✨︎ Resumen (TL;DR):
- Científicos demostraron que la enzima ThermoCas9 distingue y corta selectivamente el ADN de tumores.
- Logró tasas de edición de hasta 78% en genes específicos de células de cáncer de mama.
- El avance abre la puerta a terapias oncológicas de alta precisión sin dañar tejido sano.
Investigadores del Van Andel Institute y la Universidad de Wageningen demostraron que la enzima ThermoCas9 puede distinguir el ADN tumoral del tejido sano para cortarlo de forma selectiva. El estudio, publicado el miércoles en Nature, marca la primera vez que un método basado en CRISPR utiliza la metilación para atacar células cancerígenas humanas.
La metilación del ADN es un mecanismo de etiquetas químicas que regula la actividad genética y suele alterarse en los tumores. La nueva enzima requiere unirse a una secuencia específica de reconocimiento llamada PAM (5′-CGAA-3′) antes de cortar. En las células sanas, un grupo metilo bloquea físicamente a la enzima. En las células de cáncer, esta etiqueta se pierde, lo que permite el corte directo del ADN.
“ThermoCas9 usa la metilación como una dirección para apuntar con precisión a las células cancerígenas mientras deja intactas a las sanas”, explicó Hong Li, coautor de la investigación.

Eficacia comprobada en cáncer de mama
Para validar el enfoque, el equipo inyectó la ribonucleoproteína ThermoCas9 modificada en células de cáncer de mama MCF-7 y en células epiteliales sanas MCF-10A. Los resultados mostraron una selectividad inmediata en las zonas afectadas:
- Alcanzó tasas de edición del 25% en las regiones del gen ESR1.
- Logró hasta un 78% de edición en el gen GATA3 dentro del tejido tumoral.
- El gen ESR1 permaneció completamente resistente a la edición en las células no cancerosas MCF-10A.
“ThermoCas9 es la primera enzima asociada a CRISPR en responder a las diferencias en el tipo más abundante de metilación de ADN en células humanas y eucariotas”, señaló John van der Oost. “Esto significa que ahora tenemos un sistema que podemos dirigir específicamente hacia las células tumorales”.
Los experimentos actuales se ejecutaron en cultivos celulares y no en organismos vivos. Sin embargo, la Universidad de Wageningen recibió una subvención de la Unión Europea a principios de este año para continuar el desarrollo clínico. Gracias a su tamaño compacto y termoestabilidad —heredada de la bacteria Geobacillus thermodenitrificans—, esta variante perfila un nuevo formato viable para la administración de terapias oncológicas.
