✨︎ Resumen (TL;DR):
- El New Mexico Museum of Natural History & Science presentó Dinevenator robustus, un troodóntido de hace unos 73 millones de años.
- El género se basa en un frontal izquierdo de 6.2 centímetros que Robert M. Sullivan recogió en 2005.
- El ejemplar pasó por otros dos nombres y sigue en Harrisburg, aunque el museo prepara su traslado a Albuquerque.
El New Mexico Museum of Natural History & Science anunció el 4 de agosto de 2026 el nuevo género Dinevenator robustus, un troodóntido que vivió hace unos 73 millones de años en el noroeste de Nuevo México. Los paleontólogos Steven E. Jasinski y Robert M. Sullivan lo identificaron a partir de un frontal izquierdo que Sullivan recogió en el verano de 2005. Publicado el 3 de agosto en Fossil Studies, el estudio separa ese ejemplar del género mexicano Xenovenator y cierra una disputa taxonómica de dos décadas.

Un género entero a partir de un frontal
Un troodóntido es una familia de dinosaurios terópodos bípedos y omnívoros que vivió entre hace 160 y 66 millones de años. Sus integrantes tenían cerebros grandes en proporción al cuerpo y sentidos muy desarrollados, y están entre los grupos más cercanos al origen evolutivo de las aves.
El ejemplar SMP VP-1955 es un frontal izquierdo casi completo. Mide 62 milímetros de largo y conserva un ancho máximo de 30.7 milímetros. Todo el género se sostiene en ese único hueso del cráneo.
El estudio se adelanta a la objeción de que un hueso aislado parece poca base para nombrar un género. Cita a Philip Currie, quien defendió en 1987 que el frontal es uno de los huesos aislados más útiles entre los terópodos: cada individuo tiene solo un par, aparece con relativa frecuencia y permite distinguir especies.
El rasgo que separa a este frontal es su grosor. La sutura sagital mide 10 milímetros en la parte posterior y 5 milímetros en la anterior, el doble atrás. La superficie superior es casi plana y carece del surco parasagital y la cresta que sí presentan los troodóntidos más gráciles de Norteamérica.
La proyección de los nasales que se introduce entre los frontales también es ancha. Alcanza 21 milímetros, frente a los 13 milímetros de largo de la comparación reportada en el estudio.
Steven E. Jasinski lo resumió así: “Es un dinosaurio muy robusto, muy grueso, como fornido para este grupo”.
El animal completo no tiene una medición directa. Los autores calcularon su tamaño por comparación con especies emparentadas: entre 2.4 y 3 metros de largo y entre 68 y 136 kilos. Ese rango lo coloca entre los troodóntidos más grandes conocidos, pero son estimaciones, no medidas tomadas del ejemplar.
El mismo hueso pasó por tres nombres
El hueso no cambió; cambiaron las interpretaciones. La historia del ejemplar se entiende como una cadena de revisiones:
- Verano de 2005: Robert M. Sullivan recogió el frontal al sur de Kirtland, en el condado de San Juan, Nuevo México.
- 2006: Sullivan describió el hueso y lo llamó Saurornitholestes robustus. En ese momento pensaba que pertenecía a un dromeosáurido, el grupo de dinosaurios al que pertenece Velociraptor.
- 2012: Turner, Makovicky y Norell revisaron el grupo. Como no encontraron los rasgos que definen a los dromeosáuridos, declararon el nombre nomen dubium, es decir, un nombre sin un ejemplar diagnóstico que lo sostenga.
- 2014: el equipo de David Evans lo reasignó a los troodóntidos, pero mantuvo la duda sobre su validez.
- Enero de 2026: un equipo mexicano concluyó que sí era una especie válida y lo colocó, con signo de interrogación, en un género recién creado: Xenovenator(?) robustus.
- 3 y 4 de agosto de 2026: Jasinski y Sullivan publicaron el estudio en Fossil Studies el día 3, y el museo anunció el nuevo nombre el día 4. Siete meses después de la asignación a Xenovenator, el frontal recibió su género propio.
En 20 años, el mismo fragmento pasó por Saurornitholestes robustus, Xenovenator(?) robustus y Dinevenator robustus.
Anthony Fiorillo, director ejecutivo del museo, lo planteó así: “Nuevo México tiene claramente un lugar prominente en esas conversaciones globales”.
Xenovenator fue su nombre durante siete meses
Héctor Rivera-Sylva, jefe de Paleontología del Museo del Desierto de Saltillo, y sus colegas describieron Xenovenator espinosai en enero de 2026, en la revista Diversity. El fósil procede de la Formación Cerro del Pueblo, en Coahuila, y fue el primer troodóntido reportado en México.
El epíteto específico honra a Luis Espinosa Arrubarrena, jefe del Museo de Geología de la UNAM, según confirmó el Instituto de Geología. El Museo del Desierto estima que Xenovenator espinosai medía poco más de 3 metros y pesaba unos 160 kilos.
El equipo mexicano observó que el hueso de Nuevo México compartía con su fósil un contacto en forma de L entre el frontal y el lagrimal, además del engrosamiento del techo craneal. Por eso lo colocó en su género, aunque con reservas.
Jasinski y Sullivan volvieron a ejecutar el análisis filogenético con la misma matriz de 118 caracteres. Corrigieron la puntuación de cinco de ellos y obtuvieron un árbol distinto. El resultado coloca a Dinevenator como el miembro más basal del grupo de los troodóntidos robustos y como taxón hermano del par formado por Albertavenator curriei, de Alberta, y Xenovenator espinosai.
Los autores argumentan que, si Dinevenator y Xenovenator no son hermanos directos, no necesitan compartir género. El trabajo no descalifica el análisis mexicano. Jasinski y Sullivan escriben que coinciden en buena medida con él y que lo usan como base. La diferencia taxonómica final se reduce a dos casillas de una matriz.
El fósil espera volver a Albuquerque
El fósil lleva las siglas SMP porque el State Museum of Pennsylvania lo resguarda en Harrisburg, a más de 3,000 kilómetros del barranco donde salió. Su registro completo es SMP VP-1955.
Jasinski, además de curador en Albuquerque, da clases en Harrisburg University. El comunicado del museo de Nuevo México informa que ya prepara los trámites para trasladar el ejemplar a Albuquerque, pero todavía no hay una fecha anunciada.
El ejemplar seguirá en Harrisburg hasta que el museo concrete el traslado. La zona donde apareció permanece poco excavada. Jasinski explicó que la recolección en el noroeste de Nuevo México se frenó después de los hallazgos de finales del siglo XIX, mientras Montana, Wyoming y Alberta concentraban la atención y los presupuestos.
Como resultado, hasta este trabajo todos los troodóntidos de la cuenca de San Juan se conocían únicamente por dientes sueltos. Un T. rex completo puede alcanzar cifras récord en subasta; Dinevenator, en cambio, se apoya en un frontal de 6.2 centímetros que pasó 20 años archivado con una identificación equivocada.
Un omnívoro en una llanura subtropical
El estudio y el museo coinciden en describir a Dinevenator robustus como un animal omnívoro. Su dieta pudo incluir mamíferos pequeños, aves, insectos, lagartijas, fruta y plantas.
El entorno tampoco se parecía al desierto actual. El dinosaurio vivía en una llanura de inundación húmeda y subtropical, poblada de coníferas. La ilustración oficial de Sergey Krasovskiy que acompaña al estudio lo muestra cazando a Mesodma, un mamífero multituberculado del mismo yacimiento.
El nombre reconoce al territorio
El nombre Dinevenator robustus combina tres referencias:
- Diné: es como el pueblo navajo se nombra a sí mismo. Los autores eligieron el término en agradecimiento por haber podido buscar fósiles en territorio históricamente navajo.
- Venator: significa cazador en latín.
- Robustus: retoma el nombre utilizado en 2006 y alude al grosor del hueso.
Todo lo que se conoce de Dinevenator robustus procede de un único hueso del cráneo. El rango de tamaño no cambia esa limitación, porque los autores lo calcularon a partir de especies emparentadas.
El museo ya prepara el traslado de SMP VP-1955 a Albuquerque, aunque no ha fijado una fecha. Cuando el frontal llegue a Nuevo México, el estado tendrá de vuelta el hueso que sostiene a su dinosaurio más reciente. El nombre ya cambió tres veces; el lugar del fósil todavía no.
