✨︎ Resumen (TL;DR):
- Un estudio de más de 100 fósiles de Spriggina floundersi en Australia reveló que este animal prefería doblarse hacia la derecha.
- Los investigadores confirmaron estadísticamente esta inclinación con un valor de p = 0.0017, descartando el efecto de las corrientes.
- El hallazgo retrasa cientos de millones de años el origen de la lateralidad y sugiere un sistema nervioso complejo en el periodo Ediacárico.
Un equipo liderado por el Museo Americano de Historia Natural descubrió que el fósil de Spriggina floundersi, un organismo marino de 550 millones de años de antigüedad, muestra la evidencia más antigua conocida de lateralidad animal. Al analizar más de 100 ejemplares, los científicos determinaron que este animal prefería girar hacia la derecha, lo que revela que los seres vivos desarrollaron sistemas nerviosos complejos mucho antes de lo que se estimaba.
Spriggina floundersi es un organismo marino extinto del periodo Ediacárico que habitaba el fondo del mar y poseía simetría bilateral junto con una cabeza de forma curva similar a una herradura.

El misterio de los giros en la roca
En el Parque Nacional Nilpena Ediacara, en Australia, tormentas submarinas sepultaron rápidamente a estos seres bajo arena fina hace millones de años. El equipo de investigadores analizó la forma de los moldes fosilizados y notó que cerca del doble de los ejemplares se curvaba hacia la izquierda en la piedra.
Dado que estos fósiles son moldes en negativo, es decir, una imagen en espejo, esa curva hacia la izquierda significa que el animal vivo se doblaba hacia la derecha. Tras aplicar un análisis estadístico, los científicos obtuvieron un valor de p = 0.0017, lo que demuestra que esta inclinación no ocurrió por azar.
El grupo de investigación también descartó que las corrientes marinas provocaran esta posición. En los lechos sin señales de corriente, los fósiles apuntaban en todas direcciones y ejemplares vecinos se doblaban hacia lados distintos, lo que demuestra que cada individuo se movía por su cuenta.
Un sistema nervioso más desarrollado
La lateralidad se asocia con un cerebro capaz de delegar funciones a distintas partes del cuerpo. Scott Evans, curador adjunto del museo y autor principal, explicó: “Cuando hablamos de ser diestro o zurdo, la mayoría de la gente piensa en cómo sostiene un lápiz o patea un balón de fútbol. Pero nuestra investigación muestra que un animal sin manos ni pies, que vivió hace más de 500 millones de años, pudo haber tenido su propia versión de la lateralidad.”
Mary Droser, paleontóloga de la Universidad de California en Riverside, añadió que esto “es un recordatorio de que algunos de los rasgos que damos por sentados hoy tienen orígenes increíblemente antiguos.”
Aunque los científicos evitan asignar una función específica a este giro, el comportamiento evidencia que la especialización de los lados del cuerpo ya venía integrada en la biología animal mucho antes de que evolucionaran las extremidades.
