✨︎ Resumen (TL;DR):
- D-Wave publicó el 5 de agosto de 2026 en Nature una operación de entrelazamiento entre dos qubits de doble carril y dice que ya la integró en sus sistemas de modelo de compuertas.
- El paper reporta unos 500 nanosegundos por operación, fidelidad de 99.60%, erasures de 0.53% por compuerta, errores de fase de 0.1% o menos y 2.8 volteos de bit por cada millón de operaciones.
- El 6 de agosto, el reporte del segundo trimestre mostró 3.07 millones de dólares de ingresos contra 4.03 millones esperados; la acción cerró 9.3% abajo y quedó por debajo de los 20 dólares.
D-Wave publicó el 5 de agosto de 2026 en Nature una operación de entrelazamiento entre dos qubits superconductores de doble carril, la compuerta de dos qubits que faltaba para su arquitectura de modelo de compuertas. La operación tarda unos 500 nanosegundos y registró 0.53% de erasures por compuerta, errores de fase de 0.1% o menos y 2.8 volteos de bit por cada millón de operaciones. Al día siguiente, el reporte trimestral mostró ingresos de 3.07 millones de dólares contra 4.03 millones esperados y la acción cayó 9.3%.

La compuerta que faltaba en el modelo de dos qubits
Un qubit de doble carril es un qubit superconductor que guarda la información en dos cavidades de microondas que comparten un solo fotón. Si el fotón está en la cavidad izquierda, el estado es 0; si está en la derecha, es 1. Cuando desaparece de ambas cavidades, el hardware detecta la pérdida en ese momento.
Una erasure es un error cuya ubicación conoce el hardware. En un transmón convencional, la misma pérdida puede disfrazarse de volteo de bit y el cálculo continúa equivocado, sin avisar. Un código que corrige n volteos de bit puede corregir el doble de erasures porque el decodificador sabe dónde ocurrió el fallo.
D-Wave explica en su blog que las erasures representan cerca del 90% de los errores cuando el qubit está en reposo. La dificultad estaba en demostrar que esa ventaja se mantuviera durante una operación de dos qubits, donde el sistema necesita entrelazar ambos estados.
La secuencia Swap-Wait-Swap mueve el fotón del qubit de control a un acoplador transmón, deja que la interacción entre el acoplador y el qubit objetivo haga su trabajo y devuelve el fotón a su cavidad. El procedimiento enciende y apaga el entrelazamiento sin tocar nada más. D-Wave dice que ya integró la operación en sus sistemas de modelo de compuertas.
Las mediciones sobre un estado de Bell dieron una fidelidad de 99.60%. Cada compuerta tomó unos 500 nanosegundos, dejó erasures de 0.53%, errores de fase residuales de 0.1% o menos y alrededor de 2.8 volteos de bit por cada millón de operaciones, una tasa del orden de tres por millón.
El artículo coloca el error por compuerta entre “los mejores reportados para qubits superconductores”.
La reducción de 10 veces todavía es una simulación
La cifra de una reducción de 10 veces del error lógico no salió de una prueba en el chip. Proviene de simulaciones de un código de superficie alimentadas con los datos del paper.
Trevor Lanting, director de desarrollo de D-Wave, lo explicó así: “Determinar Lambda experimentalmente es parte de la hoja de ruta de D-Wave”.
La fidelidad que D-Wave resume como cercana a 99.9% también tiene una condición: es post-seleccionada. El cálculo elimina las corridas en las que apareció una erasure. Esa práctica sirve para caracterizar un qubit de borrado, pero una computadora terminada tendría que corregir esos casos, no descartarlos.
Los datos se separan así:
- La compuerta entre dos qubits físicos se midió en laboratorio y el paper fue revisado por pares.
- La reducción de 10 veces del error lógico proviene de simulaciones con esos datos.
- El sistema de 100 qubits lógicos para 2032 pertenece a la hoja de ruta corporativa.
D-Wave todavía no tiene una computadora cuántica tolerante a fallos. Lo publicado en Nature es una compuerta entre dos qubits físicos con post-selección de errores.
La demostración anunciada será un código de superficie de distancia 3, con ciclos completos de corrección sobre 17 qubits de doble carril y sin post-selección. El material suplementario reproduce el resultado en otros siete pares del mismo chip de ocho qubits, por lo que la compuerta no quedó restringida a un único par.
La arquitectura llegó con una compra de 550 millones
La arquitectura de doble carril no nació en D-Wave. La compañía compró Quantum Circuits Inc., una startup del físico de Yale Rob Schoelkopf, por unos 550 millones de dólares. La operación se cerró en enero de 2026.
Schoelkopf, coinventor del transmón, firma el paper como científico en jefe de D-Wave. La compra también tuvo un costo visible en la caja: pasó de 819.3 a 546.2 millones de dólares en el último año y más del 90% de esa caída se explica por la adquisición.
D-Wave quedó con dos programas que debe financiar al mismo tiempo: el recocido cuántico, orientado a problemas de optimización, y el modelo de compuertas de propósito general.
La hoja de ruta de la compañía contempla:
- Modelo de compuertas: 17 qubits en 2026, 49 en 2027 y 181 en 2028.
- Qubits lógicos: 10 en 2030 y 100 en 2032, con capacidad para más de un millón de operaciones.
- Recocido cuántico: un sistema multichip de unos 20,000 qubits en 2029 y de 100,000 en 2031.
El trimestre puso el negocio bajo presión
El 6 de agosto de 2026, antes de la apertura, D-Wave reportó ingresos de 3.07 millones de dólares, prácticamente iguales a los de un año antes, pero por debajo de los 4.03 millones del consenso.
La pérdida fue de 0.13 dólares por acción, frente a los 0.09 dólares esperados. Los gastos operativos sumaron 55 millones de dólares, un 93% más que el año anterior. La pérdida operativa llegó a 53.3 millones y la pérdida de EBITDA ajustado alcanzó 37.1 millones.
La acción cerró con una caída de 9.3% y volvió a quedar por debajo de los 20 dólares.
Las reservas del primer semestre llegaron a 35.5 millones de dólares, frente a 2.9 millones un año antes, un salto de 1,120%. Ese total incluye la venta de un sistema de 20 millones de dólares a Florida Atlantic University que todavía no se reconoce como ingreso.
Los compromisos contratados pendientes subieron 668% hasta 40.7 millones de dólares. La compañía calcula que 57% se convertirá en ingresos durante los próximos 12 meses.
Los clientes comerciales aportaron 62.4% de la facturación trimestral, frente a 45.1% un año antes. El 27 de julio, AT&T firmó la ampliación de su acuerdo después de un piloto en el que una tarea de optimización de red pasó de una hora a menos de 15 segundos.
Alan Baratz, CEO de D-Wave, lo resumió en el comunicado: “D-Wave está traduciendo su liderazgo técnico en avance comercial”.
En esa misma semana, SK hynix aprobó una inversión de 38,000 millones de dólares para dos fábricas y su acción cayó 4.88% ese día. Fue otro anuncio técnico grande que la bolsa recibió con signo negativo.
La prueba pendiente tiene nombre y tamaño
La publicación y la caída bursátil miden cosas distintas. El paper demuestra una operación entre dos qubits físicos; el reporte trimestral mostró ingresos de 3.07 millones de dólares frente a 4.03 millones esperados, una pérdida de 0.13 dólares por acción frente a 0.09 y gastos operativos de 55 millones.
La demostración anunciada por Lanting será un código de superficie de distancia 3 sobre 17 qubits de doble carril, con ciclos completos de corrección y sin post-selección. Si el sistema corrige sus erasures en vez de descartarlas, la hoja de ruta de 2032 tendrá un respaldo experimental que hoy solo aparece en simulaciones.
Si no, la compra de 550 millones de dólares habrá dejado a D-Wave con una compuerta entre dos qubits físicos, pero no con una computadora cuántica tolerante a fallos. La compuerta ya tiene publicación en Nature y mediciones repetidas en siete pares adicionales. El dato que falta es demostrar que el hardware puede corregir el error que detecta.
