✨︎ Resumen (TL;DR):
- El deshielo de las plataformas de hielo antárticas debilita la barrera de agua fría que las protege de corrientes cálidas.
- Este fenómeno de retroalimentación genera dos tercios del aumento en las tasas de deshielo observadas.
- Los modelos climáticos actuales podrían estar subestimando gravemente el ritmo del aumento del nivel del mar.
Científicos de la Universidad de Maryland identificaron un mecanismo de retroalimentación en la Antártida que acelera el derretimiento de las plataformas de hielo. Este proceso altera la estructura del océano y permite que corrientes cálidas golpeen la base del hielo, lo que sugiere que las proyecciones globales sobre el aumento del nivel del mar son demasiado conservadoras.
El estudio, publicado en Nature Geoscience, revela que el agua dulce resultante del deshielo diluye la barrera natural de agua fría y densa que normalmente protege al continente. Al debilitarse este escudo, las corrientes profundas del océano, mucho más cálidas, penetran con mayor facilidad hacia la parte inferior de las plataformas de hielo, acelerando el proceso de forma exponencial.
“Es un bucle de retroalimentación positiva donde más deshielo genera que el agua más cálida llegue al hielo, lo cual causa aún más deshielo”, explicó Madeleine Youngs, líder de la investigación.

Un error en los modelos climáticos globales
La investigación de Youngs y su equipo determinó que esta dinámica es responsable de aproximadamente dos tercios del incremento en las tasas de deshielo bajo escenarios climáticos futuros. Este hallazgo contradice la creencia común de que la pérdida de hielo depende solo del calentamiento directo del océano.
El problema central radica en cómo se mide el riesgo global. La mayoría de los modelos climáticos, incluidos los utilizados por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), consideran el deshielo como una entrada fija de datos. No lo ven como un proceso dinámico que transforma el océano a su alrededor en tiempo real.
- La omisión de este fenómeno significa que los pronósticos actuales para las costas del mundo se quedan cortos.
- El agua cálida circumpolar se ha desplazado hacia la Antártida a un ritmo de 1.26 kilómetros por año en las últimas dos décadas.
- Surcos en la parte inferior del hielo atrapan agua caliente, aumentando el deshielo local hasta en un orden de magnitud.
Para Youngs, la precisión es urgente. “Necesitamos incluir estas retroalimentaciones si queremos el entendimiento más exacto de lo que está pasando”, advirtió la científica. Con más de 680 millones de personas viviendo en zonas costeras de baja altitud, el impacto de este bucle invisible define el futuro de la infraestructura global.
