✨︎ Resumen (TL;DR):
- Anduril y Archer desarrollaron a Thunder, una plataforma autónoma híbrida-eléctrica de despegue vertical (VTOL) para defensa.
- Las acciones de Archer Aviation (ACHR) subieron un 19.59% impulsadas por la expansión del negocio hacia el sector militar.
- La aeronave autónoma transportará hasta 10 misiles y realizará su primer vuelo de prueba en 2027.
Las compañías Anduril y Archer Aviation presentaron en el Farnborough International Airshow de Londres a Thunder, un dron de ataque militar autónomo de despegue y aterrizaje vertical (VTOL). Este desarrollo conjunto impulsó las acciones de Archer, que cerraron la jornada del lunes con un incremento del 19.59%, abriendo una nueva línea de negocio en el sector de la defensa táctica.
Thunder es un rotorcraft de ataque autónomo que vuela sin piloto para asistir a helicópteros militares tripulados en misiones tácticas de alto riesgo. La aeronave utiliza el software de autonomía Lattice de Anduril, lo que le permite desplazarse de forma independiente o en formación aérea integrada.
El aparato funciona mediante un sistema de propulsión híbrido-eléctrico en serie. Un motor de combustión a bordo genera electricidad para alimentar los rotores basculantes desarrollados por Karem Aircraft. Este diseño le permite despegar de forma vertical sin pista de aterrizaje, transicionar a vuelo de ala y reducir su firma acústica en vuelos rasantes.

Capacidad de fuego y logística modular
Para facilitar su distribución, el fuselaje completo de Thunder se puede desmontar y transportar dentro de un contenedor marítimo de carga estándar. En combate, el dron cuenta con bahías de carga modulares en la nariz y el centro de su estructura que agilizan los cambios de armamento según la misión.
La plataforma militar puede cargar hasta 10 misiles aire-tierra del tipo Hellfire, 16 efectos lanzados o 76 cohetes de 70 milímetros. Adicionalmente, cuenta con espacio para equipar una docena de municiones diseñadas para neutralizar otros drones en el campo de batalla.
La inclusión de Thunder responde a la vulnerabilidad actual de los helicópteros de ataque frente a defensas aéreas de bajo costo. Al operar como un escolta robotizado, asume el papel de explorador que la milicia estadounidense dejó vacante tras retirar el helicóptero Bell OH-58D Kiowa Warrior y cancelar el programa FARA en 2024.
El despegue de Archer en Wall Street y el mercado civil
El anuncio provocó entusiasmo inmediato en la bolsa de valores. El precio de la acción de Archer (NYSE: ACHR) subió hasta cerrar en 5.31 dólares, registrando un volumen negociado de 95.7 millones de acciones, una cifra que duplica la media registrada por la empresa en el último trimestre.
El fundador y director ejecutivo de Archer Aviation, Adam Goldstein, destacó la ingeniería detrás del proyecto:
“Esta misión exigía un diseño desde cero, construido desde la base para responder a las necesidades de las aplicaciones comerciales y de defensa modernas. No podíamos simplemente ajustar nuestra aeronave actual. Junto a Anduril adoptamos un enfoque audaz de primeros principios para desarrollar lo que creemos que es la aeronave de despegue vertical más sofisticada jamás construida.”
Por su parte, el director de estrategia de Anduril, Chris Brose, defendió la rentabilidad de emplear unidades de combate autónomas frente a las aeronaves tripuladas tradicionales:
“Toda la cuestión de qué tan prescindible es el aparato está, obviamente, en el ojo de quien lo mira. Va a ser un sistema que quieres recuperar cuando lo lanzas, pero que puedes permitirte perder si hace falta.”
El primer vuelo de prueba de Thunder está programado para el año 2027. Paralelamente, Archer mantendrá su plan para el sector civil, donde busca certificar sus modelos de transporte urbano para operar como taxis aéreos oficiales durante los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
