✨︎ Resumen (TL;DR):
- Un equipo de científicos determinó que el aumento del tamaño del cerebro en el género Homo ocurrió por procesos evolutivos neutrales.
- El análisis estadístico de 87 cráneos fósiles descartó que la selección natural para ser más inteligentes fuera el motor de este cambio.
- El crecimiento cerebral se debió a cambios genéticos aleatorios que ocurrieron cuando se relajaron ciertas restricciones biológicas.
Un estudio de la Universidad de Tübingen desafía la creencia de que el crecimiento del cerebro humano fue impulsado por la selección natural para hacernos más inteligentes. La investigación revela que los cambios genéticos aleatorios y largos periodos de inactividad evolutiva explican mejor el desarrollo de nuestros cráneos.
La paleoantropóloga Katerina Harvati lideró el estudio, publicado en la revista Nature Communications. Junto con el coautor Mark Hubbe, analizó datos tridimensionales de 87 cráneos fósiles que abarcan diversas especies del género Homo, como Homo erectus, Homo heidelbergensis, Homo neanderthalensis y Homo sapiens primitivos.
Los científicos probaron seis modelos matemáticos de cambio evolutivo para determinar cuál explicaba con mayor precisión el aumento del tamaño del cerebro y la reducción del rostro a lo largo de dos millones de años. Los resultados favorecieron de forma contundente a los procesos evolutivos neutrales, como el paseo aleatorio sin sesgo y la estasis evolutiva, frente a la selección natural direccional.
“Nuestros análisis confirman las tendencias evolutivas conocidas del crecimiento neurocraneal y la reducción facial, pero muestran que la variación dentro de nuestro género se explica mucho mejor mediante procesos evolutivos neutrales y largas fases de estasis evolutiva”, explicó Hubbe en un comunicado emitido por la institución alemana.

Un cambio de paradigma en la evolución humana
La investigación no niega que el cerebro humano haya aumentado de tamaño o que el rostro se haya achicado, pues ambos fenómenos están comprobados. El cambio radica en el mecanismo físico detrás de este proceso. En lugar de una presión constante que empujara al cerebro a ser cada vez más grande, el patrón estadístico se asemeja a un rasgo que se movió libremente dentro de ciertos límites. Cuando estas barreras biológicas o ecológicas se relajaban temporalmente, el crecimiento ocurría.
La evolución neutral es un proceso evolutivo que explica cómo las variaciones genéticas se extienden en una población por puro azar.
El estudio demuestra que la reducción de la cara mostró una tendencia aún más fuerte hacia la inmovilidad evolutiva que el propio cerebro. Esto sugiere que el rostro permaneció prácticamente congelado durante largos periodos, y que sus pequeñas variaciones fueron solo ruido estadístico alrededor de una forma fija.
Este descubrimiento obliga a la ciencia a replantearse las preguntas sobre nuestros orígenes. En palabras de Harvati: “Nuestros hallazgos cambian el enfoque. En lugar de preguntarnos por qué los humanos evolucionaron continuamente hacia cerebros más grandes y caras más pequeñas, la pregunta ahora es qué limitaciones se levantaron periódicamente para permitir estos cambios”.
