La ESA repartió 543.6 millones entre tres cohetes sin órbita

La ESA repartió 543.6 millones entre tres cohetes sin órbita

La ESA asignó 543.6 millones de euros a tres cohetes sin vuelos orbitales; el primer hito vence en 2027.

Por Humberto Toledo el 30 de agosto del 2026 a las 4:45 am PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • La ESA firmó el 27 de agosto de 2026 contratos por 543.6 millones de euros con Isar Aerospace, Rocket Factory Augsburg y PLD Space.
  • El dinero se libera por hitos y el primero exige que cada cohete llegue a órbita antes de que termine 2027.
  • MaiaSpace, la cuarta finalista, sigue sin contrato, mientras unos 358 millones de la bolsa del programa permanecen fuera de los acuerdos.

La Agencia Espacial Europea (ESA) firmó el 27 de agosto de 2026 contratos por 543.6 millones de euros con Isar Aerospace, Rocket Factory Augsburg y PLD Space como parte del European Launcher Challenge. El European Launcher Challenge es un programa de la agencia que busca ampliar la oferta europea de lanzamientos. El dinero se liberará por hitos: cada empresa debe llegar a órbita antes de que termine 2027 para que la ESA empiece a comprarle lanzamientos, aunque ninguna de las tres lo ha conseguido.

Una vista impresionante de un telesilla por la noche, con un cielo estrellado en Borovets, Provincia de Sofía, Bulgaria.
Foto: Martin Banov / Pexels

El dinero depende del primer vuelo orbital

El dinero no se entrega de golpe. Cada contrato está dividido en dos componentes.

El Componente A paga servicios de lanzamiento operativos hasta 2030. La ESA solo empezará a usar ese monto con cada empresa después de que su cohete alcance la órbita antes de que termine 2027. Ese requisito activa la compra de lanzamientos para el proveedor correspondiente.

El Componente B cofinancia mejoras de los cohetes, que cada empresa debe demostrar antes de que termine 2028. Los países miembros fijaron los montos de ambos componentes en la reunión ministerial de Bremen, en noviembre de 2025.

Lucia Linares, responsable de estrategia y lanzamientos de Transporte Espacial de la ESA, cerró el comunicado con una advertencia: “llegar al espacio no es fácil y nunca está garantizado”.

Géraldine Naja, directora de Transporte Espacial, presentó la firma como el arranque de la competencia entre proveedores europeos.

La convocatoria comenzó en marzo de 2025. La ESA preseleccionó a 5 empresas en julio de ese año y recibió las propuestas finales en abril de 2026. El tribunal de evaluación revisó el caso de negocio, la calidad de ingeniería, los recursos, el calendario y el cumplimiento.

Una bolsa de 902.16 millones, pero solo 543.6 ya tiene contrato

La ESA había propuesto una bolsa de 420 millones de euros para el programa. En la ministerial de Bremen, los países miembros más que duplicaron esa cifra y comprometieron cerca de 902 millones de euros. La cifra exacta de las suscripciones fue de 902.16 millones.

Los contratos firmados el 27 de agosto suman 543.6 millones de euros, así que quedan unos 358 millones sin contrato. De ese remanente tendría que salir el acuerdo con MaiaSpace. También ahí quedó sin destino la contribución del Reino Unido, después de que Orbex cerrara a comienzos de 2026. El país todavía no decide qué hará con la mayor parte de ese dinero.

Orbex era la quinta finalista. Entró en administración concursal en febrero de 2026, después de que fracasaran las negociaciones para levantar capital y vender la empresa. No recibió contrato, y los activos vinculados con su puerto espacial previsto en Sutherland ya se vendieron.

Tres contratos, cero satélites en órbita

Las tres empresas habían prometido originalmente su primer vuelo orbital para 2026. Cuando se firmaron los contratos, quedaban 4 meses para que terminara el año.

  • Isar Aerospace, 197.8 millones de euros. Es la única de las tres que ya intentó un vuelo orbital. Su Spectrum despegó en 2025 desde Andøya, en Noruega, voló unos 30 segundos y se perdió. El segundo vehículo lleva meses en campaña para el vuelo 2, bautizado “Onward and Upward”, una misión de calificación con CubeSats a bordo. Un intento de lanzamiento del 15 de junio de 2026 se canceló al detectar un comportamiento fuera de lo previsto en los sistemas de fluidos, y la empresa todavía no anuncia una nueva fecha.

  • Rocket Factory Augsburg, 186.9 millones de euros. La empresa prepara el estreno de su RFA One desde SaxaVord, en las islas Shetland de Escocia. A finales de julio de 2026 tuvo que desapilar el vehículo por un problema detectado en las pruebas de plataforma. Su cohete de tres etapas mide unos 30 metros y apunta a colocar hasta 500 kilos en una órbita heliosíncrona de 500 kilómetros.

  • PLD Space, 158.9 millones de euros. La compañía de Elche voló con éxito el demostrador suborbital Miura 1 en 2023, pero Miura 5 es otro vehículo y todavía no ha despegado. PLD Space apunta a realizar su primer vuelo antes de que termine 2026 desde el Puerto Espacial Europeo, en la Guayana Francesa. El contrato le permitirá elevar su cadencia hasta 2030 y financiar mejoras en carga útil, alcance orbital y aterrizaje propulsivo, como primer paso hacia la reutilización.

El origen de los recursos también cambia en cada caso. El contrato de Isar lo financia sobre todo Alemania, con aportaciones de Austria y Noruega. El de RFA lo financia Alemania, con una contribución del Reino Unido. El de PLD Space lo financia España, con una aportación alemana.

Isar publicó en X, también el 27 de agosto, que había asegurado unos 200 millones de euros en compromisos del programa. La cifra del contrato registrada por la ESA es de 197.8 millones. La diferencia responde al redondeo de la empresa, no a una discrepancia entre los acuerdos.

MaiaSpace todavía no tiene contrato

MaiaSpace es la cuarta finalista y una filial de ArianeGroup. Sigue sin contrato firmado y no ha realizado vuelos. Su propuesta tiene una diferencia de diseño frente a las otras tres: pensó su primer cohete para reutilizarse desde el principio, mientras sus competidoras comenzaron con vehículos desechables.

En configuración reutilizable, MaiaSpace queda en la misma clase de unos 500 kilos a una órbita heliosíncrona de 500 kilómetros que los otros lanzadores.

Su calendario deja poco margen. La empresa apunta a un primer intento orbital no antes del segundo semestre de 2027, justo cuando vence el requisito de la ESA al terminar ese año. La agencia dice que el proceso de adjudicación está por concluir y espera retomarlo en las próximas semanas.

El calendario decidirá si el programa despega

Mientras MaiaSpace espera, Europa mantuvo en operación su oferta actual. El mismo 27 de agosto, un Ariane 6 colocó con éxito el satélite meteorológico MTG-I2 en una órbita de transferencia geoestacionaria. Fue la cuarta misión del año para ese cohete.

El European Launcher Challenge busca ampliar esa oferta más allá de Ariane 6 y Vega-C, los dos lanzadores con los que Europa opera hoy.

Los contratos ya están firmados, pero el primer servicio depende de un vuelo orbital que todavía no ha ocurrido. El Componente A no se activa hasta que el cohete correspondiente llegue a órbita, y desde el anuncio quedaban 16 meses para cumplir esa condición. Si ninguna empresa lo consigue antes de que termine 2027, Europa entrará en 2028 con la misma oferta de lanzamiento que tiene hoy: Ariane 6 y Vega-C.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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