✨︎ Resumen (TL;DR):
- La CNSA lanzará una misión doble antes de 2030 para impactar el asteroide 2015 XF261.
- El choque ocurrirá a más de 9 km/s, una velocidad superior a la de la misión DART de la NASA.
- El plan incluye un sistema de alerta para detectar rocas ocultas que se aproximan desde el Sol.
La Administración Espacial Nacional de China (CNSA) prepara su primera misión de defensa planetaria diseñada para estrellar una nave contra el asteroide 2015 XF261 antes de 2030. La operación busca desviar la trayectoria de esta roca de 30 metros a una velocidad superior a los 9 kilómetros por segundo para evaluar la capacidad de respuesta humana ante posibles amenazas cósmicas.
A diferencia de la histórica misión DART de la NASA, que impactó una luna en un sistema binario de asteroides en 2022, el plan chino pretende alterar la órbita de una roca solitaria directamente respecto a la Tierra. Para lograrlo, el país asiático enviará dos naves en un solo lanzamiento: una sonda impactadora y un módulo de observación.
La nave de observación realizará una asistencia gravitatoria en Venus antes de llegar al objetivo. Esta maniobra le permitirá analizar la forma, superficie y estructura interna del asteroide antes, durante y después de la colisión. Mientras la Agencia Espacial Europea (ESA) tuvo que lanzar la misión Hera por separado para evaluar el impacto de DART, la CNSA resolverá ambas tareas en una sola misión combinada.

Un blanco más pequeño, sólido y veloz
El objetivo elegido es 2015 XF261, un asteroide de tipo Aten descubierto a finales de 2015. Esta roca, que mide unos 30 metros de diámetro, tarda aproximadamente 360 días en completar una vuelta al Sol. Los científicos eligieron este cuerpo porque representa un reto de ingeniería mucho mayor al ser más compacto que los cúmulos de escombros espaciales estudiados anteriormente.
El choque se ejecutará cuando el asteroide se encuentre a unos 7 millones de kilómetros de nuestro planeta, entre los años 2029 y 2030. Al impactar a más de 9 km/s, unas 26 veces la velocidad del sonido, la CNSA obtendrá datos precisos sobre la física detrás de la transferencia de energía y la deformación de cuerpos rocosos compactos.
El peligro real de las rocas invisibles
Los científicos de la CNSA aclaran que este ensayo es preventivo y que ninguna roca conocida representa un peligro inminente para la Tierra. Sin embargo, el verdadero peligro radica en el espacio que los telescopios actuales no logran cubrir.
Aunque los astrónomos ya identificaron más del 95% de los asteroides de más de un kilómetro de diámetro, el panorama es distinto para las rocas de tamaño mediano. Solo se conoce el 45% de los asteroides de unos 140 metros, capaces de borrar del mapa a un país entero.
El científico jefe de defensa planetaria de la CNSA, Li Mingtao, advirtió sobre esta vulnerabilidad durante el Día Internacional del Asteroide:
“Estos asteroides cercanos a la Tierra sin descubrir representan el mayor riesgo. Son numerosos, muy tenues antes de su aproximación e incluso pueden acercarse de repente desde la dirección del sol.”
Un ejemplo de este peligro ocurrió en 2013 en Chelyabinsk, Rusia, donde un asteroide no detectado de 20 metros explotó en la atmósfera y causó heridas a unas 1,500 personas debido a la onda expansiva. Para evitar un escenario similar, China planea construir de manera paralela un sistema de alerta con telescopios terrestres y una constelación de satélites dedicados a vigilar las zonas ciegas del espacio.
La defensa planetaria es un conjunto de tecnologías que busca desviar o destruir asteroides antes de que impacten la Tierra.
