✨︎ Resumen (TL;DR):
- Un equipo de Texas A&M, el Centro Espacial Johnson de la NASA y Purdue publicó reglas para que varias naves esperen y maniobren en la órbita NRHO del Gateway.
- Acta Astronautica publicó el estudio el 3 de junio de 2026; el contrato del módulo HALO ya había llegado a 1,900 millones de dólares.
- La NASA pausó el Gateway el 24 de marzo de 2026 y orientó su plan hacia una base lunar de 20,000 millones de dólares.
Un equipo de Texas A&M, el Centro Espacial Johnson de la NASA y la Universidad Purdue publicó el 3 de junio de 2026 en Acta Astronautica los algoritmos y las reglas de espera para que varias naves compartan la órbita del Gateway sin chocar. El estudio busca ordenar las maniobras de las naves que visitarían la estación, aunque la NASA la pausó el 24 de marzo de 2026.
El estudio lo firman Diane C. Davis, Brian P. McCarthy, Stephen T. Scheuerle, Emily M. Zimovan-Spreen y Kathleen C. Howell. La pausa llegó tres meses antes de la publicación, así que el manual de tráfico para la primera estación en órbita lunar quedó listo antes que la estación.
Texas A&M difundió la investigación el 24 de agosto de 2026 y la presentó como el control de tráfico del primer aeropuerto de la Luna. El comunicado universitario no menciona que la NASA ya había puesto el Gateway en pausa.

La NRHO exige ordenar naves en movimiento
NRHO es una órbita halo casi rectilínea que permitiría al Gateway girar alrededor de la Luna con encendidos ocasionales de mantenimiento. Su recorrido se acerca a menos de 1,000 millas, unos 1,600 kilómetros, del polo norte lunar, y se aleja casi 40,000 millas más allá del polo sur, alrededor de 64,000 kilómetros.
Con una sola nave, mantener esa órbita resulta barato y bastan encendidos ocasionales. El problema aparece cuando una Orion con tripulación, un carguero no tripulado y un alunizador grande quieren acoplarse, salir o esperar en el mismo vecindario. La gravedad de la Tierra y la de la Luna tiran de todos al mismo tiempo.
Cómo esperan las naves que nunca se detienen
Loitering es una maniobra de espera que mantiene una nave en relación con una órbita o trayectoria determinada, sin ejecutar una maniobra inmediata. Una nave podría esperar horas, días o incluso semanas hasta que se libere un puerto de acoplamiento.
La analogía del equipo es un aeropuerto, pero con dos diferencias decisivas: no hay pista ni puerta, y ninguna nave permanece quieta. Cada vehículo sigue moviéndose mientras conserva su relación con la trayectoria prevista.
Los autores probaron el esquema con miles de simulaciones que incorporaron errores de navegación, propulsores imperfectos y pequeñas perturbaciones. Las simulaciones mostraron el intercambio: aumentar ligeramente las maniobras de mantenimiento deja a cada nave bastante más cerca de su posición prevista, con poco propelente adicional.
La configuración propuesta forma un collar de perlas. En vez de hacer que cada vehículo espere por su cuenta, los investigadores los repartirían a lo largo de la órbita por delante o por detrás del Gateway.
Diane C. Davis, profesora asociada de ingeniería espacial en Texas A&M y autora del estudio, lo resumió así: “El futuro de la exploración lunar depende tanto de la gestión del tráfico como de la ciencia de cohetes”. Antes de incorporarse a la universidad en 2026, pasó más de una década en el Centro Espacial Johnson, donde fue ingeniera principal y responsable del diseño de misión del Gateway.
La NASA cambió la ruta antes de usar el manual
El 24 de marzo de 2026, durante el evento Ignition, Jared Isaacman, administrador de la NASA, anunció que la agencia iba a “pausar el Gateway en su forma actual” y concentrarse en la infraestructura de superficie.
El plan contemplaba unos 20,000 millones de dólares para levantar una base en la superficie lunar en tres fases. El Gateway quedaba fuera de la ruta hacia el alunizaje y la NASA planeaba reutilizar el hardware ya fabricado donde fuera posible.
En abril de 2026, la agencia ordenó a Northrop Grumman detener los trabajos del HALO, el módulo presurizado donde iban a vivir los astronautas en órbita lunar. Para entonces, el contrato había subido de 187 millones de dólares en julio de 2019 a 1,900 millones de dólares.
Northrop Grumman también lidiaba con corrosión en la estructura primaria. El consejo de revisión independiente del programa le había dado al módulo “una probabilidad del 0 %” de cumplir su fecha de lanzamiento. La oficina del inspector general proyectó que HALO no habría llegado a la NASA hasta julio de 2031 y que el Gateway no habría estado operativo antes de 2032, según reportó Spaceflight Now.
Las fechas muestran el desfase del programa
La investigación y las decisiones de la NASA siguieron una secuencia que deja el contraste a la vista:
- 24 de marzo de 2026: la NASA anunció la pausa del Gateway en su forma actual y destinó unos 20,000 millones de dólares a una base en la superficie lunar.
- Abril de 2026: la agencia ordenó a Northrop Grumman detener HALO, con el contrato en 1,900 millones de dólares.
- 3 de junio de 2026: Acta Astronautica publicó el estudio sobre mantenimiento de órbita y espera de naves en la NRHO del Gateway.
- 4 de agosto de 2026: la NASA convirtió la tecnología de energía y aviónica de HALO en 3 misiones de demostración para la superficie lunar.
- 24 de agosto de 2026: Texas A&M difundió el estudio y lo presentó como el control de tráfico del primer aeropuerto de la Luna.
La órbita también pesó en la pausa
Según Space.com, la órbita fue una de las razones para dejar al Gateway fuera del plan. El apogeo lejano de la NRHO imponía restricciones estrechas de combustible a los alunizadores que debían bajar desde la estación y regresar.
Así, el estudio organiza el tráfico de una trayectoria que también complicó el descenso y regreso de los alunizadores. Eso no invalida la investigación. La NRHO fue elegida por su estabilidad y por mantener una línea de visión continua con la Tierra; además, cuesta poco mantenerla.
Isaacman también dijo que priorizar la superficie no impide retomar el puesto orbital más adelante. Por ahora, la base de superficie tiene su propio calendario y su puesto permanente no empezaría a montarse antes de 2032.
El estudio ya está publicado y revisado por pares. Aplicar sus reglas exige que la NASA vuelva a poner una nave en la NRHO, pero el plan anunciado en marzo concentra la infraestructura en la superficie y descarta por ahora cualquier puesto en órbita lunar.
