✨︎ Resumen (TL;DR):
- El telescopio James Webb (JWST) detectó firmas de metano en la atmósfera de TOI-199b, un planeta del tamaño de Saturno.
- Se trata de la primera vez que se analiza en detalle la atmósfera de un gigante gaseoso templado, registrando temperaturas de unos 79 grados Celsius.
- El éxito de la observación valida los modelos de composición química planetaria y abre el camino para estudiar sistemas similares.
El Telescopio Espacial James Webb (JWST) analizó por primera vez la atmósfera de un gigante gaseoso templado fuera de nuestro sistema solar, localizando metano en TOI-199b, un mundo del tamaño de Saturno con temperaturas moderadas. Este hallazgo, publicado en el Astronomical Journal, marca un avance clave para comprender cómo se forman y evolucionan las atmósferas de otros mundos.
TOI-199b es un exoplaneta gaseoso que orbita su estrella cada 100 días a una distancia de 330 años luz de la Tierra, con una temperatura atmosférica estimada en 175 grados Fahrenheit (unos 79 grados Celsius).
Esta temperatura coloca al planeta en una categoría intermedia y poco estudiada: se ubica entre los ardientes “Júpiter calientes”, cuyas temperaturas alcanzan miles de grados, y los fríos gigantes gaseosos de nuestro propio sistema solar.
“Desde que se descubrió el primer exoplaneta en 1992 por un equipo que incluía a Aleksander Wolszczan en Penn State, los astrónomos han encontrado miles de exoplanetas”, explicó Renyu Hu, profesor asociado de astronomía y astrofísica en la Universidad Estatal de Pensilvania y líder del equipo. “Pero solo se conocen unos pocos exoplanetas gigantes y templados, y esta es la primera vez que logramos estudiar la atmósfera de uno de ellos en detalle”.

Un tránsito de siete horas bajo la lupa del Webb
Para lograr este hallazgo, el equipo de investigación utilizó una técnica llamada espectroscopia de transmisión. Los astrónomos apuntaron el JWST hacia el planeta durante 20 horas consecutivas, capturando un tránsito de siete horas mientras el cuerpo celeste pasaba frente a su estrella.
El espectro de luz resultante reveló firmas claras de absorción de metano, un compuesto químico largamente buscado en este tipo de cuerpos.
“Los modelos sobre la composición de exoplanetas gigantes gaseosos y templados predecían que contendrían metano, por lo que es excelente confirmar que nuestras teorías son precisas”, señaló Aaron Bello-Arufe, investigador postdoctoral en el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA y primer autor del estudio.
Indicios de amoníaco y nuevas preguntas
Además del metano, los datos preliminares arrojaron posibles rastros de amoníaco y dióxido de carbono en la atmósfera del exoplaneta. El equipo de científicos espera que nuevas observaciones determinen la abundancia de estos gases para construir un panorama detallado de la evolución atmosférica, lo que también podría aportar datos valiosos sobre el pasado de la Tierra.
El estudio contó con la participación de especialistas de la Universidad Estatal de Arizona, la Universidad Johns Hopkins, la Institución Carnegie para la Ciencia, Caltech y la Universidad de California en Santa Cruz. El éxito de esta investigación inicial aporta certidumbre a la comunidad científica para asignar más tiempo de observación del JWST a mundos templados similares en el futuro.
