✨︎ Resumen (TL;DR):
- La colaboración internacional publicó su base de datos más grande sumando 161 detecciones recientes.
- El evento GW250114 rompió récord de claridad tras la colisión de dos agujeros negros masivos.
- Los hallazgos aportan evidencia sobre agujeros negros de segunda generación formados por fusiones previas.
La colaboración científica LIGO-Virgo-KAGRA publicó el catálogo GWTC-5, el registro más grande de ondas gravitacionales hasta la fecha, que suma 161 nuevas señales detectadas para un total histórico de 390 eventos confirmados desde 2015. El anuncio marca oficialmente el inicio de la era de la astronomía observacional de precisión.
Los nuevos eventos se recopilaron entre abril de 2024 y finales de enero de 2025 durante la segunda fase del cuarto periodo de observación de la red internacional de detectores.

El choque de agujeros negros más nítido de la historia
El evento más destacado del catálogo es GW250114, captado el 14 de enero de 2025. Esta colisión de agujeros negros generó la señal de onda gravitacional más clara jamás registrada en la Tierra, alcanzando una relación señal-ruido de 76.9.
La colisión ocurrió a más de mil millones de años luz de distancia entre dos agujeros negros de 32 y 34 veces la masa del Sol. La nitidez de la señal permitió medir con exactitud dos tonos vibratorios del agujero negro resultante.
“Si mides dos o más tonos en los datos, cada uno de ellos te proporciona de manera efectiva una medición de masa y espín diferente, según la relatividad general. El evento GW250114 fue lo suficientemente claro como para que los investigadores midieran dos tonos y limitaran un tercero. Todos coinciden con la relatividad general de Einstein”, explicó el físico de la Universidad de Cornell, Keefe Mitman.
Triangulación precisa y la búsqueda de nuevos orígenes
Otro evento relevante es el denominado GW240615, el cual estableció el récord de la localización espacial más precisa para una fuente de ondas gravitacionales, limitando su origen a un área de apenas 6 grados cuadrados en el cielo.
Esta exactitud fue posible gracias a la triangulación de datos facilitada por el detector Virgo en Italia, que se reincorporó a las observaciones en abril de 2024 junto a las dos estaciones de LIGO en Estados Unidos.
Por otra parte, los eventos GW241011 y GW241110, detectados a finales de 2024, aportaron pruebas físicas sobre la existencia de agujeros negros de segunda generación. Estos objetos no se forman directamente por el colapso de estrellas moribundas, sino por la fusión previa de otros agujeros negros en cúmulos estelares densos.
El conjunto de datos también permitió calcular el valor más preciso hasta ahora de la constante de Hubble mediante ondas gravitacionales: 71 kilómetros por segundo por megaparsec. Aunque esta cifra mejora en más de un 25 por ciento la precisión de los catálogos anteriores, aún no resuelve de forma definitiva la tensión sobre la velocidad de expansión del universo.
Los instrumentos actuales captan entre tres y cuatro señales semanales. De hecho, el 75 por ciento de todas las detecciones de la historia científica se han logrado únicamente en este cuarto periodo de observación. Tras concluir mejoras técnicas para elevar la sensibilidad de los equipos, el próximo ciclo de captación iniciará formalmente a finales de octubre o mediados de noviembre de 2026.
