✨︎ Resumen (TL;DR):
- El robot FAAV, de 250 gramos, logra nadar y volar usando únicamente el aleteo de sus alas sin recurrir a motores extra o hélices.
- Investigadores del MIT y la EPFL publicaron el diseño en Science, abriendo camino para explorar zonas de difícil acceso costero.
- El aparato realiza el despegue acuático en menos de un segundo, a unos 70 grados de inclinación y sin usar cables.
FAAV es un robot de alas batientes que nada bajo el agua y vuela para medir el océano costero de manera económica. Investigadores del MIT y la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) diseñaron este dispositivo de 250 gramos que cabe en la palma de la mano.
El prototipo, presentado el 9 de julio de 2026 en la revista Science, imita la física de aves buceadoras como los frailecillos. Logra la hazaña de romper la tensión superficial del agua en menos de un segundo solo con el movimiento de sus alas flexibles de nailon y fibra de carbono.
Para optimizar el peso, el equipo del laboratorio AURA, liderado por Raphael Zufferey, diseñó un cuerpo que se inunda por completo de manera intencional. Cada componente de hardware se impermeabilizó de forma individual con silicona, sumando apenas 13 gramos (el 5% del peso total) para lograr una flotabilidad neutra.

El reto de escapar de la gravedad del agua
El agua es aproximadamente 1,000 veces más densa que el aire, lo que exige dinámicas de movimiento completamente distintas. El robot ajusta su ritmo de forma drástica: en el aire aletea entre 5 y 6 veces por segundo (y sube a 10 Hz para despegar), mientras que bajo el agua reduce su ritmo a un aleteo cada 10 segundos.
El despegue ocurre en un ángulo de lanzamiento cercano a los 70 grados con la cola pegada al cuerpo. “Despegar las alas de la superficie del agua justo después de la transición fue la parte más difícil”, detalló Zufferey en declaraciones a ZME Science.
Los ingenieros probaron el robot en un tanque de laboratorio y luego en el lago Lemán, en Suiza, logrando arrancar de la superficie sin necesidad de cables, patas o combustibles químicos que usaban prototipos anteriores.
Revelaciones para la biología marina
El desarrollo de este vehículo arrojó datos que sorprendieron a los biólogos al simular condiciones extremas de vuelo y nado:
- Eficiencia de nado: Las alas más pequeñas nadan más rápido, pero no de forma más eficiente. Esto sugiere que las aves pliegan sus alas bajo el agua para ganar velocidad en buceos cortos, no para ahorrar energía.
- El costo del despegue: Salir del agua gasta tanta energía que la mayoría de las aves buceadoras necesitan patalear en la superficie para arrancar, excepto las más ligeras como el martín pescador.
- Alineación natural: De manera espontánea, el robot alcanzó el mismo ritmo de aleteo eficiente que utilizan los peces y aves reales en la naturaleza.
Glenna Clifton, bióloga de la Universidad de Portland, señaló a NPR que este robot “es ligero y potente, y un paso monumental en el desempeño para nadar, volar y hacer la transición entre ambos”. Clifton calcula que el aparato podría cubrir una distancia combinada superior a la de un triatlón de velocidad con una sola carga de batería.
El futuro de la exploración costera
El plan es que oceanógrafos y científicos puedan usar esta herramienta para vigilar arrecifes de coral, poblaciones de peces o icebergs de manera económica. El equipo calcula que el robot puede recorrer unos 6 kilómetros de vuelo o 2 kilómetros de nado por carga de batería.
“Nuestra visión soñada es que oceanógrafos, biólogos marinos y miembros de comunidades costeras lancen este robot desde un barco o desde la orilla, y que vuele cerca de la zona de interés, como un iceberg, una instalación portuaria o un grupo de ballenas. Se sumergiría para tomar una medición o recoger una muestra, y volvería volando para entregar los datos a una fracción del costo de los métodos tradicionales. Después podría salir de nuevo a bucear”, detalló Zufferey.
Actualmente, el FAAV no es autónomo; funciona con secuencias de tiempo preprogramadas y no carga sensores de medición todavía. El equipo trabaja ahora en alas capaces de rotar además de batir, buscando que el robot pueda encadenar la misión completa de crucero, buceo y despegue en condiciones reales de viento y oleaje en mar abierto.
