✨︎ Resumen (TL;DR):
- Un equipo encabezado por el físico espacial Endawoke Yizengaw, de The Aerospace Corporation, midió errores horizontales de GPS superiores a 10 metros durante la supertormenta del 11 y 12 de noviembre de 2025.
- El centelleo de amplitud fuerte alcanzó valores de S4 superiores a 0.5 en una franja de 80 a 120 grados de longitud oeste.
- La tormenta llegó fuera de la temporada agrícola estadounidense; otra ocurrida en mayo de 2024 dejó pérdidas estimadas en unos 500 millones de dólares.
Un estudio publicado en Geophysical Research Letters midió errores horizontales de posición superiores a 10 metros en Estados Unidos continental durante la supertormenta geomagnética del 11 y 12 de noviembre de 2025. El equipo, encabezado por el físico espacial Endawoke Yizengaw, de The Aerospace Corporation, vinculó la pérdida de precisión con un centelleo de amplitud fuerte. La tormenta llegó fuera de la temporada agrícola estadounidense, así que la agricultura no enfrentó una factura equivalente a la de mayo de 2024.
El equipo cruzó cámaras de auroras con una red de receptores GNSS y reconstruyó el episodio. Detectó errores en zonas del territorio continental estadounidense donde nunca se había reportado una perturbación de este tipo.
Una desviación de esa magnitud basta para perturbar la agricultura de precisión y el transporte autónomo, según el estudio.
El centelleo ionosférico es un fenómeno de la ionosfera que distorsiona las señales de navegación satelital y hace oscilar su intensidad cuando atraviesan estructuras irregulares.
El fenómeno aparece con frecuencia cerca de los polos y alrededor del ecuador. Las latitudes medias, donde se concentra la mayor parte de la infraestructura estadounidense, se consideraban una zona tranquila.
El centelleo de fase a media latitud, asociado con el descenso del óvalo auroral hacia el ecuador durante una tormenta, ocurre con frecuencia. El centelleo de amplitud fuerte sobre una franja tan extensa no se había reportado.

El óvalo auroral llevó la perturbación hacia el sur
El óvalo auroral es el anillo alrededor de los polos magnéticos donde ocurren las auroras. En condiciones normales permanece entre 65 y 75 grados de latitud geomagnética, muy al norte. La tormenta lo empujó hacia el ecuador.
Durante la fase principal, una banda alargada de brillo auroral intenso se extendió de este a oeste hacia latitudes bajas y dejó una franja horizontal con gradientes muy marcados de densidad electrónica.
En el borde de esa franja se formaron irregularidades de pequeña escala. Esas estructuras dispararon el centelleo y provocaron la pérdida de precisión en las señales satelitales.
Las mediciones registraron la secuencia completa. Conforme la aurora ganaba brillo, las irregularidades se intensificaban, las señales satelitales empezaban a fluctuar y la exactitud del GPS se deterioraba.
Los principales indicadores técnicos del episodio fueron:
- S4: valores superiores a 0.5, con cobertura de entre 80 y 120 grados de longitud oeste.
- Dst: un mínimo de -240 nT, índice que mide la intensidad de la perturbación magnética.
- Kp: un máximo de 9 el 12 de noviembre.
Otras mediciones ubicaron la banda de densidad electrónica alterada casi de una costa a la otra. La tormenta también acercó las auroras hasta el centro de Florida.
La fecha evitó el golpe a la agricultura
Diez metros dejan de parecer una cifra pequeña cuando se trata de un tractor con guiado automático o de la posición que calcula un vehículo autónomo. El estudio señala que un error de ese tamaño puede perturbar la agricultura de precisión y el transporte autónomo.
El antecedente de mayo de 2024 tiene una cifra concreta. Esa tormenta coincidió con la temporada de siembra en Estados Unidos y dejó pérdidas estimadas en unos 500 millones de dólares para la agricultura de precisión.
La supertormenta de noviembre de 2025 produjo una perturbación comparable, pero ocurrió cuando el ciclo agrícola ya había terminado. Por eso no dejó una factura equivalente.
El estudio atribuye la diferencia al calendario y no a la preparación: mayo coincidió con la siembra, mientras noviembre quedó fuera de la temporada agrícola estadounidense.
México tuvo una alerta, no una medición equivalente
En esa misma semana, el Instituto de Geofísica de la UNAM informó en un comunicado que la actividad solar del 12 de noviembre de 2025 podía afectar las comunicaciones de radio HF y los sistemas de posicionamiento satelital en México, con impacto en la precisión y la sincronización, según reportó N+.
El estudio no ofrece cifras equivalentes para México ni para el resto de América Latina. Su red de receptores y sus mediciones cubrieron Estados Unidos continental.
Los más de 10 metros medidos en Estados Unidos muestran el orden de magnitud posible de la perturbación a media latitud, pero no pueden presentarse como una medición del territorio mexicano.
El Sol sigue cerca del máximo de su ciclo de 11 años. En 18 meses, dos supertormentas dejaron errores de posición medibles sobre Estados Unidos. La fecha decidió el costo agrícola de cada episodio; los autores piden observaciones coordinadas y modelos basados en física para anticipar mejor estos eventos.
