✨︎ Resumen (TL;DR):
- Confirmaron que el melanoma del bagre marrón en el lago Memphremagog es un cáncer clonal transmisible de pez a pez.
- Se trata del cuarto cáncer contagioso descubierto en animales y el primero localizado en un pez de agua dulce.
- El brote no representa un peligro conocido para la salud humana ni para el suministro de agua de la región.
Un equipo de científicos de la Universidad de Vermont confirmó el hallazgo del primer cáncer transmisible en un pez y en un entorno de agua dulce. Se trata de un melanoma que se contagia directamente de un bagre a otro en el lago Memphremagog, ubicado en la frontera entre Estados Unidos y Canadá, un fenómeno inédito que afecta a cerca del 30% de la población adulta de esta especie en la zona.
El cáncer transmisible es una enfermedad clonal que permite a un tumor propagarse entre diferentes huéspedes sin morir con su portador original.
El hallazgo, publicado el 22 de julio de 2026 en la revista Nature, marca apenas el cuarto tipo de cáncer contagioso identificado en todo el reino animal, sumándose a los ya documentados en perros, demonios de Tasmania y moluscos bivalvos.
Al secuenciar el genoma completo de los tumores, los investigadores descubrieron que estas manchas negras no compartían el ADN del pez que las portaba. En su lugar, los tumores de distintos ejemplares eran genéticamente idénticos entre sí, lo que demuestra un origen clonal común.
“El cáncer quiere sobrevivir. Ahora tiene vida propia”, explicó Vincent Lynch, biólogo evolutivo de la Universidad de Buffalo, al comentar el alcance de este descubrimiento que desafía las bases de la oncología tradicional.

Una investigación genética sin precedentes
Para confirmar la transmisión, el equipo analizó 16 parejas de tejido tumoral y sano. Los resultados revelaron 245,189 variantes genéticas exclusivas de los tumores, de las cuales la inmensa mayoría se repetían en al menos 14 peces distintos, un patrón opuesto al de los melanomas humanos.
Aunque el lago Memphremagog abastece de agua potable a más de 175,000 personas entre Vermont y Quebec, los científicos recalcaron que esta enfermedad no representa un riesgo para los humanos, ya que las células cancerosas de los bagres marrones (Ameiurus nebulosus) no pueden sobrevivir en otras especies.
Aun así, Mark Henderson, biólogo pesquero de la Universidad de Vermont y codirector del estudio, aclaró su postura: “Y, en lo personal, yo no me comería los que tienen tumores”.
El misterio del contagio y el descarte de contaminantes
Los investigadores descartaron que el brote fuera provocado por filtraciones del vertedero de Coventry, un basurero cercano al lago. La enfermedad se encuentra distribuida de forma uniforme a lo largo de las 32 millas del lago y se han detectado ejemplares enfermos en zonas limpias de Maine y New Brunswick.
La principal hipótesis de contagio apunta al desove. Durante la temporada de reproducción, los bagres se agrupan en zonas poco profundas donde se rozan constantemente y se causan pequeñas heridas con sus espinas pectorales, facilitando el intercambio de células tumorales en el lodo.
Este descubrimiento abre nuevas vías para entender la metástasis en humanos, ya que el comportamiento de estas células clonales al invadir nuevos cuerpos imita las técnicas que utiliza el cáncer para propagarse y evadir el sistema inmune.
