El último lago epishelf de Canadá se drenó en 2020

El último lago epishelf de Canadá se drenó en 2020

El último lago epishelf del Ártico canadiense se drenó en 2020 y no ha vuelto a formarse.

Por Humberto Toledo el 18 de septiembre del 2026 a las 1:50 am PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • La plataforma de hielo Milne se fracturó entre el 30 y el 31 de julio de 2020 y abrió una salida al océano.
  • El desprendimiento le hizo perder 45% de su superficie y drenó casi toda la capa de agua dulce para el otoño de 2020.
  • Las mediciones de julio de 2022 y los perfiles posteriores no encontraron señales de que el lago volviera a formarse.

El último lago epishelf del Ártico canadiense, ubicado en Milne Fiord, Nunavut, se drenó después de que la plataforma de hielo Milne se fracturó entre el 30 y el 31 de julio de 2020. Un estudio de Jérémie Bonneau y sus coautores, basado en instrumentos oceánicos, imágenes satelitales y trabajo de campo, confirma que la capa de agua dulce no ha vuelto a formarse porque la barrera de hielo perdió la integridad necesaria para contenerla.

El artículo, aceptado tras revisión por pares en Scientific Reports, reconstruyó la secuencia con datos que el equipo no pudo observar directamente durante el colapso. La fractura ocurrió en 2020 y el efecto ecológico se mantuvo después del drenaje.

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No era un lago convencional

Un lago epishelf es una capa perenne de agua dulce retenida dentro de un fiordo por una plataforma de hielo. En el sistema de Milne Fiord, al norte de la isla Ellesmere, Nunavut, el agua dulce era menos densa que la salada, por lo que flotaba sobre el agua marina. Una frontera muy marcada mantenía separadas ambas capas.

Esa disposición mantenía a los microorganismos de agua dulce cerca de la superficie y a las especies marinas debajo, dentro del mismo cuerpo de agua. El estudio documenta la pérdida de esa estructura ecológica, no la extinción comprobada de todas las especies que vivían allí.

La fractura drenó el agua dulce

La plataforma de hielo Milne no desapareció por completo, pero perdió 45% de su superficie durante el desprendimiento. Al romperse la barrera que retenía la capa dulce, el agua encontró una salida directa al océano.

Los registros del amarre instrumental instalado en el fiordo mostraron que la salinidad comenzó a aumentar de inmediato, incluso durante la temporada de deshielo. Para el otoño de 2020, pocos meses después de la fractura, la capa de agua dulce ya se había drenado en su mayor parte.

La pandemia de COVID-19 obligó al equipo a cancelar la campaña de 2020, por lo que no pudo recuperar los instrumentos durante el año del colapso. Cuando volvió a Milne Fiord dos años después, los datos almacenados permitieron reconstruir la salinización que nadie pudo observar directamente.

La primera medición de campo posterior, tomada en julio de 2022, encontró agua salobre en lugar de la capa diferenciada de agua dulce. Los perfiles anuales posteriores tampoco encontraron señales de que volviera a establecerse.

Un deterioro acumulado, no una causa única

Los autores no atribuyen el colapso a un solo factor. El artículo describe un deterioro acumulado durante décadas:

  • Adelgazamiento del hielo y fracturas previas.
  • Balance negativo de masa en la superficie y la base de la plataforma.
  • Mayor derretimiento en el canal bajo el hielo.
  • Menor protección del hielo marino frente al océano abierto.

Los autores también señalan que los grandes estanques de agua de deshielo y la hidrofractura pudieron haber detonado la ruptura final. El trabajo no presenta una causa exclusiva, pero sí muestra que incluso la Última Área de Hielo del Ártico es vulnerable al calentamiento climático.

Por qué no se espera que vuelva

Tras la ruptura, el agua dulce que entra a Milne Fiord sale directamente al océano porque el hielo restante ya no tiene la integridad estructural necesaria para contenerla.

Para que el lago reaparezca, la plataforma de hielo tendría que recuperarse. Los autores consideran esa posibilidad incompatible con la trayectoria climática actual y con las escalas de tiempo humanas.

Milne Fiord está dentro de la Última Área de Hielo y de la zona marina protegida Tuvaijuittuq, concebidas como uno de los últimos refugios de hielo perenne del hemisferio norte.

El resultado no significa que todos los lagos epishelf del planeta hayan desaparecido. Significa que Canadá perdió el último sistema epishelf de su Ártico. Seis años después del quiebre, la sospecha de 2020 se convirtió en evidencia de una transformación sostenida.

Fuentes: 1, 2, 3

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