Fósil tanzano revisa la edad del posible primer dinosaurio

Fósil tanzano revisa la edad del posible primer dinosaurio

Un fósil de Tanzania cuestiona los 243 millones de años atribuidos a Nyasasaurus, posible primer dinosaurio.

Por Humberto Toledo el 16 de septiembre del 2026 a las 5:46 am PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • El equipo identificó un esqueleto conservado desde 1963 en Londres como la nueva especie Dinodontosaurus isiyavamanda.
  • La identificación relaciona el Miembro Lifua con secuencias de Brasil y Argentina y sugiere desplazar la edad propuesta desde el Anisiense hacia el final del Ladiniense o el Carniense.
  • Si la correlación se sostiene, Nyasasaurus parringtoni vería reducida la ventaja de unos 10 millones de años que la descripción de 2012 le dio sobre los demás dinosaurios.

El Museo de Historia Natural de Londres guardaba desde una expedición británica de 1963 un esqueleto que un equipo encabezado por la Universidad de Bristol identificó como Dinodontosaurus isiyavamanda, una especie nueva de dicinodonte. El hallazgo relaciona las capas de Manda, Tanzania, con secuencias de Brasil y Argentina. Si la correlación se sostiene, Nyasasaurus parringtoni vería reducida la ventaja de unos 10 millones de años que la descripción de 2012 le dio sobre los demás dinosaurios conocidos.

El Journal of Vertebrate Paleontology publicó el estudio el 16 de septiembre de 2026 y lo ofrece en acceso abierto. La expedición reunió una colección extensa de sinápsidos, vertebrados del linaje de los mamíferos que prosperaron antes del auge de los dinosaurios. El museo londinense recibió esos fósiles, pero solo estudió una parte.

Uno de los ejemplares incluye un cráneo y parte del esqueleto que la expedición encontró en el Miembro Lifua de las capas de Manda, o Manda Beds, en el suroeste de Tanzania. El equipo lo comparó con otro cráneo fragmentario que recuperó en 2012.

El equipo combinó tomografía computarizada, imágenes 3D de superficie y análisis filogenéticos. Los resultados ubicaron ambos ejemplares en Dinodontosaurus.

Dinodontosaurus isiyavamanda es una especie nueva de dicinodonte, un sinápsido herbívoro con pico y colmillos, emparentado de lejos con los mamíferos actuales. El género solo se conocía en Sudamérica. Hady George, autor principal, describió el hallazgo como el primer registro confirmado de Dinodontosaurus fuera de esa región.

El nombre de la especie alude a la tierra del pueblo wamanda, que habita la región donde aparecieron los fósiles.

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Foto: Paul Seling / Pexels

Un fósil que esperó décadas en el museo

El museo conservó el esqueleto durante más de 60 años. Nigel Larkin, coautor e investigador visitante de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de Reading, estudió el ejemplar para su tesis de maestría en el University College London, en 1994.

Ya entonces Larkin lo consideró una especie nueva, pero tardó casi 30 años en empezar a prepararlo para su publicación. La identificación formal llegó mucho después de que la expedición reuniera el material.

Mike Day, curador de tetrápodos no mamíferos del Museo de Historia Natural, sostuvo que revisar colecciones puede cambiar la comprensión del pasado tanto como encontrar fósiles nuevos en el campo.

Manda cambia la edad de los posibles dinosaurios

Las capas de Manda importan por lo que guardan además de dicinodontes. De allí salieron Nyasasaurus y el silesáurido Asilisaurus, fósiles que la Universidad de Bristol considera posibles dinosaurios más antiguos. Hasta ahora se pensaba que esas rocas compartían algunos géneros con capas de Sudáfrica consideradas del Triásico Medio.

La identificación de Dinodontosaurus ofrece otra referencia. El género aparece en la Zona de Asociación de Dinodontosaurus, en Brasil, y en la Formación Chañares, en Argentina, dos unidades con dataciones bien establecidas.

El artículo científico propone que el tramo medio y superior del Miembro Lifua se habría depositado más o menos al mismo tiempo que esas dos unidades. Por eso, su edad probable iría del final del Ladiniense, un piso de 242 a 237 millones de años, al Carniense, de 237 a 227 millones, en lugar del Anisiense, de 247 a 242 millones, que históricamente se consideró para esas capas.

La Formación Chañares, en la provincia argentina de La Rioja, cuenta con una datación radiométrica que sirve para esa comparación. En 2015, un equipo encabezado por Claudia Marsicano, de la Universidad de Buenos Aires, fechó cristales de circón en sus cenizas volcánicas.

El resultado, publicado en PNAS, ubicó la formación entre 234 y 236 millones de años, de 5 a 10 millones más joven de lo que se estimaba, según la Universidad de Utah, que participó en el trabajo. Aquel equipo ya advertía que esa edad del Triásico Tardío podía aplicarse a otras formaciones consideradas del Triásico Medio, como Santa Maria, en el sur de Brasil, y la secuencia del Karoo, en Sudáfrica. En ese momento, ninguna tenía una datación radiométrica.

Para Bristol, las fechas radiométricas sudamericanas sugieren que las secuencias con posibles dinosaurios tempranos son hasta 10 millones de años más jóvenes que la de Sudáfrica.

Tres referencias de edad en el debate:

  • 2012: Nyasasaurus parringtoni, en Biology Letters: Anisiense, unos 243 millones de años, aproximadamente 10 millones antes que el resto de los dinosaurios.
  • 2015: Datación de la Formación Chañares, en PNAS: entre 234 y 236 millones de años, de 5 a 10 millones más joven de lo estimado.
  • 2026: Dinodontosaurus isiyavamanda, en Journal of Vertebrate Paleontology: el tramo medio y superior del Miembro Lifua iría del final del Ladiniense, de 242 a 237 millones de años, al Carniense, de 237 a 227 millones, en lugar del Anisiense.

La cifra redonda de 240 millones de años con la que la Universidad de Bristol presentó la especie queda en el extremo más antiguo de la horquilla propuesta. La Formación Chañares, la unidad argentina con la que el estudio correlaciona las capas tanzanas, tiene fechas de entre 234 y 236 millones de años.

La ventaja de Nyasasaurus queda bajo revisión

Rex Parrington, de la Universidad de Cambridge, recolectó a principios de la década de 1930 los huesos que más tarde sirvieron para describir Nyasasaurus parringtoni. El equipo de Sterling Nesbitt describió la especie en 2012 a partir de un húmero y unas cuantas vértebras. Su ejemplar tipo ya formaba parte de la colección del mismo museo londinense.

El equipo de Nesbitt, entonces en la Universidad de Washington, ubicó a Nyasasaurus en el Anisiense, hace unos 243 millones de años. Con esa posición, concluyó que el linaje de los dinosaurios había aparecido entre 10 y 15 millones de años antes de lo que mostraban los fósiles conocidos.

Si las rocas de Tanzania corresponden al final del Ladiniense o al Carniense, esa ventaja se reduce. Hady George, estudiante de doctorado en la Escuela de Ciencias de la Tierra de Bristol, lo planteó con cautela: “Esto ayuda a confirmar que los candidatos a dinosaurio más antiguo de Tanzania probablemente no son más antiguos que los de Sudamérica, lo que afina la cronología del origen de los dinosaurios”.

El comunicado de la Universidad de Bristol fue más tajante que George. Afirmó que las rocas triásicas de Tanzania ya no pueden considerarse las que preservan los posibles fósiles de dinosaurio más antiguos y que esa conclusión abre una revisión de cuándo y dónde surgieron los dinosaurios.

La descripción de 2012 también dejó una condición abierta: sus autores presentaron a Nyasasaurus como el dinosaurio más antiguo o, si no lo era, como su pariente más cercano conocido. Además, la nueva propuesta de edad depende de la correlación con secuencias sudamericanas fechadas.

El equipo aún no ha examinado buena parte del material tanzano de Dinodontosaurus, sobre todo el esqueleto poscraneal. Sus siguientes trabajos prevén comparar esos restos con ejemplares sudamericanos y estudiar la biomecánica de estos dicinodontes para entender cómo convivían varias especies de grandes herbívoros durante el Triásico.

La discusión tiene una condición concreta: si la correlación se sostiene, los candidatos de Tanzania dejarán de estar por delante de los sudamericanos y las fechas de las secuencias de Argentina y Brasil pasarán a servir como referencia para las rocas de África oriental. El material poscraneal y su comparación con los ejemplares sudamericanos quedan como los siguientes pasos del equipo.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

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