Detectan un pico de inversiones magnéticas en el Pérmico

Detectan un pico de inversiones magnéticas en el Pérmico

Rocas del sur de China registran unas 11 inversiones magnéticas por millón de años cerca de la crisis del Guadalupiense.

Por Humberto Toledo el 24 de octubre del 2026 a las 8:14 pm PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • Un equipo encabezado por Min Zhang detectó unas 11 inversiones del campo magnético por millón de años cerca de una extinción ocurrida hace unos 261 millones de años.
  • El equipo analizó 876 muestras orientadas; 309 conservaron señales estables y permitieron reconstruir 29 zonas de polaridad.
  • La posible relación con la pérdida de ozono y el aumento de radiación ultravioleta sigue sin prueba directa; los investigadores también evalúan el vulcanismo de Emeishan y el descenso del nivel del mar.

Un equipo encabezado por Min Zhang, del Instituto de Geología y Geofísica de la Academia China de Ciencias, detectó un pico de unas 11 inversiones del campo magnético por millón de años en calizas del sur de China, cerca de una extinción ocurrida hace unos 261 millones de años. Los autores plantean que esa inestabilidad pudo añadir presión sobre los ecosistemas, pero el estudio no demuestra que causara la desaparición de especies.

La revista National Science Review publicó el trabajo el 15 de octubre de 2026 como manuscrito aceptado. El estudio examina la crisis del final del Guadalupiense, anterior a la gran extinción que cerró el Pérmico.

Mano sosteniendo billetes de Euro sobre un vibrante campo de colza, representando la inversión agrícola.
Foto: https://kaboompics.com/ / Pexels

Fengshan conserva 3.75 millones de años de polaridad

El equipo recolectó 876 muestras orientadas de las calizas de Fengshan. Solo 309 ofrecieron señales magnéticas estables para el análisis. El equipo descartó las demás por señales débiles o inestables, según el suplemento del artículo.

Con las muestras estables, los investigadores reconstruyeron 29 zonas de polaridad a lo largo de 3.75 millones de años, entre hace 262.5 y 258.75 millones de años.

La magnetoestratigrafía es una técnica que compara la polaridad conservada en capas de roca para reconstruir las inversiones del campo magnético del pasado.

Para fechar la secuencia, los investigadores usaron fósiles indicadores, ciclos astronómicos registrados en los estratos y referencias radiométricas. Después calcularon la frecuencia con una ventana móvil de un millón de años.

La tasa expresa cuántas inversiones ocurrieron dentro de ese intervalo. El análisis identificó un pico de unas 11 inversiones por millón de años.

Para estudiar la intensidad del campo, el equipo compiló datos de otros trabajos. Las edades de esos registros tienen incertidumbres que van de centenares de miles de años a cerca de un millón de años. Esa diferencia limita la precisión para relacionar los cambios magnéticos con los ambientales.

El vínculo con el ozono aún no tiene pruebas

Según un comunicado de Science China Press, placas tectónicas hundidas pudieron alterar la salida de calor del núcleo y favorecer la inestabilidad del mecanismo que genera el campo magnético. Las simulaciones permiten explorar esa conexión, pero todavía operan en condiciones alejadas de las terrestres.

El posible daño a la vida requiere otro paso. Según la hipótesis, un campo debilitado podría permitir la entrada de más partículas energéticas, favorecer la pérdida de ozono y aumentar la radiación ultravioleta en la superficie. Para este episodio, la evidencia directa de esa cadena sigue siendo limitada.

Los investigadores también consideran el vulcanismo de Emeishan y el descenso del nivel del mar al estudiar la crisis.

Una inversión no prueba un daño biológico

NASA señala que durante una inversión el campo se debilita, pero la magnetosfera y la atmósfera siguen protegiendo al planeta. Los fósiles de la última gran inversión tampoco muestran cambios importantes en plantas o animales.

Este antecedente ayuda a distinguir una inversión magnética de un efecto biológico demostrado. La cercanía temporal entre el pico de inversiones y la crisis del Guadalupiense, por sí sola, no establece una relación causal.

Qué falta para poner a prueba la hipótesis

Para poner a prueba la hipótesis, los autores proponen:

  • mejores registros de intensidad del campo;
  • fechas más precisas;
  • modelos atmosféricos acoplados.

La secuencia de Fengshan aporta una cronología magnética con la que contrastar esas investigaciones. Por ahora, el registro fija una coincidencia temporal entre el pico de inversiones y la crisis del Guadalupiense, pero no establece que la inestabilidad magnética provocara la desaparición de especies.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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