✨︎ Resumen (TL;DR):
- Google utiliza garantías financieras para expandir el uso de sus propios chips de inteligencia artificial (TPU).
- La compañía comprometió 3,200 millones de dólares en el centro de datos Lake Mariner para impulsar su hardware.
- Las proyecciones estiman que los envíos de chips TPU llegarán a 4.3 millones en 2026 y alcanzarán los 35 millones para 2028.
Google está utilizando la misma estrategia de Nvidia para expandir su negocio de chips de inteligencia artificial personalizados. El gigante tecnológico despliega miles de millones de dólares en garantías financieras para atraer clientes a sus centros de datos y desafiar el control de Nvidia en el mercado de hardware para IA.
El plan de la empresa matriz Alphabet consiste en financiar la infraestructura física donde operan sus procesadores propios, conocidos como TPU (unidades de procesamiento de tensores, por sus siglas en inglés).
El epicentro de este movimiento se ubica en el centro de datos Lake Mariner, operado por TeraWulf en Nueva York, donde Google comprometió 3,200 millones de dólares para respaldar la infraestructura.
Este centro de datos dará potencia de cómputo a la plataforma en la nube Fluidstack y, eventualmente, a la firma Anthropic para entrenar sus modelos de IA llamados Claude. Al financiar la construcción de los centros de datos, Google emula la estrategia con la que Nvidia creció: respaldar el arrendamiento de servidores para que los clientes utilicen sus procesadores.

La millonaria alianza contra el monopolio de las GPU
El negocio de chips personalizados de Google ya genera decenas de miles de millones de dólares en ingresos, según reveló Hock Tan, CEO de Broadcom. Las proyecciones de la compañía estiman que los envíos de TPU alcanzarán 4.3 millones de unidades en 2026 y escalarán a 35 millones de unidades para 2028.
La consultora TrendForce estima que las ventas de chips de IA personalizados crecerán un 45% en 2026, una tasa que casi triplica el 16% de crecimiento previsto para las GPU tradicionales.
Para sostener este crecimiento, Google ordenó a Intel la fabricación de más de tres millones de TPU para 2028 y negocia con Marvell Technology el codiseño de nuevos procesadores. Además de la inversión física, la empresa lanzó TorchTPU, una herramienta de software diseñada para facilitar la migración de los desarrolladores y sacarlos del ecosistema cerrado CUDA de Nvidia.
Un balance delicado de poder tecnológico
Tanto Google como Amazon informaron previamente al CEO de Nvidia, Jensen Huang, sobre sus planes de desarrollo de silicio personalizado. Esta comunicación refleja el frágil equilibrio de la industria, pues las Big Tech aún dependen de las GPU de Nvidia como su proveedor principal.
El esfuerzo financiero de Google se consolida mediante un acuerdo de 35,000 millones de dólares que vincula a Google, Broadcom y Anthropic en cinco centros de datos estadounidenses, respaldado por firmas de inversión como Apollo Global Management y Blackstone. La escala de este despliegue de capital determinará si Google puede superar la barrera del software de Nvidia y competir directamente en rendimiento.
Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24
