BepiColombo suelta su módulo antes del frenado en Mercurio

BepiColombo suelta su módulo antes del frenado en Mercurio

BepiColombo soltará el módulo el 3 de septiembre; en noviembre frenará para entrar en órbita de Mercurio.

Por Humberto Toledo el 2 de septiembre del 2026 a las 2:20 pm PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • La ESA y JAXA soltarán el Módulo de Transferencia el jueves 3 de septiembre de 2026, a las 14:00 CEST.
  • La captura de Mercurio está prevista entre finales de noviembre y principios de diciembre; la propulsión química del MPO nunca se ha probado en condiciones de vuelo.
  • El MPO liberará a Mio en diciembre, llegará a su órbita definitiva en marzo de 2027 y la campaña científica comenzará en abril de 2027.

La misión BepiColombo de la ESA y JAXA soltará el jueves 3 de septiembre de 2026, a las 14:00 CEST, el Módulo de Transferencia que la impulsó durante 8 años. La maniobra abre la llegada a Mercurio, pero la prueba decisiva llegará en noviembre, cuando el Orbitador Planetario de Mercurio (MPO) deba encender su propulsión química para frenar el conjunto y permitir que el planeta lo capture, aunque varios subsistemas nunca se han probado en condiciones de vuelo.

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El módulo que empujó a BepiColombo queda sin control

El Módulo de Transferencia, o MTM, es la pieza europea que cargó con el viaje. Sus paneles solares alimentaron los motores iónicos que fueron restando velocidad a la nave desde 2018, durante un trayecto de 8 años.

Al separarse, el MTM dejará de ser útil y gobernable. Frank Budnik, responsable de Dinámica de Vuelo de la ESA, lo explicó a Euronews: “Es un módulo totalmente pasivo: no se puede controlar, no se puede maniobrar.”

Sin control de actitud, el módulo empezará a girar sobre sí mismo. Su trayectoria lo llevará cerca de Mercurio sin quedar atrapado por la gravedad del planeta, y terminará en el espacio interplanetario.

Del otro lado quedarán el MPO de la ESA y el Orbitador Magnetosférico de Mercurio (Mio) de JAXA, todavía apilados uno sobre otro, pero volando libres del MTM por primera vez. Los instrumentos y cámaras que el módulo cubría tendrán entonces una vista despejada de Mercurio.

La ESA transmitirá la operación en vivo desde su centro de control en Darmstadt, Alemania. La emisión comenzará a las 13:45 CEST del jueves. La separación ocurrirá a las 14:00 CEST, y la agencia calcula que la primera recepción posible llegará a las 15:53 CEST. A partir de esa señal, los equipos revisarán el estado de los orbitadores.

Noviembre pone a prueba el frenado

El desprendimiento del MTM es un evento mecánico con fecha y hora exactas. La captura de Mercurio requiere otra secuencia: entre finales de noviembre y principios de diciembre, los controladores deben encender los motores químicos del MPO para bajar la órbita del conjunto y dejar que la gravedad del planeta lo capture.

En la rueda de prensa del 31 de agosto, Ignacio Tanco, jefe de Operaciones de Misiones al Sistema Solar Interior de la ESA, explicó que varios subsistemas de la misión, incluida esa propulsión, nunca se han probado en condiciones de vuelo.

La llegada estaba prevista para diciembre de 2025, pero no ocurrió. Una falla dejó a la nave operando por debajo de su potencia y la obligó a seguir otra trayectoria.

El fallo anterior afectó a la propulsión eléctrica del MTM. La maniobra de noviembre depende de la propulsión química del MPO, un sistema distinto que todavía no ha sido probado en vuelo.

La llegada tiene cinco fechas clave

Superada la captura, el MPO liberará a Mio en su órbita polar elíptica durante diciembre, expulsará el parasol del orbitador japonés, llamado MOSIF, y seguirá bajando hasta su órbita definitiva, que alcanzará en marzo de 2027. Las operaciones científicas de ambos orbitadores están previstas para abril de 2027.

  • 3 de septiembre de 2026: el MTM se separa a las 14:00 CEST, pierde el control y pasa de largo por Mercurio.
  • Noviembre de 2026: el MPO usa su propulsión química para frenar el conjunto e intentar la inserción en órbita de Mercurio.
  • Diciembre de 2026: el MPO libera a Mio en su órbita polar elíptica y expulsa el parasol MOSIF.
  • Marzo de 2027: el MPO alcanza su órbita definitiva alrededor de Mercurio.
  • Abril de 2027: comienzan las mediciones científicas de los dos orbitadores.

Mercurio exige frenar cerca del Sol

Según la ESA, para un orbitador Mercurio es más difícil de alcanzar que Plutón. El problema no es la distancia: una nave que cae hacia el Sol acelera y, para quedarse en órbita alrededor de Mercurio, debe igualar casi exactamente la velocidad del planeta.

Por eso, BepiColombo necesitó 9 sobrevuelos planetarios a lo largo de 8 años: 1 a la Tierra, 2 a Venus y 6 al propio Mercurio. En lugar de una ruta directa, la nave fue restando velocidad poco a poco con su motor iónico.

El entorno tampoco facilita la llegada. Santa Martínez, directora de la misión en la ESA, describió a Euronews un rango térmico de 180 grados bajo cero a 450 grados, además de una intensidad solar de hasta 10 veces la que recibe la Tierra. Cada instrucción tarda unos 11 minutos en llegar y otros 11 minutos en confirmarse.

Los orbitadores buscarán respuestas sobre Mercurio

BepiColombo es la tercera nave que visita Mercurio y la primera misión europea y japonesa al planeta. Sus dos orbitadores serán apenas el segundo y el tercero en orbitarlo; hasta hoy, la única nave que lo ha conseguido es Messenger, de la NASA.

Geraint Jones, científico principal del proyecto, señaló que la estructura interna de Mercurio es muy densa para su tamaño y que todavía no hay una explicación para ello. Los orbitadores medirán el campo magnético y la magnetosfera, la burbuja que se forma cuando ese campo desvía el viento solar. Mercurio y la Tierra son los únicos planetas rocosos del sistema solar que tienen uno.

En la superficie, falta confirmar si los cráteres en sombra permanente de los polos guardan hielo de agua y cuánto. También se desconoce si Mercurio sigue geológicamente activo o si está inactivo como la Luna.

Geraint Jones explicó que los orbitadores van a “saborear” los gases de la exosfera para identificar cuáles son, de qué zonas salen y cómo cambian con el tiempo.

El campo gravitatorio intenso de Mercurio ofrece otra medición: la misión pondrá a prueba la relatividad general de Einstein al medir con precisión la órbita y la posición del planeta.

Su ciclo completo de día y noche dura 176 días terrestres, más que los 88 días que tarda en dar la vuelta al Sol. Además, el planeta se está encogiendo a medida que su núcleo se enfría.

Entre la separación del 3 de septiembre, la captura de noviembre y el reparto de órbitas de diciembre, la misión debe superar tres etapas críticas antes de medir. El jueves no entregará datos sobre Mercurio: dejará a los orbitadores ante la maniobra que definirá si BepiColombo puede llegar a su fase científica.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

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