✨︎ Resumen (TL;DR):
- DESI Legacy Imaging Surveys publicó un mapa bidimensional con 5.6 billones de píxeles y 3,920,661,806 objetos únicos.
- El mapa cubre alrededor de 75% del cielo; el 25% restante corresponde al plano de la Vía Láctea, que el sondeo evitó por su polvo, gas y densidad estelar.
- El visor es gratuito y público, pero más de la mitad de las fichas son fuentes puntuales que la imagen no resolvió como objetos extendidos.
El equipo de DESI Legacy Imaging Surveys publicó el 10 de agosto de 2026 el mayor mapa bidimensional del universo hasta ahora: una imagen de 5.6 billones de píxeles con un catálogo de 3,920,661,806 objetos únicos. El visor está disponible gratis en cualquier navegador. La cobertura llega a alrededor de 75% del cielo porque el proyecto dejó fuera a propósito el 25% que coincide con el plano de la Vía Láctea, donde el polvo, el gas y la densidad de estrellas dificultan observar galaxias débiles y lejanas.
Berkeley Lab y NOIRLab anunciaron la entrega después de 13 años de trabajo. El mapa bidimensional del DESI Legacy Imaging Surveys es un registro del cielo extragaláctico que ubica galaxias y estrellas y registra su brillo en luz visible e infrarroja. Los tres sondeos originales apuntaron a unos 14,000 grados cuadrados fuera del disco de nuestra galaxia.

El hueco está en la Vía Láctea por diseño
Para estudiar galaxias débiles y lejanas a lo largo de casi toda la historia del cosmos, el sondeo evita mirar a través del disco de la Vía Láctea. Ahí se concentran el polvo y el gas, además de una alta densidad de estrellas, y esos elementos complican la observación de los objetos que el equipo busca.
A principios de septiembre, Arjun Dey, codirector del proyecto y astrónomo de NOIRLab, explicó la geometría de las observaciones. El sondeo apunta en conos centrados perpendicularmente al disco. Dey lo resumió así: “miramos sobre todo hacia fuera del disco”.
Las estrellas que sí aparecen en el mapa tienen otra función. El equipo las usa para reconstruir la estructura del halo de la Vía Láctea y su historia de formación, con mediciones de velocidades radiales, temperaturas y distancias.
Qué contiene el catálogo de DR11
El anuncio de agosto habló de casi 4,000 millones de objetos. La descripción técnica de DR11, fechada el 31 de agosto de 2026, los distribuye en seis tipos morfológicos. El grupo más numeroso es el de las fuentes puntuales.
Una fuente puntual es una representación de un objeto que la imagen no alcanza a resolver como extendido, por lo que el modelo lo trata como un punto. Eso no significa necesariamente que sea una estrella.
El desglose de objetos únicos es el siguiente:
| Tipo | Qué describe | Objetos únicos |
|---|---|---|
| PSF | Fuente puntual; la imagen no la resuelve como extendida | 2,198,481,904 |
| REX | Galaxia exponencial redonda, de radio variable | 1,254,845,216 |
| EXP | Perfil exponencial, típico de galaxias espirales | 239,233,970 |
| DEV | Perfil de De Vaucouleurs, típico de galaxias elípticas | 152,437,044 |
| SER | Perfil de Sérsic | 75,330,502 |
| DUP | Fuente de Gaia ya ajustada por un objeto extendido; no recibe flujo óptico propio | 333,170 |
| Total | Suma de los seis tipos | 3,920,661,806 |
Las fuentes puntuales suman 2,198,481,904. Dey calcula que alrededor de 95% de esos 2,198 millones son estrellas, aunque el equipo no las tuvo como prioridad. El resto del catálogo corresponde a perfiles de galaxia de distinto tipo.
El umbral de entrada también está documentado. La detección corre a 6 sigmas. Para que una fuente deje de tratarse como punto y pase a modelarse como galaxia extendida, el ajuste debe mejorar lo suficiente. En la práctica, cualquier clasificación extendida corresponde a una detección de al menos 5.8 sigmas; los perfiles de Sérsic, a 6.5 sigmas.
El DR11 crece sobre todo hacia el sur
El DR11, la undécima entrega, no rehízo todo el cielo. Sus únicos datos nuevos están en la región sur; la región norte solo incluye reducciones de material que ya aparecía en el DR9 y, por esa razón, se queda sin banda i.
El añadido reúne observaciones de la cámara DECam tomadas entre el 31 de agosto de 2013 y el 11 de septiembre de 2024. Buena parte proviene del Dark Energy Survey, además de los sondeos DELVE y DeROSITA.
Con ese material, la huella del sondeo se extiende más allá de 20,000 grados cuadrados. Desde el DR11, la astrometría se ancla por completo a Gaia DR3, con residuos que suelen quedar por debajo de 0.03 segundos de arco.
La parte pesada ocurrió en el procesamiento
Integrar 263,407 exposiciones telescópicas tomadas en 2,285 noches exigió combinar imágenes obtenidas bajo distintas condiciones atmosféricas y de telescopio. Berkeley Lab detalló que el equipo tardó cerca de un año en escribir el código y ocho semanas en procesar las imágenes en la supercomputadora Perlmutter del NERSC.
El centro señaló que esta fue la primera entrega que usó GPU. Las diez anteriores hicieron todo el flujo de reducción en CPU.
El mapa ya alimenta al sondeo de DESI
El mapa plano es el paso previo al mapa en tres dimensiones. Registra dónde están las galaxias y las estrellas y qué tan brillantes se ven. Con esa información, DESI elige a cuáles apuntar y mide su luz en distintas longitudes de onda hasta obtener distancias; después, esas distancias sirven para rastrear la energía oscura a lo largo del tiempo.
Berkeley Lab indicó que esta versión se usa para seleccionar blancos de DESI desde junio de 2026. DESI terminó en abril de 2026 su sondeo original de cinco años, antes de lo previsto.
El equipo espera publicar en 2027 resultados mejorados de ese primer lustro, mientras las observaciones siguen hasta 2028. Los resultados preliminares apuntaron a que el efecto de la energía oscura podría debilitarse con el tiempo, una discusión que sigue abierta.
Un visor público con límites claros
Las versiones anteriores del mapa aparecen citadas en más de 1,800 trabajos científicos. David Schlegel, codirector de los Legacy Surveys en Berkeley Lab, describió el visor como una herramienta que ya forma parte del trabajo de investigación astronómica: lo normal es abrirlo para ver qué es el objeto con el que se está trabajando.
Para quien no hace ciencia, el acceso es directo. El visor es público y permite recorrer las 3,920 millones de fichas del cielo. La advertencia está en el catálogo: más de la mitad son puntos que el sondeo no alcanzó a resolver como objetos extendidos.
Por ahora, el mapa funciona como insumo de trabajo para seleccionar los blancos de DESI. Al recorrerlo, conviene tener presentes sus dos decisiones centrales: el sondeo evitó el plano de la Vía Láctea y el catálogo conserva millones de fuentes que la imagen solo pudo modelar como puntos.
