan el frío invernal para desarrollar sus capullos adecuadamente. La intervención de Katata garantiza que los científicos conserven su herramienta de medición más longeva para monitorear estos cambios.
