Tormentas solares sin límite: la NASA advierte mayor riesgo

Tormentas solares sin límite: la NASA advierte mayor riesgo

Estudio de la NASA revela que las tormentas solares no tienen límite de impacto y amenazan satélites y redes.

Por Humberto Toledo el 20 de julio del 2026 a las 12:06 am PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • Un análisis de la NASA revela que el supuesto límite de impacto de las tormentas solares en la Tierra es solo un espejismo estadístico.
  • Al analizar más de 1 millón de mediciones satelitales, los científicos descubrieron que a mayor viento solar, mayor es la corriente eléctrica generada.
  • Sin un tope físico, los eventos espaciales extremos podrían causar daños mucho más graves a satélites, redes eléctricas y sistemas GPS.

Un estudio liderado por la NASA y publicado en la revista Nature sostiene que el supuesto límite de impacto de las tormentas solares no existe. Los científicos descubrieron que este aparente techo de protección terrestre es una ilusión estadística provocada por el lugar y la forma en que se mide el viento solar. El hallazgo alerta que los modelos actuales subestiman el verdadero peligro para la tecnología humana.

La sonda Lucy de la NASA halla agua antigua en Donaldjohanson
Te podría interesar:
La sonda Lucy de la NASA halla agua antigua en Donaldjohanson
Mujer Vistiendo Un Traje Espacial En La Estación De Tren
Foto: T Leish / Pexels

El espejismo estadístico que ocultaba el peligro

Durante décadas, la comunidad científica creyó que las corrientes eléctricas generadas en la atmósfera superior terrestre se saturaban al alcanzar cierto nivel de viento solar. Este aparente límite daba tranquilidad a los operadores de infraestructura, pues sugería que la Tierra ya había resistido el peor escenario posible.

El físico espacial Nithin Sivadas, del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA, descubrió junto a la doctora Maria Walach, de la Universidad de Lancaster, que este tope es un error matemático llamado regresión a la media.

El clima espacial es un conjunto de condiciones dinámicas en el espacio exterior que influyen directamente en el entorno magnético terrestre y en el funcionamiento de nuestra tecnología.

El problema radica en las mediciones tomadas en el punto de Lagrange 1 (L1), ubicado a 1.5 millones de kilómetros de la Tierra. El viento solar registrado en L1 suele debilitarse antes de impactar el escudo magnético del planeta, lo que deforma los promedios estadísticos y hace parecer que las corrientes terrestres se estabilizan.

“Normalmente asumimos que la verdad está alrededor de su medición. Pero la teoría de la probabilidad dice que se inclina hacia un lado. Por eso los riesgos del clima espacial parecen subestimados”, explicó Sivadas.

Un millón de datos destruyen la teoría del límite

Para demostrar el error, el equipo analizó más de un millón de mediciones del viento solar obtenidas por naves espaciales de las misiones MMS y THEMIS de la NASA. Estas sondas orbitan mucho más cerca de la Tierra y miden la interacción directa del viento solar con el campo magnético.

Los datos mostraron una correlación directa y sin techos: si la fuerza del viento solar aumenta, las corrientes eléctricas terrestres también crecen de forma proporcional.

La doctora Maria Walach detalló que, aunque el campo magnético terrestre ofrece una protección excelente ante eventos cotidianos, los casos extremos alteran todo el panorama. “Hay casos extremos, en los que satélites caen de vuelta a la Tierra sin previo aviso, o perdemos las comunicaciones y las señales de GPS”, advirtió.

Un historial de advertencias reales

Aunque el estudio no emite una alerta de impacto inminente, sí exige recalcular la escala de posibles desastres. El historial de tormentas solares demuestra la vulnerabilidad de las redes modernas:

  • El Evento Carrington (1859): La tormenta geomagnética más intensa registrada quemó las líneas de telégrafo del mundo y generó auroras en zonas tropicales.
  • Apagón de Quebec (1989): Una tormenta solar colapsó la red eléctrica canadiense y dejó a millones de personas a oscuras.
  • Tormentas de Halloween (2003): Provocaron interferencias severas en satélites, sistemas de navegación y comunicaciones de radio.
  • Tormenta de mayo de 2024: Fue el evento más fuerte en dos décadas, con fallas intermitentes en señales GPS y operaciones de satélites en todo el mundo.

Actualmente, el Sol atraviesa el punto máximo de su ciclo de 11 años, un periodo donde las erupciones y eyecciones de masa coronal son muy frecuentes. El hallazgo obliga a gobiernos, aseguradoras y operadores de telecomunicaciones a prepararse para escenarios más severos de lo previsto, sabiendo que el margen de seguridad de la Tierra acaba de reducirse.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

+ Temas Relacionados

Más de Espacio

Feed