✨︎ Resumen (TL;DR):
- El telescopio Nancy Grace Roman despegará el domingo 30 de agosto desde Florida con un espejo primario de 2.4 metros.
- Ese espejo provino de un programa de satélites espía de la NRO, cancelado en 2005; el press kit de la NASA, de 20 páginas, no menciona su origen.
- WFIRST sobrevivió cinco cancelaciones presupuestales y la misión llega al lanzamiento con un costo total de ciclo de vida de unos 4,300 millones de dólares.
El telescopio espacial Nancy Grace Roman despegará el domingo 30 de agosto desde Florida con un espejo primario de 2.4 metros que originalmente formó parte de un programa de satélites espía de la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO), cancelado en 2005. La NASA no menciona ese origen en el press kit oficial de 20 páginas que difundió este mes, aunque sí atribuye el diseño y la construcción del espejo a L3Harris Technologies, en Rochester, Nueva York.
El reportaje de Scientific American, publicado el 18 de agosto y firmado por Jonathan O’Callaghan, siguió la ruta de ese hardware. La NRO, la agencia estadounidense de satélites espía, se lo ofreció gratis a la NASA después de cancelar un programa; uno de esos telescopios acabó convertido en la misión que espera en la plataforma 39A.

El espejo que cambió el diseño de WFIRST
En 2012, Alan Dressler, astrónomo de la Institución Carnegie para la Ciencia y uno de los primeros responsables del proyecto, entró a la sala limpia de un contratista de defensa en Nueva York. Frente a él había una fila de telescopios casi idénticos al Hubble.
No eran instrumentos de astronomía. Eran satélites espía con una capacidad equivalente, y uno estaba disponible para la NASA.
El hardware provenía de Future Imagery Architecture, el programa con el que la NRO buscó renovar su flota de vigilancia después de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Los espejos, del tamaño del Hubble, debían permitir distinguir desde el espacio objetos en tierra más pequeños que una taza de café.
Boeing recibió el contrato, pero el programa acumuló retrasos y su costo creció de forma considerable. Una investigación de The New York Times, citada por Scientific American, calculó que el sobrecosto llegó a 13,000 millones de dólares por encima de la proyección original de 5,000 millones.
El plan terminó en 2005. Parte del equipo ya estaba fabricada y permaneció almacenada en Exelis, la empresa de Rochester que L3Harris compró en 2015.
Al mismo tiempo, el proyecto astronómico WFIRST necesitaba un cambio. Su espejo original apenas superaba 1 metro, menos de la mitad del que finalmente llevó, mientras buena parte del presupuesto de la NASA para telescopios se destinaba al James Webb.
En una reunión de la Sociedad Astronómica Estadounidense en 2011, el astrofísico David Spergel, entonces en Princeton, le contó a Dressler que la agencia de espionaje tenía telescopios sobrantes. Michael Moore, en ese momento director adjunto interino de astrofísica de la NASA, ya había intentado conseguirlos años antes y recibió una negativa. Después, una llamada cambió la respuesta.
La NRO cedió dos telescopios de clase Hubble
En 2012, un representante de la NRO se reunió en una sala segura de la sede de la NASA con John Grunsfeld, entonces el máximo responsable científico de la agencia. La oferta incluía dos telescopios de clase Hubble parcialmente desmontados, cada uno con un espejo primario de 2.4 metros, además de un tercer espejo primario con componentes de repuesto.
Un portavoz de la NRO confirmó a Scientific American que la agencia había identificado activos de telescopio sobrantes que ya no necesitaba y que sus ensamblajes cumplían o superaban lo que la NASA pedía. El entonces administrador Charlie Bolden aceptó.
El regalo no significó que la NASA recibiera una misión lista para volar. Recibió el espejo primario de 2.4 metros, sus soportes y un espejo secundario más pequeño. Después tuvo que retirar las piezas clasificadas y construir desde cero los instrumentos y las cámaras.
Con ese hardware, la NASA duplicó la apertura prevista para WFIRST y dejó espacio para un coronógrafo. Un coronógrafo es un instrumento que bloquea la luz de una estrella para fotografiar sus planetas. La comunidad de exoplanetas venía exigiendo uno para la misión.
Qué dice el press kit y qué deja fuera
El documento de 20 páginas que la NASA publicó este mes para la cobertura del lanzamiento dedica un apartado al espejo primario. Ahí consigna sus 2.4 metros y 186 kilogramos, señala que tiene el mismo diámetro que el del Hubble, pesa menos de una cuarta parte y atribuye esa diferencia a mejoras importantes de tecnología.
El documento también precisa que L3Harris Technologies diseñó y construyó el espejo en Rochester, Nueva York. El reportaje aclara que esos datos son correctos: Exelis fabricó el espejo en esa ciudad y L3Harris, después de comprar la empresa en 2015, se quedó con el contrato para terminar el trabajo.
Lo que el press kit no dice es para quién se construyó originalmente. En sus páginas no aparecen las siglas NRO, el nombre completo de la agencia, el año 2005 ni Future Imagery Architecture, el programa que dejó disponible ese espejo.
El origen no era un dato reservado, según el reportaje. Un portavoz de la NRO habló con Scientific American sobre ese hardware e identificó a la agencia por su nombre. La omisión aparece en el material con el que la NASA presenta la misión ante la prensa internacional durante la semana del lanzamiento.
Una misión que sobrevivió cinco cancelaciones
La NASA formalizó el desarrollo de WFIRST en 2016, pero el proyecto siguió en riesgo presupuestal. Las propuestas presupuestales presidenciales plantearon cancelar la misión cinco veces: dos durante el gobierno de Barack Obama y tres durante el primer gobierno de Donald Trump.
En cada ocasión, el Congreso la revivió. Astrónomos viajaron a Washington para defender el proyecto ante senadores como Chuck Schumer, de Nueva York.
Thomas Zurbuchen, entonces jefe de las misiones científicas de la NASA, buscó una defensa más difícil de desmontar y bautizó la misión. Lo explicó así: “Al ponerle nombre, básicamente se vuelve incancelable.”
El nombre de Nancy Grace Roman
Nancy Grace Roman murió en 2018, a los 93 años. Fue la primera jefa de astronomía de la NASA en la década de 1960, cuando había pocas astrónomas, y empujó el programa que dio lugar al Hubble y a los demás Grandes Observatorios de la agencia, según el propio press kit.
Zurbuchen llevó la idea al entonces administrador Jim Bridenstine, quien había asistido al funeral de Roman. Bridenstine dio luz verde al nombre, y la misión se convirtió en el primer telescopio espacial bautizado con el nombre de una mujer.
El resto del lote quedó sin un destino conocido. La NASA declinó quedarse con los otros telescopios por el costo de convertirlos, y uno tenía además un defecto leve en el espejo. Scientific American reportó que la NASA, la NRO y L3Harris no respondieron dónde está hoy ese equipo.
El Roman sí salió de Rochester y espera el despegue del 30 de agosto desde la plataforma 39A, con un costo total de ciclo de vida de unos 4,300 millones de dólares. Su press kit consigna la manufactura final en Rochester, pero no el programa de espionaje que puso ese espejo en manos de la NASA.
