Bebés sin vitamina K: 47% más riesgo de sangrado

Bebés sin vitamina K: 47% más riesgo de sangrado

Un estudio de 5.2 millones de bebés vinculó no recibir vitamina K con 47% más riesgo de sangrado.

Por Humberto Toledo el 6 de noviembre del 2026 a las 7:28 am PST

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • Hallazgo principal: Los bebés que no recibieron la inyección tuvieron un riesgo de sangrado 47% mayor durante sus primeros seis meses.
  • Muestra: El análisis de JAMA revisó más de 5.2 millones de bebés nacidos en hospitales entre las 35 y 43 semanas de gestación.
  • Alcance: La cifra reúne diagnósticos amplios de sangrado y no demuestra que cada hemorragia haya sido causada por la falta de vitamina K. Los CDC siguen recomendando la dosis.

Un estudio de registros médicos en Estados Unidos vinculó no recibir una inyección de vitamina K al nacer con un riesgo de sangrado 47% mayor durante los primeros seis meses. Dirigido por Kristan Scott y publicado en JAMA el 5 de noviembre de 2026, revisó a más de 5.2 millones de bebés nacidos en hospitales entre las 35 y 43 semanas de gestación, pero no prueba que la falta de vitamina K causara cada hemorragia.

La vitamina K es una vitamina que ayuda a la coagulación. Los recién nacidos tienen reservas bajas, según los CDC, por lo que una dosis intramuscular poco después del nacimiento previene los sangrados causados por su deficiencia. La vitamina K no es una vacuna.

Personal de salud examina a un bebé durante una revisión médica.
Imagen: Jonathan Borba / Pexels

Qué comparó el estudio de JAMA

El equipo de Kristan Scott comparó expedientes de bebés con y sin una inyección documentada durante la hospitalización posterior al nacimiento. En el periodo completo, la proporción de recién nacidos sin la dosis pasó de 3.1% en 2017 a 6.8% en 2025.

En esos registros se observaron episodios de sangrado en 288 de cada 10,000 bebés sin la dosis, frente a 185.9 de cada 10,000 que sí la recibieron. Esas tasas corresponden a las cifras observadas antes del ajuste estadístico.

El 47% corresponde al riesgo relativo calculado después de ajustar por la edad gestacional, el seguro médico y el año de nacimiento. Las tasas por cada 10,000 no son el resultado ajustado, sino la observación directa de cada grupo.

El análisis agrupó varios diagnósticos: hemorragias intracraneales y del recién nacido, además de sangrados identificados como relacionados con la deficiencia de vitamina K. Por eso, la cifra general no equivale a casos confirmados de sangrado por falta de esa vitamina.

En las hemorragias intracraneales, las tasas observadas fueron de 33 por cada 10,000 bebés sin la inyección y 13.2 por cada 10,000 con ella. Los registros también mostraron más muertes con un diagnóstico concurrente de sangrado durante esa hospitalización entre quienes no recibieron la dosis. Los autores advierten que sus datos no establecen si el sangrado causó esas muertes.

Las tasas crecieron en ambos grupos

Las tasas de sangrado aumentaron entre 2017 y 2025 en los dos grupos, aunque lo hicieron más rápido entre quienes no recibieron la inyección. El trabajo no determinó por qué crecieron en ambos.

Los autores mencionaron entre las posibilidades cambios en la detección o en las condiciones de salud de madres y bebés, pero el trabajo no determinó la causa del aumento.

Otro estudio midió un sangrado específico

Una segunda investigación, publicada el mismo día en JAMA Pediatrics, examinó registros de más de 11 millones de bebés y se concentró en diagnósticos de sangrado por deficiencia de vitamina K. Según el análisis descrito por Contemporary Pediatrics, la tasa pasó de 24 por cada 100,000 bebés en 2017 a 107.4 por cada 100,000 en 2025.

El primer estudio reunió una categoría amplia de sangrados; el segundo contó diagnósticos vinculados específicamente con la deficiencia de vitamina K. Ambos usaron datos de Cosmos, la plataforma de expedientes médicos, así que sus muestras no deben sumarse como si fueran grupos independientes.

El análisis de JAMA no incluyó nacimientos en casa ni bebés nacidos antes de las 35 semanas. Además, los expedientes pueden contener errores y no necesariamente captan todos los episodios atendidos fuera de los sistemas participantes.

Truveta encontró más inyecciones no documentadas

Un análisis separado de Truveta, una empresa de datos sanitarios, encontró que la proporción de bebés sin una inyección documentada el día del nacimiento o el siguiente pasó de 5.2% en enero de 2026 a 8.1% en junio de 2026, dentro de su muestra.

El informe se divulgó en septiembre. Era preliminar y no contaba con revisión por pares.

Truveta advirtió que la ausencia de un registro no demuestra por sí sola que los padres rechazaran la dosis. Puede reflejar un traslado, datos incompletos u otras circunstancias clínicas.

Su análisis tampoco midió los sangrados posteriores al alta. Su base de datos y su periodo de registro son distintos de los de los estudios publicados en noviembre.

La recomendación de los CDC sigue vigente

Los CDC sostienen que la inyección es segura y la recomiendan para los recién nacidos. El sangrado por deficiencia de vitamina K puede ocurrir hasta los seis meses y, en algunos casos, afectar al cerebro.

Reuters informó que un portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos confirmó que los CDC seguían recomendando la dosis. El portavoz no precisó si la agencia comenzaría a dar seguimiento a los rechazos o a los episodios de sangrado.

El primer estudio documenta una asociación entre no recibir la dosis y más episodios de sangrado, no una causa demostrada para cada hemorragia. El análisis de Truveta añade otra cautela: un expediente sin registro no demuestra que los padres rechazaran la inyección.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5, 6

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