✨︎ Resumen (TL;DR):
- La Universidad de Exeter probó diez minutos de estimulación activa con tDCS en un experimento con 76 estudiantes y fotografías sexualizadas.
- La estimulación mejoró el reconocimiento de imágenes de mujeres al derecho; la condición placebo aplicó corriente durante 30 segundos.
- El experimento no midió actitudes sexistas, conducta cotidiana ni cuánto duró el cambio perceptivo.
Un experimento de la Universidad de Exeter encontró que la estimulación eléctrica leve durante diez minutos modificó un indicador visual asociado con la cosificación sexual de las mujeres. La prueba incluyó a 76 estudiantes y mejoró el reconocimiento de fotografías sexualizadas de mujeres cuando aparecían al derecho, pero no evaluó actitudes sexistas ni comportamiento cotidiano. El hallazgo se limita a la percepción durante la tarea y al momento inmediatamente posterior.
El trabajo de Ciro Civile y Arwen Stephens se publicó el 23 de octubre de 2026 en Social Neuroscience. El equipo estudió un indicador perceptivo de cosificación.
La cosificación es un proceso que reduce a una persona a su cuerpo o utilidad sexual. Para observar ese indicador, los investigadores analizaron cuánto cambiaba el reconocimiento de una fotografía al girarla.

Cómo funcionó la prueba de reconocimiento
Los 76 estudiantes, 54 mujeres y 22 hombres, memorizaron fotografías sexualizadas de modelos en ropa interior. Las imágenes aparecían al derecho o boca abajo. Después, cada participante debía distinguir las fotografías conocidas de otras nuevas. Ambos grupos vieron las mismas imágenes.
El equipo asignó a los participantes al azar y mantuvo el experimento en doble ciego. La mitad recibió 10 minutos de estimulación transcraneal por corriente directa (tDCS). La tDCS es una técnica que aplica una corriente débil mediante electrodos sobre el cuero cabelludo.
La otra mitad recibió corriente solo durante 30 segundos, como tratamiento placebo. Ni los participantes ni los experimentadores sabían qué condición había recibido cada persona.
El efecto de inversión separó los resultados
El efecto de inversión mide cuánto empeora el reconocimiento cuando una imagen pasa de estar al derecho a estar boca abajo. En esta línea de investigación, una pérdida menor con fotografías sexualizadas de mujeres que con las de hombres se interpreta como un procesamiento más parecido al de objetos.
En el grupo de control, invertir las fotografías perjudicó más el reconocimiento de hombres que el de mujeres. Con la estimulación activa, mejoró el reconocimiento de mujeres mostradas al derecho. Además, la diferencia entre los efectos de inversión de las imágenes masculinas y femeninas dejó de ser estadísticamente significativa.
Un metaanálisis de 2022 en Psychonomic Bulletin & Review, basado en 41 artículos con 2,274 participantes, encontró un efecto de inversión mayor para cuerpos que para objetos. También halló que la magnitud del efecto varía con la sexualización, el sexo de los modelos y aspectos de la tarea.
Qué sí y qué no permite concluir
El estudio de Exeter solo incluyó imágenes sexualizadas. Como no incorporó modelos no sexualizados, no puede atribuir específicamente a la sexualización la diferencia entre imágenes femeninas y masculinas observada en el grupo placebo. Los autores proponen añadir esa comparación y medir directamente la cosificación en futuros experimentos.
Los investigadores evaluaron el reconocimiento durante la estimulación o inmediatamente después. No midieron cuánto duró el cambio. Tampoco evaluaron actitudes sexistas o comportamiento cotidiano.
Civile lo dejó claro en el comunicado de Exeter: “La estimulación cerebral no es una cura para el sexismo”.
El uso que plantea el equipo es investigar qué procesos de la percepción pueden modificarse. El siguiente paso que proponen es comparar imágenes sexualizadas con otras no sexualizadas y añadir medidas directas de cosificación; hasta entonces, el hallazgo describe un cambio en el reconocimiento visual, no en las actitudes o la conducta.
