✨︎ Resumen (TL;DR):
- La OMM reporta un 80% de probabilidad de que ocurra El Niño entre junio y agosto de 2026.
- Las aguas del Pacífico registran temperaturas subterráneas de hasta 6 °C por encima del promedio.
- Expertos advierten que este fenómeno podría colocar a 2026 como el año más caluroso de la historia.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) declaró el desarrollo de condiciones de El Niño en el Pacífico tropical, con un 80% de probabilidad de que el fenómeno se consolide entre junio y agosto de 2026. Esta alerta exige una preparación internacional inmediata ante el riesgo inminente de sequías, lluvias extremas y olas de calor que afectarán a múltiples regiones del planeta.
El Niño es un fenómeno climático que calienta las aguas del Océano Pacífico ecuatorial e impacta la atmósfera, alterando los patrones de temperatura y precipitación en todo el mundo.
La probabilidad de que el fenómeno persista hasta noviembre de 2026 supera el 90%, según el reporte del organismo. Ante esta situación, el secretario general de la ONU, António Guterres, emitió un llamado urgente para mitigar sus efectos.
“La ciencia es clara: El Niño está llegando a nuestra puerta en los próximos meses con un 90% de certeza”, advirtió Guterres en una declaración en video. “Las condiciones de El Niño echarán más gasolina al fuego de un mundo en calentamiento. Los impactos golpearán con mayor fuerza, viajarán aún más lejos y cruzarán fronteras con una velocidad devastadora”, añadió.
Por su parte, la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, instó a los gobiernos y agencias humanitarias a anticiparse a este escenario.
“Necesitamos prepararnos para un evento de El Niño potencialmente fuerte, el cual exacerbará la sequía y las lluvias intensas, y aumentará el riesgo de olas de calor tanto en la tierra como en el océano”, señaló Saulo. La funcionaria recordó que el evento anterior de 2023-24 estuvo entre los cinco más intensos registrados, impulsando las temperaturas globales récord vistas en 2024.

Un motor térmico bajo el océano
Los análisis meteorológicos revelan que las temperaturas de la superficie marina en el Pacífico ecuatorial central y oriental se acercaron a los umbrales de El Niño entre finales de abril y mediados de mayo de 2026.
Este calentamiento superficial se alimenta de anomalías en el subsuelo marino, donde las temperaturas superaron en más de 6 °C el promedio habitual, creando una reserva masiva de calor que empuja los termómetros hacia arriba.
Otras agencias científicas respaldan estas proyecciones. El Centro de Predicción Climática de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) reportó en mayo un 82% de probabilidad de que el fenómeno surja entre mayo y julio, extendiendo un 96% de posibilidades de que continúe durante el invierno del hemisferio norte. Asimismo, el Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad de la Universidad de Columbia elevó la probabilidad al 98% para el periodo de mayo a julio.
Aunque todavía existe incertidumbre sobre la fuerza máxima que alcanzará, la mayoría de los modelos de pronóstico sugieren que será un evento de moderado a fuerte. La OMM prevé temperaturas terrestres por encima de lo normal en casi todas las regiones del planeta durante los próximos meses.
Científicos de diversas instituciones advierten que la combinación de este fenómeno con el calentamiento global de fondo por gases de efecto invernadero podría perfilar a 2026 como el año más cálido de la historia registrada, o bien el segundo más caluroso.
Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20
