✨︎ Resumen (TL;DR):
- Los primeros eucariontes vivieron en fondos marinos poco profundos con presencia de oxígeno hace casi 1,750 millones de años.
- El nivel de oxígeno en la atmósfera terrestre durante esa época era menor al 1% de los niveles actuales.
- Estos organismos primitivos evitaron el océano abierto durante aproximadamente 1,000 millones de años antes de expandirse.
Científicos de la Universidad McGill y la Universidad de California en Santa Bárbara descubrieron que los eucariontes más antiguos de la Tierra, ancestros directos de toda la vida compleja, habitaron fondos marinos poco profundos y oxigenados hace casi 1,750 millones de años, desafiando la idea de que surgieron en entornos hostiles sin oxígeno.
Un estudio publicado en la revista Nature el 20 de mayo de 2026 revela que estos organismos primitivos evitaron el océano abierto durante aproximadamente 1,000 millones de años. Los investigadores demostraron que la vida compleja se estableció casi de manera exclusiva en rocas formadas en ecosistemas marinos con presencia de oxígeno.
“Descubrimos que los eucariontes más antiguos que hemos visto hasta ahora ya necesitaban oxígeno en cierta medida”, detalló Leigh Anne Riedman, paleontóloga de la Universidad de California en Santa Bárbara (UCSB) y coautora principal del análisis.
Eucariontes son células complejas con núcleo y organelos que dieron origen a plantas, animales y hongos.

El refugio de la vida primitiva
Para llegar a esta conclusión, el equipo analizó microfósiles extraídos de núcleos de perforación en las cuencas de McArthur y Birrindudu, en el Territorio del Norte de Australia. En este lugar se resguardan los restos fósiles de eucariontes más antiguos y aceptados por la comunidad científica.
Entre hace 1,750 y 1,400 millones de años, esta región australiana albergaba un mar interior poco profundo con lagunas, llanuras de lodo y aguas costeras tranquilas. En ese periodo de la historia terrestre, el oxígeno atmosférico representaba menos del 1% de los niveles actuales.
Riedman identificó y clasificó los microfósiles, mientras que Maxwell Lechte y Galen Halverson, de la Universidad McGill, estudiaron las condiciones ambientales mediante sedimentología y geoquímica. Los expertos cruzaron los datos de los fósiles con cuatro entornos distintos: lagunas, zonas de marea, áreas costeras y aguas profundas.
El origen de las mitocondrias
Los científicos utilizaron indicadores minerales como la pirita de hierro para medir los niveles de oxígeno de cada muestra. Los resultados indican que los eucariontes habitaban sobre o dentro del lecho marino, lo que facilitó una interacción biológica crucial.
Este estilo de vida en el fondo del mar propició que los eucariontes primitivos entraran en contacto estrecho con otros organismos. Dicha cercanía permitió la integración de bacterias libres que eventualmente se convirtieron en mitocondrias, las centrales energéticas que hoy impulsan a las células de los seres vivos.
Este hábitat tan restringido ayuda a comprender por qué estos seres no se diversificaron de forma masiva durante casi 1,000 millones de años. Los fósiles de hace 800 millones de años muestran prácticamente a los mismos protagonistas que aquellos de hace 1,700 millones de años.
“La distribución de los fósiles también muestra que los eucariontes probablemente vivieron en el fondo marino y no se expandieron hacia los océanos abiertos sino hasta unos 1,000 millones de años después, lo que transformó la biosfera una vez más”, concluyó Lechte, actual investigador de la Universidad de Sídney.
El estudio contó con el respaldo financiero de la Fundación Simons, la Fundación Gordon y Betty Moore, y el programa de Exobiología de la NASA.
