✨︎ Resumen (TL;DR):
- El IAA-CSIC confirmó que las dos señales detectadas por TESS en TOI-1752 corresponden a planetas.
- TOI-1752 b mide 1.69 radios terrestres, completa su órbita en 0.94 días y podría conservar roca fundida en el lado orientado a su estrella.
- TOI-1752 c mide 2.29 radios terrestres, tarda 32.7 días y está en la zona habitable optimista, pero eso no prueba que sea habitable ni que contenga vida.
Un equipo liderado por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) confirmó que las dos señales periódicas detectadas por TESS en TOI-1752 son planetas. El sistema está a unos 337 años luz y reúne a un mundo interior extremadamente caliente con un sub-Neptuno más templado, una combinación que permite comparar cómo una enana roja afecta a planetas con condiciones muy distintas.

Dos planetas con condiciones opuestas
TOI-1752 orbita una enana roja de tipo M1, una estrella más pequeña y fría que el Sol. Su tamaño facilita la búsqueda de planetas pequeños mediante el método de tránsito, que identifica las disminuciones periódicas del brillo estelar cuando un planeta pasa frente a su estrella desde la perspectiva de la Tierra.
El estudio, publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, combina datos del satélite TESS con observaciones multicolor realizadas desde telescopios terrestres.
El planeta interior, TOI-1752 b, tiene un periodo ultracorto. Completa una vuelta en 0.94 días, mientras que el cálculo detallado fija su periodo en 0.935186 días, menos de 23 horas. Su radio es de 1.693 radios terrestres, reportado en la comparación del trabajo como 1.69 ± 0.07 radios terrestres.
Su temperatura de equilibrio estimada es de 1036 ± 31 K, cerca de 763 grados Celsius. Esa cifra no equivale automáticamente a la temperatura de toda su superficie, pero coloca al planeta cerca del rango en el que algunos silicatos pueden comenzar a fundirse. Por ello, el equipo plantea que el lado orientado a la estrella podría conservar roca fundida.
El planeta exterior, TOI-1752 c, tarda 32.7 días en completar su órbita; el valor calculado es de 32.7144 ± 0.0004 días. Tiene un radio de 2.29 (+0.13/-0.14) radios terrestres y una temperatura de equilibrio de 291 ± 17 K, alrededor de 18 grados Celsius.
La irradiación que recibe es similar a la terrestre. El artículo clasifica a TOI-1752 c como un sub-Neptuno.
Un sub-Neptuno es una categoría de planeta más grande que la Tierra y más pequeño que Neptuno que puede incluir un núcleo rocoso rodeado por una envoltura gaseosa.
Zona habitable optimista, no garantía de vida
La temperatura de equilibrio de TOI-1752 c es una estimación física basada en la energía que recibe y en supuestos sobre el planeta. No es una medición directa de su superficie.
La zona habitable optimista es una región más amplia alrededor de una estrella donde podría existir agua líquida si la atmósfera, la composición y la evolución climática del planeta crean las condiciones adecuadas.
Esa clasificación no confirma océanos, nubes, una superficie rocosa ni actividad biológica. La ubicación de TOI-1752 c tampoco demuestra que sea habitable ni que contenga vida.
El equipo considera que TOI-1752 c podría retener una mayor proporción de su atmósfera que el planeta interior. Sus parámetros son parecidos a los de K2-18 b, un sub-Neptuno que se ha convertido en un objetivo importante para estudiar atmósferas.
Por esa similitud, TOI-1752 c podría servir como comparación en futuras observaciones. Para establecerlo, primero será necesario medir mejor su masa y analizar directamente su atmósfera.
TESS pasó por varias comprobaciones
TESS detectó inicialmente dos descensos periódicos en el brillo de la estrella. Una señal de este tipo también puede producirla una estrella binaria eclipsante, una fuente cercana o una enana marrón.
Para descartar esas posibilidades, el equipo combinó la fotometría espacial con observaciones terrestres en varios colores. El IAC aportó datos de MuSCAT2, instalado en el Telescopio Carlos Sánchez del Observatorio del Teide, además de observaciones de otros instrumentos del observatorio.
El estudio también utilizó MuSCAT3, instalado en el telescopio Faulkes North del Observatorio Haleakala, junto con observaciones de seguimiento de otros telescopios.
Para la validación estadística, TRICERATOPS calculó una probabilidad de falso positivo de 0.0027 ± 0.0014 para TOI-1752 b y de 0.0034 ± 0.0003 para TOI-1752 c. En ambos casos, la probabilidad de que una fuente cercana explicara las señales fue cero dentro de ese análisis.
Con esos resultados, los investigadores clasificaron las dos señales como planetas validados. WATSON-Net, una red neuronal utilizada como comprobación independiente, también evaluó las señales. El propio artículo aclara que sus resultados deben interpretarse junto con los modelos físicos y no como una decisión aislada.
Las masas y atmósferas siguen pendientes
Las masas de ambos mundos todavía son estimaciones con incertidumbres amplias:
- TOI-1752 b: 4.35 masas terrestres (+1.50/-1.85).
- TOI-1752 c: 5.20 masas terrestres (+2.17/-1.37).
Las mediciones de velocidad radial buscan el pequeño movimiento de la estrella causado por la gravedad de sus planetas. El estudio calcula que unas 80 observaciones permitirían acercarse a una precisión de 10% en la masa de TOI-1752 b.
Para TOI-1752 c, las simulaciones estiman unas 200 mediciones de velocidad radial para lograr una precisión cercana a 20%. Son proyecciones del trabajo, no un calendario confirmado de observación.
TOI-1752 b también tiene un valor de emisión espectroscópica estimado de 7.79 ± 0.78. Esta métrica ayuda a priorizar objetivos para estudiar su emisión térmica con telescopios como James Webb.
Esas observaciones podrían distinguir entre una superficie parcialmente fundida, una atmósfera secundaria o una combinación de ambas.
Por ahora, TOI-1752 no aporta evidencia de vida fuera del sistema solar. Su interés concreto está en reunir alrededor de la misma estrella un planeta rocoso sometido a radiación extrema y un sub-Neptuno templado cuya atmósfera todavía debe comprobarse.
El paso pendiente es medir mejor ambas masas y analizar sus atmósferas. Con esos datos, el sistema podrá poner a prueba cómo los mundos pequeños pierden, conservan o renuevan sus atmósferas.
