Sombrilla de 700,000 km para mantener habitable la Tierra

Sombrilla de 700,000 km para mantener habitable la Tierra

Un plan hipotético propone una sombrilla de 700,000 km y reactores en Júpiter para mantener habitable la Tierra.

Por Humberto Toledo el 4 de agosto del 2026 a las 9:49 pm PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • Gabriel Harry, investigador independiente, propone siete obras de megaingeniería para conservar la habitabilidad de la Tierra cuando el Sol deje de servir.
  • El cálculo llega a 9.1 × 10¹⁵ años, equivalentes a 9,100 billones de años en la escala del español y unas 660,000 veces la edad actual del universo.
  • La propuesta necesita una sombrilla espacial, reactores de fusión en Júpiter y antimateria en el núcleo terrestre, pero ninguna de esas tecnologías existe hoy.

Gabriel Harry, investigador independiente, publicó el 13 de julio de 2026 en el Journal of the British Interplanetary Society un trabajo que propone siete obras de megaingeniería para mantener habitable a la Tierra cuando el Sol deje de servir. El diseño combina una sombrilla espacial de 700,000 kilómetros, reactores de fusión dentro de la atmósfera de Júpiter y un motor de antimateria enterrado en el núcleo terrestre. Si las siete salvaguardas se implementaran y mantuvieran, el cálculo llevaría la habitabilidad hasta 9.1 × 10¹⁵ años, frente a los mil millones que le quedarían al planeta sin intervención.

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La Tierra perdería su habitabilidad mucho antes de la gigante roja

Los 5,000 millones de años que suelen citarse no corresponden al fin de la habitabilidad. Esa cifra describe la etapa de gigante roja, cuando el Sol se hincharía y podría tragarse a los planetas interiores.

La habitabilidad terminaría mucho antes. El Sol gana cerca de 10% de brillo cada mil millones de años, un aumento que bastaría para desatar un efecto invernadero desbocado y evaporar los océanos dentro de unos 1,000 millones de años. Ese plazo llega cinco veces antes que la fase de gigante roja. Un estudio reciente mencionado en el material extiende el margen hasta unos 1,800 millones de años, así que la cifra inicial no está cerrada.

El plazo exige una traducción precisa

El artículo expresa el cálculo como 9.1 million billion years, una cifra que la prensa en inglés abrevia como 9.1 quadrillion. En español no significa cuatrillón ni millones de trillones.

El quadrillion inglés equivale a 10¹⁵, mientras que el cuatrillón en español equivale a 10²⁴. La diferencia entre ambas lecturas es de nueve órdenes de magnitud. Además, billion en inglés significa mil millones, no un billón.

Por eso, la traducción correcta es 9,100 billones de años. Esa duración equivale a unas 660,000 veces la edad actual del universo, que ronda los 13,800 millones de años.

Siete amenazas, siete salvaguardas hipotéticas

El resumen del trabajo organiza el problema en siete frentes:

  • El aumento de la luminosidad solar.
  • La posibilidad de que la gigante roja se trague la Tierra.
  • El fin de la tectónica de placas.
  • La pérdida del agua hacia el espacio.
  • Los cambios en la inclinación y la rotación del planeta.
  • Los impactos de objetos como asteroides y cometas.
  • Las amenazas procedentes del exterior del sistema solar.

La respuesta no es una sola estructura. Harry distribuye el problema entre pantallas, fuentes de energía, propulsión planetaria y mecanismos para conservar el interior de la Tierra.

Una sombrilla de 700,000 kilómetros para bloquear el Sol

Para frenar el aumento de la luminosidad, Harry plantea una pantalla de 700,000 kilómetros de ancho, colocada justo por fuera de la órbita de la Luna. Un cable de carbono de 2 millones de kilómetros la sujetaría a un contrapeso en el punto de Lagrange L1.

La sombrilla sería de aluminio, con un espesor de 0.1 milímetros, el mismo del parasol del telescopio James Webb. Su masa rondaría los 10¹⁷ kilogramos. El aluminio saldría del 0.01% de la masa lunar, mientras que el cable exigiría minar 40% de Ceres.

Vista desde la superficie, la estructura taparía unos 70 grados de cielo. El bloqueo resolvería parte del problema solar, pero dejaría a la Tierra sin la luz y el calor necesarios para sostenerla.

Júpiter como fuente de un sol de repuesto

Para compensar esa pérdida, el trabajo propone reactores de fusión que orbitarían a 6,500 kilómetros de profundidad dentro de la atmósfera de Júpiter. Tomarían hidrógeno y helio-4 del propio planeta.

La energía subiría al L1 joviano y después viajaría por láser hasta un relevo que la repartiría sobre la superficie terrestre. El artículo presenta esta infraestructura como una fuente artificial de luz y calor para acompañar a la sombrilla espacial.

Mover la órbita de la Tierra

La propuesta también necesita alejar al planeta del Sol. El trabajo revisa la idea de pastorear un objeto grande del cinturón de Kuiper para que pase cerca de la Tierra cada 6,000 años y eleve su órbita hasta 1.5 unidades astronómicas.

El problema es la marea. Ese objeto ejercería una fuerza unas diez veces mayor que la de la Luna. Harry prefiere un haz continuo de oxígeno minado en Júpiter, disparado junto a la Tierra para arrastrarla poco a poco de 1 a 1.2 unidades astronómicas. La masa del haz equivaldría a la mitad del caudal del Amazonas.

Agua, tectónica y amenazas externas

El agua que se fugue al espacio se repondría con hidrógeno joviano. Para enfrentar el enfriamiento del interior terrestre, que terminaría apagando la tectónica de placas, el plan propone entregar antimateria al núcleo.

La idea más extrema busca proteger al sistema solar de encuentros peligrosos cuando la Vía Láctea choque con Andrómeda. Un haz de hidrógeno disparado cerca del Sol movería la órbita de todo el sistema solar mediante un efecto gravitatorio.

Star-lifting extendería todavía más el cálculo

El star-lifting es una técnica hipotética que extrae masa de la superficie solar con un enjambre de Dyson para frenar la fusión del núcleo.

Al agregarlo, el resumen del artículo estira el plazo calculado diez veces más. Los números asociados a esta idea tienen otra proporción: el enjambre mantendría al Sol en la secuencia principal apenas 400 millones de años adicionales, pero conservaría a la Tierra dentro de la zona habitable unos 7,500 millones de años más.

El texto termina imaginando el momento en que la formación natural de estrellas llegue a su fin y las últimas se apaguen, dentro de cien billones de años. Gabriel Harry escribe: “en la Tierra, el Sol seguiría saliendo a la mañana siguiente”.

Una hipótesis de 14 páginas, no una misión

El artículo tiene un solo autor, ocupa 14 páginas y contiene 3 figuras. Harry también lo puso a disposición como preprint en arXiv, donde aparece clasificado dentro de Física popular.

El resumen condiciona el resultado a que las siete salvaguardas se implementen y se mantengan. El propio texto reconoce que sus ideas son altamente hipotéticas. Ninguna de estas tecnologías existe hoy.

Tampoco hay una agencia espacial trabajando en ellas, ni un programa, presupuesto o misión asociada con las propuestas. El trabajo funciona como un ejercicio sobre los límites de la física, no como una hoja de ruta.

La sombrilla sí tiene un paralelo actual

La propuesta más modesta, el parasol orbital, tiene parentesco con una idea que se discute en congresos y comités reales como freno de emergencia contra el calentamiento global. La escala no es comparable, pero la física de fondo sí: bloquear una fracción de la luz que llega a la Tierra.

El dato concreto queda mucho más cerca que los 9,100 billones de años del cálculo máximo. Sin intervención, la Tierra perdería su habitabilidad en alrededor de 1,000 millones de años, mucho antes de que el Sol entrara en la fase de gigante roja.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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