✨︎ Resumen (TL;DR):
- Nvidia enviará su supercomputadora Vera Rubin NVL72 con módulos de memoria SOCAMM de 96 GB en lugar de los 192 GB previstos.
- El cambio reduce la memoria RAM del sistema de 54 TB a 28 TB por rack, desplomando las acciones de Micron más de un 10%.
- La arquitectura modular SOCAMM2 permitirá a los clientes actualizar la memoria de forma manual una vez que mejore el suministro global.
Nvidia equipará sus nuevos sistemas de supercomputación para inteligencia artificial Vera Rubin NVL72 con la mitad de la memoria de procesamiento originalmente proyectada. Este ajuste técnico en la cadena de suministro provocó pánico en los mercados financieros, borrando más de 100 mil millones de dólares en valor de mercado para la empresa de semiconductores Micron Technology.
Un informe de la firma de análisis SemiAnalysis reveló que los servidores de última generación Rubin NVL72 de Nvidia utilizarán módulos SOCAMM de 96 GB por ranura, en lugar de las unidades de 192 GB necesarias para aprovechar al máximo las capacidades de los procesadores Vera.
Como consecuencia, cada rack de servidores contará con aproximadamente 28 TB de memoria RAM LPDDR5X en el lado del procesador (CPU), una cifra muy inferior a los 54 TB teóricos que Nvidia detalló durante el pasado CES 2026. En aquel evento, la tecnológica aseguró que cada CPU Vera soportaría hasta 1.5 TB de memoria.
Esta reducción en la capacidad inicial no afecta a la memoria de video de las tarjetas gráficas (GPU). Cada chip de gráficos Rubin mantendrá intactos sus 288 GB de memoria de banda ancha HBM4, sumando un total de 20.7 TB por rack distribuidos en sus 72 GPUs.

Reacción en Wall Street y flexibilidad del hardware
A pesar de que el cambio se limita a la memoria del procesador principal, el mercado reaccionó con nerviosismo. Las acciones de Micron cayeron más del 10% durante la jornada del 4 de junio, arrastrando también a competidores clave como SK Hynix y Samsung.
La presión sobre el sector de semiconductores aumentó tras el reporte trimestral de Broadcom. Aunque la compañía registró un sólido crecimiento de ingresos del 48% interanual, su director ejecutivo, Hock Tan, optó por no elevar las proyecciones de ganancias anuales para chips de inteligencia artificial, lo que enfrió las expectativas de los inversionistas.
Sin embargo, analistas del sector restaron dramatismo a la situación. A diferencia de plataformas previas de Nvidia donde la memoria se soldaba directamente a las tarjetas de circuitos, la arquitectura de Vera Rubin emplea módulos SOCAMM2 estandarizados por JEDEC.
Esto significa que los componentes son intercambiables y actualizables de forma sencilla. Los compradores de estos supercomputadores podrán adquirir e instalar módulos de mayor capacidad por su cuenta en el futuro, conforme mejore la disponibilidad de almacenamiento en el mercado.
Estrategia ante la escasez de componentes
La decisión de Nvidia responde a un cuello de botella logístico. En una conferencia reciente, directivos de Micron confirmaron que la demanda global de memorias supera por mucho su capacidad de producción actual, una tendencia que estiman se prolongará más allá de 2026, impulsada por un incremento del 110% interanual en el precio promedio de la memoria DRAM.
Al despachar las supercomputadoras con una configuración inicial más baja, Nvidia evita detener sus líneas de ensamblaje por falta de inventario de chips LPDDR5X. Esta maniobra le permite entregar un mayor volumen total de servidores listos para operar, resolviendo la escasez mediante la actualización posterior de los equipos en los centros de datos de los clientes.
