✨︎ Resumen (TL;DR):
- Astrónomos identificaron 2026 ED138 en datos del observatorio Vera C. Rubin, más allá de Neptuno.
- Su diámetro estimado se ubica entre 600 y 1,500 kilómetros, aunque la luz reflejada no permite medirlo directamente.
- Nuevas observaciones deberán precisar su tamaño y forma para saber si puede clasificarse como planeta enano.
Los astrónomos identificaron en datos del observatorio Vera C. Rubin a 2026 ED138, un objeto que se mueve más allá de Neptuno y podría ser un planeta enano. La detección está confirmada, pero la clasificación sigue pendiente porque su diámetro, estimado entre 600 y 1,500 kilómetros, y su forma aún requieren mediciones más precisas.
Matthew Holman, astrofísico del Centro de Astrofísica Harvard & Smithsonian, detectó el objeto el 13 de octubre mientras analizaba observaciones del telescopio Simonyi, situado en Chile. Trabajaba con Kevin Napier en un programa diseñado para identificar puntos de luz que se desplazan y relacionar observaciones distintas de un mismo cuerpo.
El equipo anunció el hallazgo el 27 de octubre. Después de la detección inicial, los investigadores encontraron más observaciones de Rubin y localizaron a ED138 en imágenes de archivo de otros proyectos que se remontan a 2016. Ese registro de más de una década permitió estudiar mejor su trayectoria.

El brillo no revela por sí solo el tamaño
El rango de 600 a 1,500 kilómetros es amplio porque los astrónomos observan la luz solar que ED138 refleja, no su superficie con el detalle suficiente para medirla directamente.
Holman explicó a GBH que un objeto más pequeño y muy reflectante puede producir una señal parecida a la de otro más grande y oscuro. Por eso, la estimación depende del brillo y la distancia, además de la reflectividad que los investigadores atribuyan a su superficie.
Un planeta enano es un cuerpo que tiene suficiente masa para que su propia gravedad le dé una forma aproximadamente redonda. El equipo espera que un objeto helado dentro del rango estimado cumpla esa condición, aunque todavía necesita comprobarla en el caso de ED138.
Cómo intentarán determinar su forma
Mario Jurić, responsable del equipo del sistema solar de Rubin y profesor de astronomía de la Universidad de Washington, explicó a GeekWire que una forma de investigar la forma de ED138 sería observar una ocultación. Ese fenómeno ocurre cuando el objeto pasa frente a una estrella y bloquea su luz.
Jurić también mencionó las mediciones térmicas y el análisis de las variaciones de brillo como herramientas para reforzar el estudio. Esas observaciones podrían ayudar a reducir la incertidumbre que deja la estimación basada solo en la luz reflejada.
Una órbita difícil de observar desde la Tierra
Según el anuncio del equipo, 2026 ED138 se encontraba a unas 46 unidades astronómicas del Sol. Una unidad astronómica equivale a la distancia media entre la Tierra y el Sol.
La población transneptuniana es un conjunto de cuerpos que orbitan en las regiones exteriores del sistema solar. ED138 pertenece a esa población y se mueve en una zona más allá de Neptuno.
Su posición en el cielo ayuda a explicar por qué pasó desapercibido. Desde la Tierra aparecía cerca del plano de la Vía Láctea, una región poblada por millones de estrellas. Las observaciones repetidas de Rubin y los programas que buscan puntos de luz en movimiento permitieron distinguirlo de ese fondo.
Todavía no entra en la lista de planetas enanos
La Unión Astronómica Internacional reconoce cinco planetas enanos: Ceres, Plutón, Eris, Haumea y Makemake. Por ahora, ED138 se suma a los objetos considerados candidatos, pero no forma parte de esa lista.
La clasificación de Plutón y los criterios que distinguen a un planeta de un planeta enano siguen dentro de una conversación más amplia sobre cómo nombrar los cuerpos del sistema solar.
Las próximas observaciones deberán reducir la incertidumbre sobre el tamaño y la forma de ED138. Hasta entonces, 2026 ED138 seguirá como candidato: su trayectoria y su brillo ya muestran que un objeto grande puede permanecer oculto durante años en imágenes astronómicas, incluso cerca de un campo estelar tan denso como el de la Vía Láctea.