✨︎ Resumen (TL;DR):
- SpaceX colocó 29 satélites adicionales en órbita baja con el lanzamiento de un cohete Falcon 9.
- Starlink generó 11,400 millones de dólares en 2025, lo que representa el 61% de los ingresos totales de SpaceX.
- Musk busca multiplicar la red por diez y ha solicitado de manera independiente desplegar centros de datos de IA en órbita.
SpaceX lanzó con éxito 29 satélites de su red Starlink a bordo de un cohete Falcon 9 desde Cabo Cañaveral, alcanzando un total histórico de más de 10,400 naves activas en órbita terrestre baja. Esta misión forma parte de la estrategia directa de Elon Musk para multiplicar por diez el tamaño de su red de conectividad actual.
Starlink es un servicio de internet satelital que provee conectividad global de alta velocidad mediante constelaciones de órbita baja. La división espacial de la firma ya controla aproximadamente el 65% de todos los satélites activos del planeta, habiendo cruzado la marca de las 10,000 unidades en marzo de 2026, a menos de siete años de su primer lanzamiento operativo.
Para llevar el sistema a la escala proyectada por Musk de 100,000 satélites de tercera generación (V3), la empresa requerirá aprobaciones regulatorias adicionales más allá de los permisos vigentes. En enero de este año, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) autorizó una ampliación limitada de 7,500 satélites de segunda generación (Gen2).

El motor financiero de la empresa y la apuesta por la IA
El servicio de internet satelital se ha consolidado como la división comercial dominante de la compañía aeroespacial. Starlink generó ingresos de aproximadamente 11,400 millones de dólares en 2025, lo que representa alrededor del 61% de los 18,700 millones de dólares facturados globalmente por SpaceX.
Esta unidad de negocio reportó un flujo operativo (EBITDA ajustado) de 7,200 millones de dólares con márgenes de rentabilidad cercanos al 63%. Se trata del único segmento rentable en la estructura financiera actual de la firma.
Bajo la asesoría de Goldman Sachs ante una eventual oferta pública inicial (IPO) que podría valorar a SpaceX entre 1.75 y 2 billones de dólares, los análisis proyectan que la facturación de la empresa alcanzará los 474,000 millones de dólares para el año 2030. Esta proyección se apoya en gran medida en los planes de satélites dedicados a la Inteligencia Artificial (IA), sector que aportaría unos 322,000 millones de dólares al final de la década.
Obstáculos técnicos y la oposición de los astrónomos
La ruta hacia la expansión extrema de la red enfrenta cuestionamientos de viabilidad y seguridad. SpaceX presentó una solicitud formal en enero para desplegar hasta un millón de satélites diseñados para operar como centros de datos orbitales para IA. Esta iniciativa ha desatado quejas de astrónomos y agencias espaciales que advierten sobre los riesgos de colisión y el deterioro de las observaciones astronómicas.
Además del impacto visual y de seguridad en el espacio, la viabilidad financiera de procesar IA fuera del planeta sigue en duda. Un estudio respaldado por investigadores de Google apunta a que estos sistemas orbitales de procesamiento no serán competitivos en costos frente a la infraestructura terrestre sino hasta mediados de la década de 2030.
