✨︎ Resumen (TL;DR):
- Astrónomos identifican firmas químicas de las teóricas estrellas de Población III usando el telescopio James Webb.
- El hallazgo ocurrió en el objeto Hebe, ubicado cerca de la galaxia GN-z11 a 400 millones de años del Big Bang.
- Estas estrellas masivas se formaron con hidrógeno y helio puros antes de estallar como supernovas.
Un equipo internacional de astrónomos utilizó el telescopio James Webb (JWST) para localizar la evidencia más contundente hasta la fecha de las estrellas de Población III. Este hallazgo se centra en Hebe, un objeto débil cercano a la galaxia GN-z11, la cual existió apenas 400 millones de años después del Big Bang. El descubrimiento confirma décadas de modelos teóricos sobre la primera generación estelar del cosmos.
La investigación partió de los datos recolectados en 2024 por Roberto Maiolino y su equipo en la Universidad de Cambridge. A través del espectrógrafo infrarrojo del JWST, detectaron una línea de emisión de helio doblemente ionizado.
Este tipo de señal requiere radiación extremadamente enérgica para producirse y, al carecer de elementos más pesados en su espectro, indica la presencia de gas primordial intacto. Las nuevas observaciones de alta resolución dividieron la señal en dos componentes separados por 120 kilómetros por segundo.
En el estudio publicado en arXiv, los autores detallan: “Las estrellas de Población III son la explicación más plausible para la emisión de HeII observada, sin una alternativa satisfactoria procedente de otras clases de fuentes o mecanismos”.

Masivas, calientes y de vida corta
De forma paralela, un equipo de la Universidad de Florencia liderado por Elka Rusta detectó hidrógeno en la misma ubicación. Al analizar la proporción entre helio e hidrógeno, determinaron que estos cúmulos antiguos poseen una masa estelar de entre 20,000 y 600,000 masas solares.
- Estrellas de Población III son agrupaciones estelares primigenias que se formaron a partir de nubes de hidrógeno y helio casi puros.
- Eran gigantescas: su tamaño oscilaba entre 10 y 100 veces la masa del Sol, haciéndolas mucho más calientes que las estrellas modernas.
- Agotaban su combustible en pocos millones de años antes de estallar como supernovas, sembrando el cosmos con los elementos pesados que formaron a las siguientes generaciones.
Los científicos señalan que, aunque no descartan otras explicaciones como agujeros negros de colapso directo, el modelo estelar es el que mejor encaja con los datos. Si las próximas lecturas del JWST ratifican esta detección, la astronomía abrirá una ventana directa hacia las condiciones exactas que encendieron la luz en el universo temprano.
